Wednesday, January 4, 2017

Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York (Parte 2 de 4)

Por Iván Acosta
PRIMERA ESTACION

Bocetos de Luis Cruz Azaceta para logo del CCCNY
En la segunda reunión general de la recién creada organización se eligió con la participación de 157 votos secretos, la primer directiva permanente del Centro Cultural Cubano de Nueva York. Esta directiva estaba formada por las siguientes personas: Iván Acosta, Presidente; Omar Torres, Vice presidente; Manuel Rodulfo Tardo, Secretario Ejecutivo; Gerardo García, Tesorero: Luis Cruz Azaceta, Vice Tesorero; Margarita De Mena y Francisco Olartecoechea, Relaciones Públicas; José Miguel Sanjuan y Miguel Llao, Prensa; Dra. Lula Santos, Actividades Sociales: Chary García, Secretaria; José López Villalta, Jr. Promociones; Rafael Llerena, Documentación y Archivos.
Y los miembros fundadores a cargo de las diversas secciones: Ada de Cárdenas, Manuel Bachs, Wilfredo Zagal, Paul Echániz, Teresa Rodríguez, Domingo Poublé, Israel Córdova, Julio E. Cárdenas, Mariano Ros, Eugenio Kurakin, Ana Cristina Gardano, Francis Durán y Enrique Ubieta.
Se crearon las siguientes secciones: Artes Plásticas, Cine, Teatro, Literatura, Música, Danza, Fotografía e Historia de Cuba.Con los consejeros académicos: Dra. Rosario Rexach de Leon, Rev. Jorge Gutiérrez, poeta, Eugenio Florit, profesor y escritor, Dr. Julio Hernández Miyares, profesor de Literatura, Dr. Oscar Fernández de la Vega, profesor e historiador, Dr. Alberto Gutiérrez de la Solana y el poeta y ensayista, Prof. Leonel Antonio de la Cuesta.
Inmediatamente, los miembros de la nueva directiva, con la supervisión de dos abogados, redactamos la Primera Declaración de Propósitos:
El Centro Cultural Cubano de Nueva York es una asociación no lucrativa fundada por un grupo de artistas, escritores e intelectuales cubanos exilados, con el propósito de ayudar y unir a los mundialmente reconocidos artistas y pensadores cubanos con los nuevos valores de la generación actual y para incrementar el conocimiento de la cultura cubana fuera de Cuba, a través de talleres, obras teatrales, recitales, conciertos, conferencias, exposiciones, películas, festivales de arte y demás formas de expresión artística.
El 30 de noviembre de 1972, a través de la joven periodista de origen puertorriqueño, Cynthia Vice y de su madre la historiadora, Celia Vice, presidenta de la prestigiosa organización cultural puertorriqueña, The Puerto Rican Heritage Foundation, conseguimos una audiencia con el sacerdote, Rodney Kirk, director de eventos culturales de la Catedral Saint John the Divine. El Reverendo Kirk, nos organizó una reunión con el obispo y la directiva de la prestigiosa institución episcopal. Los ocho miembros allí presentes acordaron brindarnos la sede de la catedral y todo el apoyo logístico y financiero para realizar el primer evento que serviría de fundación oficial del Centro Cultural Cubano de Nueva York.
La majestuosidad de la catedral gótica más grande del mundo, sirvió de escenario para presentar todas las disciplinas creadas y ejecutadas por artistas cubanos en el exilio.
Del 11 al 17 de febrero de 1973, se presentó en la Catedral St. John the Divine, por primera vez en la historia, un festival de arte cubano con la participación de más de 200 artistas de todos los géneros, con una asistencia de más de 10,000 personas.
La avenida Amsterdam, entre las calles 110 y la 114, donde se celebraría dicho festival, fue proclamada por el Alcalde de Nueva York, Hon. Abraham Beame, “Cuban Art Boulevard”. Yo personalmente, tuve el honor de subirme en una escalera para colgar el letrero del “Cuban Arts Boulevard”.
Se solicitó de varios de los artistas diseñadores miembros de la recién creada organización, que remitiesen sus propuestas para seleccionar el logo oficial. Se recibieron 33 propuestas. El diseño sometido por el arquitecto y pintor, Miguel Angel Chaumont, fue el seleccionado como el logo oficial del CCCNY.
Durante los 7 días del festival, se presentaron tres obras de teatro: Abdala-José Martí y dos obras de teatro infantil, dirigidas por, Osvaldo Pradere y Manolito Martinez. Dos cortometrajes, P.M. de Orlando Jimenez Leal, y Aluminio, de Leon Rodríguez Ichaso. En la galería del festival se presentaron obras de 60 artistas plásticos, clásicos y contemporaneos, que incluían trabajos de: Hugo Consuegra, Jose M. Mijares, Wifredo Lam, Amelia Pelaez, Cundo Bermúdez, Roberto Estopiñán, Lucía Alvarez, Gisela Rodulfo, Guido Betancourt, Domingo Poublé, Baruj Salinas y Luis Cruz Azaceta, entre otros.
En danza, hubo representaciones de ballet, danza moderna y danzas flokloricas cubanas. En música clásica, se estrenaron trabajos del compositor y pianista, José Raul Bernardo y la Gran Misa Criolla, del maestro Enrique Ubieta. La actriz Zully Montero y el locutor, Francis Durán, sirvieron como maestros de ceremonia.
Exhibición de arte cubano en la catedral de St. John the Divine
Aquel Primer Festival de Arte Cubano en Nueva York, generó tanto entusiasmo entre los que tuvieron la oportunidad de presenciar tantas manifestaciones del arte y la cultura cubana, que el New York Times, el NY Daily News, The Village Voice, el New York Post, El Diario La Prensa y las principales publicaciones hispanas de Nueva York y otros estados, se hicieron eco de la excelencia artística presentada por los participantes exilados cubanos. Esto por supuesto, generó críticas y protestas de parte de los funcionarios de la Misión Cubana ante las Naciones Unidas y de grupos reclutados por la misma, que trataron por todos los medios, de boicotear las actividades del recién formado, Centro Cultural Cubano de Nueva York. Pero no pudieron.

Debemos mencionar que la membresía original del Centro, la formaban cubanos residentes en Nueva York, New Jersey y Connecticut. Aunque la mayoría eramos jóvenes, contábamos con miembros de todas las edades, incluyendo amigos de otras nacionalidades latinoamericanas.
El Centro habría comenzado con un dinamismo y una disposición muy positiva. Desde el 14 al 16 de diciembre de 1973, el Centro Cultural Cubano de NY, organizó, el Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, con la ayuda, sabios consejos y la indispensable coordinación de los profesores, Dr. Julio Hernández Miyares, Dr. Alberto Gutiérrez de la Solana, Dra. Rosario Rexach, Dr. Oscar Fernández de la Vega y el vice presidente del Centro, escritor, Omar Torres; con los asesores literarios: poeta, Eugenio Florit, Dr. Carlos Ripoll, Dr. Humberto Piñera, Dr. Andrés Valdespino, Dr. Leonel de la Cuesta, Dr. Carlos M. Raggi y el Dr. Otto Olivera. Este, Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, contó con la asistencia de más de 450 participantes: académicos, dramaturgos, novelistas, poetas, periodistas y estudiantes, que viajaron desde distintos puntos de Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, para participar en aquel, Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior.
Entre los presentadores, se distinguieron los escritores y profesores: Dr. Matías Montes Huidobro, Mireya Robles, Dr. Orlando Edreira, José Kozer, Rita Geada, Dr. Carlos Marquez Sterling, Dr. Leonardo Fernández Marcané, Hilda Perera, José Sanchez Boudy, Lourdes Casal, José Cid Perez, entre otros importantes asistentes.
Reverendo Rodney Kirk inaugurando el festival
Durante la ceremonia del cierre del Primer Congreso de Literatura Cubana en el Exterior, se presentaron diplomas de reconocimiento honorario a: Eugenio Florit, Lydia Cabrera, Lino Novás Calvo, Agustín Acosta, Carlos Montenegro, Mercedes García Tudurí, Rafael Esténger y Marcelo Salinas.
Ese mismo verano, a través de la sección de música del CCCNY, Pedro Tamayo, Omar Torres, Paul Radelat y este servidor, creamos el concepto de, La Nueva Canción Cubana del Exilio, un grupo de trovadores cantautores, el cual surgía casi a la par con la Nueva Trova que representaba a la dictadura. Varios cantantes y músicos jóvenes se nos unieron, tanto en Nueva York como en Miami, Washington DC y hasta en lugares más lejanos como, Chicago, Los Angeles y Puerto Rico. Casi todos los meses se presentaban varios recitales y conciertos en universidades, teatros y centros culturales en diferentes ciudades. Entre los cantautores que formábamos la alianza musical, se encontraban Sergio Fiallo, Pedro Tamayo, Marisela Verena, Hansel Enrique, Raúl Alfonso, Robertico Lozano, Omar Torres, Alberto Bernal, Miriam Estrada Mora, Andrés Nobregas, Paul Radelat. Felipe Martínez, e Iván Acosta. Todos juntos e individualmente, presentamos innumerables recitales y conciertos. Y todos grabamos varios discos de larga duración, que en el presente se pueden adquirir en versiones digitalizadas en CD.
En 1974, vió la luz, el primer número de la Revista CUBANACAN, órgano oficial del CCCNY, diseñada por el artista Jorge Hernández Porto.
CUBANACAN: “Aunque estamos fuera de Cuba y no negamos lo que allí se está creando, insitimos en que la cultura que en el exilio se desarrolla es tan cubana como lo es aquella. Las fluctuaciones de la política no pueden amenguar – ni menos deshacer- el amor a la Patria y su vinculación a ella”.
Del 9 al 15 de junio de1974, el Centro presentó, el Segundo Festival de Arte Cubano en Nueva York, este se realizó en los jardines y el Synod House de la Catedral Saint John The Divine, con el mismo éxito que obtuvimos con el primero. Allí se estrenó la controversial obra teatral, La ramera de la cueva, del dramaturgo y director, Mario Peña, con la primera actriz dominicana, Ilka Tanya Payán. En este segundo festival, debutó en Nueva York, la pianista Zenaida Manfugaz, la cual solicitó asilo polítco, una vez terminado el evento.
El sábado 30 de noviembre de 1974, el Centro presentó un concierto de canciones en pro de la libertad de Cuba, en la prestigiosa sala, Cami Recital Hall, frente al Carnegie Hall. Con una orquesta de 14 músicos, bajo la dirección del maestro Julio Gutiérrez, y coordinación de Felipe “Pipo” Martínez, con el título, “De Cara al Sol”, subieron al escenario los cantautores: Pedro Tamayo, Omar Torres, Hansel Henrique, Raul Alfonso e Iván Acosta.
El 22 de agosto de 1975, el Centro fue invitado a participar en el prestigioso festival del Lincoln Center, Out of Doors 1975, con la obra teatral, Cap-A-Pie, de la internacionalmente reconocida dramaturga cubana, María Irene Fornés. El elenco estuvo formado por: (En orden alfabetico) Iván Acosta, Vicenta H. Avilés, Vira Colorado, Rubén Rabasa, Rafael Arango, Doris Castellanos, Iris Diaz y Johnny Robles. Música compuesta y dirigida por, José Raul Bernarndo. Producción del INTAR que dirigía Max Ferrá.
Cada uno de los festivales se le dedicaba a alguna celebridad destacada en el mundo de las artes y la cultura cubana.
El autor juntor al escultor Juan José Sicre
En el primer festival se rindieron honores y fue dedicado al arquitecto, Juan José Sicre, diseñador y escultor del monumento y la estatua de José Martí en la Plaza Civica/Plaza de la Revolución, en La Habana, quien se encontraba residiendo en la ciudad de Washington D.C.
El segundo festival fue dedicado al notable y legendario músico y compositor de ritmos populares y afro cubanos, el maestro, Facundo Rivero, quien había viajado desde su exilio en Madrid, para recibir tan merecido honor.
El tercer festival fue presentado al escultor José Santí, exilado en la ciudad de Elizabeth, N.J. Santí, fue el arquitecto diseñador y escultor del monumento y panteón donde reposan los restos de José Martí, en el cementerio Santa Efigenia en Santiago de Cuba.
Con los auspicios del Centro Cultural Cubano de Nueva York, se organizaron varios centros culturales cubanos de estudiantes en una docena de universidades. Estos centros universitarios se encargaron de presentar los recitales y las obras teatrales que se estrenaban en el teatro del Centro. Dramaturgos y directores teatrales miembros del Centro, eran invitados a presentar conferencias y talleres de teatro en varias facultades de Drama.
Así mismo, una decena de obras teatrales producidas en la sala teatro, El Centro, se presentaron en varias ciudades, entre ellas: Washington D.C., Boston, Chicago, New Haven, Hartford, Los Angeles, Newark, Filadelfia, Miami y Nueva Orleans. 

Tuesday, January 3, 2017

Las Cuatro Estaciones del Centro Cultural Cubano de Nueva York (Parte 1 de 4)

(Un relato informal de la fundación del Centro Cultural Cubano de Nueva York).
Iván Acosta, fundador del CCCNY
Por Iván Acosta
Inicios
En una noche de otoño, en septiembre de 1972, llamé a mi colega y amigo, poeta, actor y excelente diseñador de joyas finas, Omar Torres, a quien había conocido cuando trabajabamos como actores en el Teatro de las Americas de Nueva York, que dirigía el teatrista cubano, Miguel Ponce. Con Omar, recién había terminado de presentar dos obras teatrales. Una era el musical de rock and roll, GRITO 71, una obra teatral, que yo había escrito y dirigido, con 16 canciones, muy vanguardistas para el teatro latino de aquellos tiempos. La otra era una obra teatral, que Omar y yo, habíamos creado basada en los trabajos revolucionarios independentistas de José Martí, ABDALA-JOSE MARTI. Dicha obra se había estrenado en el teatro Henry Street Playhouse, con la participación protagonica de, Reimundo Hidalgo Gato, Zully Montero, Julio de Cuba, Hector Caraballo, la niña Susan Rybin, William Rabanal y Omar Torres en el personaje central. Luego fuimos invitados a participar en el Festival de Teatro de verano del Lincoln Center de Nueva York. Siendo ABDALA-JOSE MARTI, la primer obra de teatro en español que se presentaba en tan prestigioso evento teatral neoyorquino.
Luis Cruz Azaceta
Recuerdo haberle dicho a Omar, “acabo de leer un artículo en el periódico Granma, donde Raúl Castro, hermano del tirano mayor, declaraba que ‘los (gusanos) exilados cubanos, eventualmente se irían olvidando de Cuba y su cultura, para integrarse a la cultura imperialista’”. Le dije que estas declaraciones me hacían sentir muy indignado. Le comenté a Omar, mis deseos de iniciar algún tipo de campaña u organización cultural para salirle al paso a tan denigrantes declaraciones de parte de la dictadura.
Omar, que siempre ha sido un gran entusiasta de las artes y la cultura cubana y latinoamericana, enseguida me brindó todo su apoyo. Al día siguiente, llamé a mi otro gran amigo, quien hoy es uno de los artistas cubanos de reconocimiento internacional, el pintor, Luis Cruz Azaceta, quien sin pensarlo dos veces se unió a tan desafiante tarea.
Seguidamente llamé a varios compañeros de la Agrupación Abdala y todos me brindaron su apoyo incondicional.
Comenzamos a llamar a amistades y a proponerles la idea de crear una organización que representase a todos los artistas cubanos exilados, residiendo en esta parte del noreste de los Estados Unidos.

Luis Cruz Azaceta, nos puso en contacto con el fotógrafo, Rafael Llerena, quien tenía un estudio en la calle 31 entre Broadway y 5ta avenida. Llerena, quien poseía una extensa colección fotografica de eventos del exilio cubano, se incorporó al esfuerzo y nos brindó el espacio de su estudio para que se realizasen las futuras reuniones para la creación de la entidad cultural.
Recuerdo que ya los árboles de Manhattan habían perdido sus hojas, comenzaban los vientos invernales y era una noche muy fría. Aún así, 38 personas respondieron a la primera reunión. Ese primer encuentro duró 4 horas. Claro, con tamalitos cubanos, vino, pastelitos de guayaba, matervas, queso blanco y cafecito cubano. Les explicamos el concepto de fundar una organización que aglutinara a los artistas, académicos, profesionales e intelectuales exiliados cubanos. La idea fue recibida unánimemente, con mucho entusiasmo y apoyo por todos los compatriotas amigos allí presentes. Omar Torres, Luis Cruz y Rafael Llerena, corroboraron su compromiso con el proyecto.
La siquiente semana, para formalizar la recién formada organización y elegir una directiva se convocó a una segunda reunión a la que asistieron unas 75 personas, entre artistas, intelectuales, profesionales, académicos, estudiantes y compatriotas amantes de nuestra cultura. En esa segunda reunión, luego de revisar varias sugerencias para darle un nombre oficial a la organización, decidimos llamarle, El Centro Cultural Cubano de Nueva York, nombre sugerido por el periodista y crítico teatral, Manolo García Oliva.

Entre los primeros que respondieron al llamado de este nuevo movimiento en pro de la cultura cubana en el exilio, que habríamos iniciado, Omar Torres, Luis Cruz Azaceta, Rafael Llerena, y el que escribe este relato. Se encontraban: el Ingeniero, Paul Echániz, el bailarín, poeta y teatrista infantil, Wilfredo Angueira Zagal, el dramaturgo y director, Mario Peña, el fotografo, Rafael González, el poeta, Rafael Catalá, la poetisa, Rita Geada, el profesor, Radamés Sánchez, el compositor y director musical, Enrique Ubieta, el arquitecto y escultor, Juan José Sicre, el economista, José López, el coleccionista de arte cubano, Francisco Olartecoechea, el escultor, Manuel Rodulfo Tardo, el profesor e historiador, Dr. Alberto Gutiérrez de la Solana, el compositor, Julián Orbón, el pintor, Pablo Carreño, el poeta, Eugenio Florit, el compositor, escritor y arquitecto, José Raúl Bernardo, el Dr.Tony Villalta, Antonio Fernández, León Rodríguez Ichaso, José Parreño, Carlos Fernández Freire, Xiomara Mora, Cynthia Vice, Ada De Cárdenas, Mariano Ross, Manuel Bachs, Margarita de Mena, Michu Fernández Freire. Oscar Fernández de la Vega, Juan Oliva, Ana Cristina Gardano, Kurakin, Reymundo Hidalgo Gato, Gisela Rodulfo, Lula Santos, Marta Velasco, Julio Lucia O’Farrill, Manuel Martinez, Osvaldo Pradere, Rosario Rexach, Roberto Estopiñán, Lourdes Casal, Leonel Antonio de la Cuesta, Ernesto López, Julio De Cárdenas, José Mariano Acosta, Ana M. Acosta, Miquen Tan, Sergio Alarcón, Graciela Mas, Gerardo García, Miguel Angel Chaumont, Domingo Poublé, Eddie Rivera, Mercedes Enríquez, Osvaldo Pradere, Mario Torres Irribarren, Lucía Alvarez, Carmina Benguría, Miguel Llao, Zully Montero, Tania León, Lula Santos, Jenny Babot, Jorge Hernández Porto, Sergio Alarcón, Graciela Mas, Rene Colina y Manolo García Oliva, entre otros. Todos sentiamos una gran emoción y estábamos listos para unirnos y trabajar por el recién fundado, Centro Cultural Cubano de Nueva York

Monday, December 26, 2016

BOSQUEJO HISTÓRICO DE LA PRENSA CUBANA DEL EXILIO


Por Eduardo Lolo           

Información, primera víctima de las coletillas, el 16 de enero de 1959


La historia de los medios masivos de comunicación del exilio cubano actual comenzó mucho antes de aflorar su primera publicación en Miami o Madrid. Su génesis tuvo lugar en La Habana, a principios de la tiranía de Fidel Castro, con el nacimiento de la llamada “coletilla”, término popular con el cual se bautizó –vía el choteo criollo indagado mucho antes por Jorge Mañach– a las forzadas añadiduras que empezaron a aparecer en los periódicos cubanos al final de informaciones o artículos que resultaban ‘molestos’ al dictador de estreno. Dicho atentado inicial a la libertad de expresión estaba sazonado con una alta dosis de demagogia (eficiente arma básica del castrismo), por cuanto se vendía como una reacción espontánea de los sindicatos de los trabajadores de la prensa a “la campaña contrarrevolucionaria de la burguesía”, como se tildaba a los propietarios o editores de los diarios y revistas que todavía permanecían en manos privadas.

            La realidad era bien distinta: empleados resentidos, chantajeados, intimidados, o comprados con promesas de pitanzas de diversas índoles, forzaban amenazantes a los cajistas a imprimir dos veces las pruebas de galera de los trabajos considerados “contrarrevolucionarios” por los inesperados censores, casi todos salidos del rencoroso anonimato de la mediocridad. Una de las copias, contraviniendo las más elementales reglas de la ética profesional y la legalidad, era sacada de la empresa y llevada a una oficina del gobierno donde alguien (se dice que muchas veces el propio Fidel Castro) redactaba un párrafo rechazando el contenido del suelto o la columna, siempre ‘a nombre’ del sindicato. Las planas no se entregaban a las prensas hasta tanto no llegaran las coletillas, las que de inmediato se paraban en plomo y se adicionaban a las planas. Huelga decir que dichas coletillas se añadían en contra de la voluntad de los autores de los trabajos, los directores y los dueños de los medios, muchas veces con un miliciano armado junto a los linotipos mirando amenazadoramente a la redacción y amedrentando a los indefensos e impotentes operarios tipográficos.

            La coletilla, sin embargo, tuvo un resultado contrario a lo que quería la nueva dictadura: el público comenzó a priorizar la lectura de los artículos o noticias con coletilla en detrimento de otros trabajos considerados, por su carencia de añadidura alguna, como inofensivos o simpatizantes del gobierno. A resultas de tal inesperada consecuencia, el Diario de la Marina (uno de los baluartes de las ideas democráticas cubanas de entonces) tuvo que aumentar considerablemente su tirada en los primeros tiempos del castrismo, mientras que el periódico Hoy (de los comunistas) languidecía de aburrimiento en las manos de los escasos militantes de siempre. Lo mismo sucedió con otros medios.
            Pero el poder totalitario no es tal si no acumula todo el poder, por lo que una vez defenestrado el ejecutivo con la huida de Fulgencio Batista, anulado el legislativo al suprimirse el Congreso, y eliminado el judicial con la constitución de los llamados Tribunales Revolucionarios, sólo faltaba conjurar el bien llamado “cuarto poder” de la democracia: la prensa libre. Una noche, y al unísono ignominioso, turbas castristas secundadas por agentes armados ocuparon las redacciones y los talleres de las revistas y periódicos que aún eran propiedad de firmas particulares. No más “coletillas” a partir de entonces, todos los medios de prensa cubanos convertidos en colas satánicas.
            Por tal razón no es de extrañar que entre los primeros exiliados del castrismo, junto a políticos demócratas y campesinos expropiados, se puedan identificar tantos periodistas y editores de periódicos y revistas, incluyendo hasta algunos de los que apoyaron la insurrección en contra del régimen batistiano. Entre el exilio, la autocensura o la mordaza, muchos optaron por el primer elemento del aciago trinomio, a pesar de todas las conocidas penas del destierro que sabían se les avecinaba.
            Esos primeros comunicadores exiliados tuvieron que comenzar una nueva vida la mayor parte de las veces fuera de su profesión: de redactores estrellas a lavaplatos en el Restaurante La Estrella, o correctores de prueba en el mejor de los casos. La mayoría de los medios masivos de comunicación fuera de Cuba, gracias a la eficiencia de la maquinaria propagandística comunista, tendía a simpatizar o, al menos, ser indulgente o complaciente con el régimen castrista; por lo que todo periodista o escritor cubano exiliado era tildado de extrema derecha, batistiano y hasta de torturador o asesino. Los profesionales de la prensa desterrados que hicieron de los EE.UU. su segunda patria tuvieron un elemento adverso extra: la barrera del idioma. El inglés se aprendía por necesidad material; pero se seguía sufriendo (y escribiendo) en español.
Recorte de Diario Las Américas
            Afortunadamente, hubo honrosas excepciones al rechazo de los “tontos útiles” (y algunos nada “tontos”) a los periodistas cubanos del exilio, siendo la más destacada el Diario Las Américas, fundado en Miami unos pocos años antes del éxodo cubano por el nicaragüense Horacio Aguirre, quien convirtió su periódico en el más importante aliado de los cubanos a la hora de denunciar y desenmascarar las falacias castristas. Es de resaltar que dicha política editorial la mantuvo el Dr. Aguirre durante décadas, hasta el último momento en que estuvo al frente de la empresa. El Diario Las Américas cambió recientemente de propietario, aunque se espera que continúe siendo el fortín de la democracia hemisférica al que la administración anterior nos tenía acostumbrados.
El ABC de Madrid es otro de los medios extranjeros que abrió sus puertas a los intelectuales del exilio cubano, y así las mantuvo incluso después de que Castro y Franco zanjaran sus asperezas iniciales. En Venezuela hicieron lo propio El Universal y El Mundo. El primero siempre tuvo sus páginas accesibles a las denuncias del horror castrista; el segundo llegó hasta a tener de Director a un cubano del destierro. Pero no tengo conocimiento alguno de un periódico diario propiedad de exiliados cubanos o editado prioritariamente para la comunidad cubana.
Miguel Angel Quevedo, director de Bohemia
            Otro fue el caso de las revistas. La propia Bohemia, que jugó un papel tan importante bajo la dirección de Miguel Ángel Quevedo en la demonización de Fulgencio Batista y el endiosamiento de Fidel Castro, comenzó a editarse en el exilio y hasta se distribuyó clandestinamente en Cuba en ediciones de bolsillo (que había que leer con una lupa) que entraban al país gracias a la solidaridad de algunos diplomáticos extranjeros o arrojadas desde avionetas que sobrevolaban de noche La Habana, “bombardeando” la capital con libros y revistas censurados por el gobierno. Algún día habrá que reconocer y agradecer públicamente la labor de esos valientes pilotos (tildados de “piratas” y “mercenarios” por el régimen comunista) que arriesgaban sus vidas a favor del acceso del pueblo cubano a una prensa libre. Quevedo, como es conocido, terminó suicidándose al sentirse personalmente responsable de la tragedia cubana; junto con él murió Bohemia en tanto que publicación libre, aunque nunca ha dejado de editarse en Cuba como instrumento de propaganda totalitaria.
Caricatura alusiva a la transformación del exilio
Otras revistas cubanas importantes que ‘salieron’ al exilio junto a sus dueños o directores fueron Vanidades y Carteles. La primera de ellas fue pronto adquirida por capitales extranjeros que la despojaron de todo viso nacional cubano para hacerla una revista de intención continental; todavía se publica. La segunda comenzó con ediciones donde combinaba viejos trabajos de reproducción facsimilar con piezas nuevas escritas fuera de Cuba; carácter híbrido que posiblemente determinara su poco éxito entre los lectores, motivo por el cual al poco tiempo desapareció de circulación.
Cubanos exiliados en España, Venezuela, Costa Rica y otros países europeos y latinoamericanos también intentaron y lograron llevar adelante las denuncias de los horrores del totalitarismo a los pueblos que los acogieron, con el objetivo nada oculto de advertirles del peligro de las arteras ideas populistas, siempre al acecho. Sin embargo, siguiendo la lógica demográfica, muchos de los medios de comunicación del exilio cubano vieron la luz en los EE.UU. Entre ellos los más estables han sido los semanarios editados, fundamentalmente, en Miami (FL), Los Ángeles (CA) y Union City (NJ), sede de las más importantes colonias de cubanos desterrados. Algunos de ellos comenzaron como publicaciones muy rudimentarias (eran copias mimeografiadas) dirigidas a lectores de regiones o municipios en especial. Sirve de ejemplo Libre, fundado hace decenios en Miami con el nombre de El Matancero Libre y que evolucionara a nivel nacional y luego, sin abandonar su hincapié en la temática criolla a categoría internacional; de ahí el cambio de nombre. (Librese sigue editando, ahora también con una versión digital.) Lo mismo podría decirse de Enfoque 3 Magazine, con más de 20 años de vida. El Nuevo Patria(también de Florida), continúa con su línea editorial esencialmente cubana, como que se siente heredero del periódico fundado por José Martí en Nueva York; se mantiene activo.
Periódico Vanguardia

Otro ejemplo de semanario cubano exitoso es el 20 de Mayo, publicado por décadas en Los Ángeles. El carácter nacional y su mensaje republicano se desprenden del propio título. Pero también evolucionó, sin abandonar su cobertura inicial, para convertirse en un medio para todos los hispanos del estado; desgraciadamente, dejó de publicarse. También de California es de resaltar La Voz Libre, que iniciara su publicación en 1981, aunque con una política editorial más hispana en general que cubana en particular; hoy igualmente desaparecido. Un ejemplo más reciente es la publicación digital, también californiana, Palabra Abierta, en plena circulación.
La Tribuna se considera el decano de la prensa hispana en New Jersey. Fundado en Union City en los años sesenta para servir de tribuna a los ideales democráticos cubanos (de ahí su nombre), con el tiempo evolucionó para reflejar también los intereses de la comunidad hispana general de la zona tri-estatal; desafortunadamente, ya no existe. Lo mismo sucedió con La Razón, también de Union City. La Voz, igualmente de New Jersey, aún subsiste y circula con amplia cobertura de temas cubanos.
Incluso, fuera de las áreas de mayor concentración de cubanos pueden identificarse destacadas publicaciones dirigidas por compatriotas exiliados que mantienen el mensaje de libertad y democracia del destierro, expandido a lectores hispanos multiétnicos. Entre ellos cabe señalar La Información, aparecido en Houston hace años y que todavía se sigue editando, también en forma digital.
Otras revistas de carácter mensual se mantuvieron saliendo durante muchos años. Entre ellas merecen ser mencionadas Temas, de Nueva York y Contacto, de California. La primera ya dejó de existir; la segunda amplió su horizonte temático más allá de los tópicos cubanos. En la actualidad sobrevive como publicación mensual Ya, de la Florida, la cual mantiene la forma de tabloide de sus tiempos de semanario.
Revista exilio

Otros medios de prensa del exilio cubano han tenido una periodicidad trimestral, semestral o anual; de unos salieron unos pocos números; otros se mantuvieron vigentes durante varios años. Del primer grupo cabe señalar la Revista Cubana, de Nueva York, aparecida en 1968 “patrocinada por cubanos en el destierro” según reza su lema y Exilio: Revista de Humanidades, que se editó en la Florida de 1967 a 1969. Ambas publicaciones se caracterizaron por el alto nivel cultural de sus entregas, contando entre sus redactores o colaboradores a figuras de primer orden de la intelectualidad del exilio cubano.

De épocas posteriores son de mencionar Mariely Linden Lane Magazine, nacidas en los años ochentas. La primera toma su nombre del puerto cubano de donde salieron miles de cubanos hacia los EE.UU. en lo que se conoce como “El Éxodo del Mariel” y fue fundada por Reinaldo Arenas, uno de los más importantes narradores cubanos de finales del siglo XX. Marieltuvo una vida muy breve, pero sirvió de plataforma inicial a magníficos intelectuales cubanos de generaciones varias que tuvieron como experiencia vital común la salida por el Mariel o el destierro en fecha cercana, aunque por vías diferentes. Otro es el caso de Linden Lane Magazine, fundado por el famoso poeta Heberto Padilla junto a Belkis Cuza Malé. Todavía, más de tres décadas después de su primer número, Linden Lane Magazine continúa deleitando a sus lectores. En la actualidad Herenciatrata de seguir el ejemplo de tales predecesores.
Número reciente de la revista Linden Lane Magazine

Es de destacar que la desaparición de la mayoría de los medios señalados no solamente obedece a la crisis de la industria de la prensa de principios de este siglo, sino también a la muerte o incapacidad de sus fundadores y directores. No se puede olvidar que se trataba de publicaciones que salieron a la calle durante décadas solamente por el patriotismo, el espíritu de sacrificio, la indoblegable fuerza de voluntad y la dedicación de sus creadores, pues hasta donde tengo entendido ninguno de los medios de prensa del exilio cubano ha disfrutado del respaldo económico de gobierno u organismo privado acaudalado alguno. Los recursos financieros imprescindibles para la confección y distribución de las publicaciones cubanas expatriadas han salido básicamente según el resultado de mis investigaciones de la solidaridad de unos cuantos anunciantes y de los bolsillos nada voluminosos de sus editores, quienes decidieron invertir en la empresa parte del salario devengado en otros oficios y profesiones, sin obtener otra ganancia más allá de lo que ellos consideraban su deber cumplido.

Otras publicaciones, aunque no han estado dedicadas en particular al exilio cubano, por haber sido creadas y/o mantenidas con vida por cubanos desterrados, hace que buena parte de sus entregas esté directamente relacionada con Cuba. Círculo: Revista de Cultura es el más antiguo caso de que tengo conocimiento. Aunque es una publicación de una organización internacional denominada Círculo de Cultura Panamericano, un breve análisis de sus índices arroja que la mayoría de los trabajos editados en sus más de tres decenios de existencia están dedicados a temas cubanos, desarrollados por intelectuales del exilio. Lo mismo pudiera decirse de otras revistas culturales de más reciente aparición tales como La Nuez y Sinalefa, ambas de Nueva York, la Revista Literaria Baquiana, de la Florida, y Caribe: Revista de Cultura y Literatura, de Wisconsin.
Los medios de prensa del exilio cubano también se han hecho sentir en la red cibernética y mantienen una línea ascendente en la nueva modalidad. Posiblemente el más antiguo caso sea La Nueva Cuba, identificado como el primer periódico cubano independiente en la Internet, al que seguirían otros muchos como Cubanet (de carácter político), El Ateje y, de más reciente aparición, Pensamiento: Publicación Literaria e Histórica así como Pensamiento Poético (de naturaleza cultural los tres últimos), por nombrar solamente unos pocos ejemplos. En la actualidad hay decenas de los llamados blogs y otros sitios de carácter tanto personal como institucional que reflejan el sentir de los exiliados cubanos. A ellos habría que añadir, por su convergencia histórica, los creados por cubanos del ‘insilio’, siendo el más conocido Generación Y. Otros cibersitios unen en sus entregas trabajos de comunicadores exiliados y de periodistas independientes dentro de Cuba, estos últimos siempre bajo la amenaza, el acoso y la represión de las fuerzas policíacas y paramilitares del régimen totalitario cubano.



En la radio, aunque en menor medida dado lo costoso del medio, cubanos del destierro han tenido sus propias emisoras o han hecho de las estaciones a su cargo un vehículo de información y defensa de los ideales libertarios cubanos. Entre las emisoras con tales características son de destacar WQBA “La Cubanísima” y WAQI “Radio Mambí”, ambas en Miami, así como Radio WADO y Super KQ de la ciudad de Nueva York. Ya “La Cubanísima” y Super KQ no existen, y Radio WADO cambió su dirección editorial a otras comunidades hispanas. Queda, como una especie de tenaz portavoz radial del exilio cubano, “Radio Mambí”, cuya temática fundamental (a pesar de ser propiedad de un conglomerado internacional) continúa siendo denunciar los desmanes castristas. Entre las figuras del exilio cubano más destacadas del medio se encuentra Ricardo Alarcón Sr., quien llegó a poseer varias radioemisoras en diferentes estados.

En la televisión los cubanos exiliados no han podido tener el mismo impacto que en la prensa escrita o radial. Los altos costos de la compra o formación de un estudio de televisión y la franquicia de transmisión, junto con la desigual competencia de los grandes monopolios, han impedido el desarrollo de una televisión cubana del destierro. Sin embargo, no han faltado los esfuerzos, tales como “América TV” y “La Mega TV” de Miami, cuyas programaciones están dedicadas, básicamente, a los cubanos residentes en el estado de la Florida, con la consiguiente temática anticastrista y a favor de la democratización de Cuba. El advenimiento de la TV por cable ha venido a favorecer a los cubanos expatriados mediante la contratación de espacios de transmisión a compañías locales de cable, principalmente en el área floridana. El relativo bajo costo y la facilidad de producción dados los últimos avances tecnológicos, han permitido que varios grupos o asociaciones políticas o culturales del exilio cubano tengan sus espacios propios periódicos en las ofertas locales de televisión por cable.
Revista Abdala

Claro que la reacción del castrismo a los éxitos de los cubanos exiliados en la prensa no se hizo esperar. Además de buscar y lograr la complacencia o la complicidad de la mayoría de los medios masivos de comunicación de las Américas y Europa, el gobierno comunista cubano se ha encargado de financiar cuanta empresa pudiera conjurar con sus mentiras las verdades expuestas por los periodistas cubanos del destierro. Baste señalar en los Estados Unidos la Revista Areíto en los años setentas y The Cuban Nation/La Nación Cubana, desde 1999 a la fecha. En la red cibernética el caso más deleznable parece ser La Jiribilla, que sirve de caja de resonancia de los numerosos sitios gubernamentales cubanos. Algunos blogs personales, tanto hechos en la Isla como en el extranjero, tratan de hacerse pasar como independientes y de carácter personal, cuando en realidad son financiados por el gobierno de los hermanos Castro y operados por sus agentes. Hasta en la radio de Miami conocidos militantes comunistas, con recursos financieros de dudoso origen, mantienen espacios pagados en importantes emisoras desde donde sirven de ecos indignos a las cantaletas castristas. Es de recalcar, sin embargo, que todos esos esfuerzos totalitarios por contradecir o acallar las verdades expuestas por los profesionales de la prensa cubana del exilio han sido, como es lógico, vanos. La verdad se puede enmascarar, secuestrar, escamotear y hasta mutilar; pero no se puede hacer desaparecer: tarde o temprano muestra su rostro verdadero, premiando a los veraces, enmendando a los equivocados, y juzgando a los intelectuales del escarnio como lo que siempre fueron: cómplices de la mentira esgrimiendo plumas mercenarias.
Artículo de Enrique Pizzi de Porras en El Tiempo, Nueva York

          De todo lo anterior se desprende que el exilio cubano, sin el respaldo financiero de gobiernos o entidad privada alguna y enfrentándose a la poderosa maquinaria totalitaria y sus corifeos, ha logrado fundar y sostener un numeroso grupo de medios de prensa que han sabido mantener vivas las ansias de libertad del pueblo de Cuba y denunciar sin descanso los horrores del régimen castrista en la Isla. Los cubanos del ‘insilio’ han venido a sumarse al intento, que es el mismo de todo cubano digno, no importa en qué lugar viva. La crisis económica de inicios del siglo XXI y la desaparición física de muchos pioneros del periodismo cubano del destierro han hecho que varios medios hayan fenecido junto a sus fundadores. Pero de seguro que cubanos de bien de las nuevas generaciones se seguirán encargando de denunciar al neo-castrismo que pudiera suplantar al castrismo original. Hasta que finalmente pueda publicarse en todos los medios masivos de comunicación del exilio cubano el único titular que le falta y le ha dado razón de ser durante más de 5 décadas: un amplio cintillo de cabezal, en “negritas” o “bold”, con un tipo de 60 puntos como mínimo, donde se lea claramente: Cuba Ya Es Libre. Otra Vez.



Premio de Ensayo “Herminio Portell Vilá” 2015 de la Academia Cubana de la Historia (E). Tomado de: Lolo, Eduardo. La palabra frente al espejo y otros ensayos. Miami: Alexandria Library Publishing House, 2015. Págs. 135-147.

Nota: Las imágenes de los periódicos Diario de las Américas, Vanguardia, El Tiempo y Abdala fueron tomados del sitio www.latinamericanstudies.org

Thursday, December 22, 2016

Miembros de la Academia: Dr. Eduardo Lolo, presidente

El Dr. Eduardo Lolo (La Habana, 1948) es autor de varios libros de historia y crítica literaria, profesor universitario, y bibliógrafo. Presidente-Fundador de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio Corp., Académico Numerario y miembro de la Junta Directiva de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (ANLE), Académico Correspondiente en Estados Unidos de la Real Academia Espanola (RAE), Comendador de Número de la Imperial Orden Hispánica de Carlos V de la Sociedad Heráldica Española, y Senior Bibliographer de la Modern Language Association of America (MLA).

El Dr. Lolo ha recibido importantes premios literarios y otras distinciones profesionales y ha sido electo miembro de significativos comités de reconocidas organizaciones académicas y/o literarias tanto nacionales como internacionales.

A continuación, lista parcial de su bibliografía.


BIBLIOGRAFÍA ACTIVA (1990-2015)

LIBROS - AUTORÍA:

La palabra frente al espejo y otros ensayos. Miami, FL: Alexandria Library, 2015.

Lo que quede de aldea. Más sobre José Martí. Miami, FL: Alexandria Library, 2011.

Platero y nosotros. Estudio crítico. Miami, FL: Alexandria Library, 2007.

Después del rayo y del fuego. Acerca de José Martí. Madrid, España: Editorial Betania, 2003.

Un huésped no invitado. La voz tangencial del indio en la literatura hispana.  Rosario, Argentina: UNR Editora, Editorial de la Universidad Nacional de Rosario, República Argentina, 2001.

Mar de espuma. Martí y la Literatura Infantil. Miami, FL: Ediciones Universal, 1995.

Las trampas del tiempo y sus memorias. Coral Gables, FL: Iberian Studies Institute, University of Miami, 1991.


LIBROS – COMPIACIONES, EDICIONES, ETC.

Acosta, Antonio A. De la soledad a tus orillas. Antología Poética. Selección e Introducción de Eduardo Lolo. Fairview, NJ: A.A. Acosta-CreateSpace, 2015.

Para leerte mejor: publicaciones en español en los Estados Unidos (2000-2012). Compilación y edición de Eduardo Lolo. New York: Academia Norteamericana de la Lengua Española, 2013.

Su mano franca. Acerca de Carlos Ripoll. Edición de Eduardo Lolo. Miami, FL: Alexandria Library, 2010.

Martí, José. La Edad de Oro. Edición crítica de Eduardo Lolo. Miami, FL: Ediciones Universal 2001.


ARTÍCULOS, ENSAYOS Y OTRAS PUBLICACIONES

“Lo universal de la Universal”. Círculo: Revista de Cultura. Vol 43 (2014): 23-28.

“Introducción.” Baltasar, drama oriental, de Gertrudis Gómez de Avellaneda. Miami: Editorial Cubana “Luis J. Botifoll”, 2014. Pages IX-XXI.

“A un rey que pasa: breve crónica de un turista en tiempos de coronación.” Libre (FL), Año XLVIII, Núm. 1995. Martes 25 de junio de 2014. Page 15.

“La obra póstuma y el legado de Carlos Ripoll (1922-2011)” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 42 (2013). Pages: 12-24.

“El legado de Nelson Mandela.” La Información(Houston) #1415, del 12 al 18 de diciembre de 2013, página 9.

“Ante la muerte de Carlos Ripoll.”  Diario Las Américas (FL), 10 de abril de 2011. Pág. 4

“Mariel: los poetas de la pesadilla.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 40 (2011). Pages: 143-149.

“Luces y sombras de la imagen de José Martí en el cine cubano.” Revista Hispano Cubana No. 39 (2011): 210-224.

 “Personas y personajes infantiles en la obra de José Martí.  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals)Vol. 39 (2010). Pages: 7-18.

“De todos los caminos.” Sinalefa. Revista Internacional de Arte y Literatura (NY). No. 25 (2010): Page 3

“Cuba en la obra de Carlos Ripoll.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 38 (2009). Pages: 18-29.

“La Edad de Oro, de José Martí publicada por la Editorial Hispano Cubana, Madrid, 2008.”  (Book Review) Revista Hispano Cubana 32 (Madrid, 2008): Pages 219-222.

“Los pintores en José Martí y José Martí en los pintores.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 37 (2008). Pages:47-57.

“Carlos Ripoll y los tiranos del banquete.” La Nueva Cuba. Octubre 27, 2008. (http://www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-19.htm)

“José Martí en la obra de Carlos Ripoll.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. 36 (2007). Pages: 28-39.

“República, transición y sucesión: disyuntiva cubana actual.”  20 de Mayo (CA), Vol. 38, Num. 2450, July 21, 2007, Page 15.  Also in: La Nueva Cuba, posted July 25, 2007 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-8.htm

“José Martí desde el exilio.”  Section Estudios Culturales of the Website of Círculo de Cultura Panamericano at www.circulodeculturapanamericano.org (Posted 2007)

“Textos martianos en la obra pictórica de Ileana Ferrer Govantes.” Ileana Ferrer Govantes. Miami: Fine Art Studio, 2006.

Cuentos de la Selva de Horacio Quiroga: La ‘otra’ dicotomía Civilización VS. Barbarie.” Círculo: Revista de Cultura (A member of the Conference of Editors of Learned Journals), Vol. XXXV, 2006.  Pages 151-159.

“Ganar, perder, quizás vivir.” Círculo Poético. Vol. XXXVI, 2006.  Page 29.

“Bibliografía martiana.”  Section Bibliografías of the Website of Círculo de Cultura Panamericano. at www.circulodeculturapanamericano.org (Posted 2005)

“La Revolución Cubana y su literatura: los resortes de una trampa.” La Nueva Cuba, posted Oct. 5, 2005 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-7.htm

“Platero, yo, tú y ellos. Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXIV, 2005. Pages 204-212.

¿Proyección actual del Tratado de París? La Nueva Cuba, posted Jan. 5, 2005 at http:/www.lanuevacuba.com/archivo/eduardo-lolo-5.htm

“José Martí en inglés.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXIII, 2004. Pages 12-20.

 “Félix Varela, José Martí, Nueva York y la nacionalidad cubana.” Revista Hispano Cubana 15 (Madrid, 2003): Pages 51-60.

“Introducción”. Rosario Rexach, Nuevos estudios sobre Martí. Miami: Ed. Universal, 2002. Pages 7-22.

“Rosario Rexach: Pedagogía y literatura rumbo al tiempo cierto.” Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXI, 2002. Pages 9-17.

“Cuba: legalidad e injusticia.” La Nueva Cuba, Posted 10/13/02. In: www.lanuevacuba.com/lolo-8.htm

“Cuba: Sueño y Centenario.” Diario Las Américas, domingo 19 de mayo de 2002. Pág. 24-E.

“Cuba: exilio y crítica literaria.” En: Cuba: exilio y cultura. Memoria del Congreso del Milenio. Julio E. Hernández-Miyares, et. al., eds. Miami: Asociación Nacional de Educadores Cubano-Americanos, Herencia Cultural Cubana, 2002. Págs.127-143.

“Las Cartas de Relación de Hernán Cortés, un caso de literariedad múltiple.” Confabulaciones. Ensayos sobre Artes y Letras Hispánicas. Monografías de ALDEEU. R. Corbalán, et al., eds. New York: Publicación de la Asociación de Licenciados y Doctores Españoles en los EE.UU. (Spanish Professionals in America, Inc.), 2001. Pages 1-16.  Also in: Cuadernos de ALDEEU. Vol. 15, Núm. 2. Octubre de 1999. Págs. 1-16.

“José Martí y los niños de todas las edades.” Caribe. Revista de Cultura y Literatura (Published by Marquette University & Western Michigan University). Vol. 4, Num. 1, Summer 2001. Pages 24-39.

“Spanish-American Modernism.”, “Martí, José.”, & “Cuban Literature.” Grolier Multimedia Encyclopedia On Line 2000. (www.go.grolier.com).

“La Edad de Oro en ‘La Jaula de Oro’”.  Diario Las AméricasJul. 23, 2000.  11-B.

Baraguá hoy: Proyección actual de la gesta de Antonio Maceo. Los Angeles: Cuban-American Teachers’ Association (CATA), 1999.  Also in: La Voz Libre (CA) 19.947 (Dec. 10, 1999): 7-10. Also in: 20 de Mayo (CA) 31.2055-2063 (Dec. 25, 1999-Feb. 19, 2000): 16.

“José Martí: nacionalismo cosmopolita.” Presencia hispana en los Estados Unidos. Monografías de ALDEEU. Nicolás Toscano Liria, et. al., eds. New York: St. John’s University, 2005. Also in: Cuadernos de ALDEEU Vol. XVI, Num. 1, Abril 2000. Páginas 75-81.

Rev. of La prosa modernista hispanoamericana. Introducción crítica y antología, by José Olivio Jiménez & Carlos Javier Morales. Círculo: Revista de Cultura 28 (1999): 205-208.

“Martí y los niños.” La Voz Libre (CA) 18.902 (January 29, 1999): 10-11.

“Heberto Padilla: el revés de la máscara.” In: Heberto Padilla, Fuera del juego. Edición Conmemorativa 1968-1998. Miami: Universal, 1998. 171-199.

“Martí en Nueva York, Nueva York en Martí.” De la catedral a los rascacielos. Actas de la XVII Asamblea General de ALDEEU. Ed. R. Corbalán Torres, G. Piña Rosales y N. Toscano Liria. New York: ALDEEU, 1998. 133-139.

“Cuentos para poblar soledades.” Temas (New York) 48.551 (Nov. 1997): 71-73.

Rev. of Narrativa y Libertad. Círculo: Revista de Cultura 26 (1997): 247-249.

“F.R. Krautzwald, E. de Laboulaye y José Martí: venturas y aventuras de una ‘traducción’.” Círculo: Revista de Cultura 25 (1996): 235-240.

“Las dos muertes y las dos vidas de José Martí.” La Voz Libre(Los Angeles, CA), August 25, 1995. 5, 12. Also in: Linden Lane Magazine 15.1 (March 1996): 17-18

“Literatura en la isla y en el exilio: contrapunteo cubano de la angustia.” Lo que no se ha dicho. Ed. Pedro R. Monge Rafuls. New York: Ollantay Press, 1994. 306-318

“Otra vez el día.” Círculo: Revista de Cultura. 21 (1992): 133-140.

“Acerca del libro. Reflexiones de un lector impertinente.” La Nuez (New York) 2.4 (1990): 7.

“El Libertador que nunca combatió.” Ahora (Spanish edition of The Hudson Dispatch). Union City, NJ. Sept. 5, 1990. 9


BIBLIOGRAFÍA PASIVA (1990-2015)

Álvarez, Nicolás Emilio. Review of Después del rayo y del fuego. Círculo: Revista de Cultura Vol. 32 (2003). Pages 262-263.

Armas, José R. de. “José Martí. La Edad de Oro. Edición Crítica de Eduardo Lolo.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals) Vol. XXXI, 2002. Pages 215-216.

Byrne, Hugo J. “Tras las huellas del Apóstol.” 20 de Mayo, Año XXXIV/No. 2230, sábado 3 de mayo de 2003. Pág. 2.

Cabrera Leiva, Guillermo. “Publican Análisis de la Literatura Infantil de José Martí.” Diario las Américas (FL), 13 de agosto de 1995. 12-B.

Connor, Olga. “Homenaje por el bicentenario de la divina Tula.” El Miami Herald, 6 de mayo de 2014.

Costa, Octavio R.  “Eduardo Lolo y el indio del Nuevo Mundo.” Diario las Américas (FL), 4 de septiembre de 2002. 4-A.

---. “Una edición crítica de La Edad de Oro.” Diario las Américas(FL), 22 de agosto de 2001. 4-A. Also in: La Voz Libre (CA), Vol. XX, Num. 1035, Pág. 2.

---.“Eduardo Lolo, exegeta de ‘La Edad de Oro’.” Diario las Américas(FL), 4 de octubre de 1995. 4-A.

Cuadra, Ángel. “Después del rayo y del fuego de Eduardo Lolo.” Diario Las Américas (FL), sábado 27 de septiembre de 2003. 5-A

Cuza Malé, Belkis. “Libro sobre Martí y la literatura infantil.” El Nuevo Herald (FL), 21 de abril de 1995. 25D.

Dale, Scott. “Review of Platero y nosotros: estudio crítico.” Caribe: Revista de Cultura y Literatura. Tomo 11, Núm. 2. Invierno de 2008-2009. P. 120-121.

Dellepiane, Angela. “Hablando de Eduardo Lolo”. Linden Lane Magazine (TX) 15.1 (March 1996): 18-19.

García-Moll, Solange. “Rev. of Mar de espuma.” Chasqui 25.2 (Nov. 1996): 135-137.

Gover, Miryam. “Francachela Comentario de Libros. Un huésped no invitado y Después del rayo y del fuego” Francachela. Revista Internacional de Literatura y Arte. (Argentina). Segunda Época. Año 2, Nro. 3. Junio de 2006. Pág.56.

Hernández-Miyares, Julio E. “Reseña. Eduardo Lolo. Las trampas del tiempo y sus memorias.” Círculo: Revista de Cultura 22 (1993): 197-199.

Leal, Gloria. “Entre meses. El ‘Mar de espuma’ de Eduardo Lolo.” El Nuevo Herald (FL), 30 de abril de 1995. 5E.

Liroto. “Libros: Las trampas del tiempo.” La Tribuna (NJ), 30.22 (1991). 28.

Llópis, Francisco. “Galería del Libro. Mar de espuma: Estudio de la literatura infantil martiana.” El Nuevo Patria (FL) 37.1881 (Mayo de 1996): 15.

López-Gay, Patricia.  “Reseña de Para leerte mejor: Publicaciones en español en los Estados Unidos.Hispania, Vol. 98, Num. 1. Marzo 2015. Páginas 171-172.

Mario, Luis. “Otro libro fundamental sobre Martí.” Diario Las Américas (FL), jueves 28 de agosto de 2003. 5-A

---.“La callada voz del indio.” Diario Las Américas, Jueves 17 de enero de 2002. Pág. 5-A.

Martínez, José Manuel. “La Edad de Oro de José Martí, un clásico de la literatura infantil.” La Voz Libre(CA), 17 de agosto de 2001.

---. “Un libro exhaustivo sobre la ‘Edad de Oro’ de Martí.” La Voz Libre (CA), 8 de sept. de 1995. 4.

Martínez Paula, Emilio. “Reseña de Después del rayo y del fuego: Acerca de José Martí.” La Información (TX) Núm. 1543. 23 de abril de 2015. Pág. 8.

Palacios, Conny. “Rev. of  Mar de espuma”. Hispania 81.2 (May 1998): 326-327.

Paz, Luis de la. “La Revista del Diario comenta: Después del rayo y del fuego.” La Revista del Diario (FL), viernes 6 de agosto de 2004. Pág. 12.

---. “Cinco preguntas a Eduardo Lolo.” Diario Las Américas(FL), domingo 26 de septiembre de 2004. Pág. 12-B.

---. “Lo que quede de aldea.” La Revista del Diario (FL), viernes 22 de septiembre de 2011. Pág. 12.

Ramos, Marcos Antonio. “El idioma español triunfa en Norteamérica”. Artículo distribuido por la agencia de noticias EFE (USA) y publicado en diferentes medios tales como Fundéu BBVA y Acento.com.do

Rodríguez, Lionel. “Eduardo Lolo investiga hondamente a José Martí en Literatura Infantil.” La Tribuna (NJ), 34.14 (1995): 13.

---. “Escritor cubano Premio ‘Letras de Oro’.” El Vocero de Puerto Rico. Vol. 8, No. 6390. San Juan (PR), Feb. 6, 1992. 13.

Rodríguez, Luis David. “Presentan el libro La Edad de Oro de José Martí.” Diario las Américas (FL), 28 de agosto de 2001. 4-B

Rodríguez Morán, Gustavo. “Review of Después del rayo y del fuego.” Caribe: Revista de Cultura y Literatura.Tomo 7, Núm. 2. Invierno 2004-2005. Pág. 127-130.

Sánchez, Oneida M. “Reseña de Platero y nosotros (estudio crítico)”. Círculo: Revista de Cultura. Vol. 37 (2008). Pages: 211-213.

Vega, Aurelio de la. “Otro cubano que sabe de los niños.” La Voz Libre (CA) 18.902  (January 29, 1999): 5.

Villaverde, Luis. “Rev. of Mar de espuma.”  Círculo: Revista de Cultura. (Published by the Pan-American Cultural Circle, a member of the Conference of Editors of Learned Journals).  Vol. XXVI, 1997.  Pages 269-261.


Yannuzzi Cisneros, Alberto. “Rev. of Después del rayo y del fuego.” Linden Lane Magazine Vol. XXXIII, No. 1 (Spring 2004). Pages 33-34.