Showing posts with label Presidio Politico. Show all posts
Showing posts with label Presidio Politico. Show all posts

Tuesday, April 15, 2025

Día del Preso

Por Pedro Corzo

El 5 de abril ha sido la fecha escogida por los prisioneros y exprisioneros políticos cubanos para conmemorar el Día del Preso, una jornada muy especial que conduce al más ilustre y digno de todos nuestros compatriotas, el apóstol Jose Martí.

Ese día de 1870, un joven que apenas había cumplido 17 años, fue transportado a las canteras de San Lázaro, próximas a la barriada del Vedado, para sacar piedras de un inhumano farallón.

Pelado al rape, con el número 113 y un grillete atado a un tobillo inicio una vida que jamás le amilanó, al extremo, que en la foto que envió a su madre perpetuando el momento, escribió,” Mírame madre, y por tu amor no llores: Si esclavo de mi edad y mis doctrinas, tu mártir corazón llené de espinas,
Piensa que nacen entre espinas flores”.

El presidio político cubano contra el totalitarismo, siguiendo las huellas indelebles del apóstol, asumió el 5 de abril, fecha de su encarcelamiento, para evocar su sacrificio y testimoniar que su heroica gesta es repetida en la Isla por hombres y mujeres que creen fielmente en su apostolado.

Este pasado domingo el Presidio Político Histórico Cubano, bajo la presidencia de Ángel Pardo Mazorra y el liderazgo de Luis González Infante, Enrique Ruano y Jose Luis Fernández convocaron como todos los años a la comunidad a rememorar la fecha para rendir tributo a la memoria del maestro y al mas del millar de compatriotas que, aunque tras las rejas, no cesan en su resistencia a la tiranía.

La continuidad del Presidio ha sido tan intensa que debemos recordar que cuando el exprisionero político Oscar Elías Biscet nació, nuestro héroe Roberto Martín Pérez estaba preso, cuando nació el también ex prisionero político José Daniel Ferrer el mártir, 44 años preso en dos etapa, Armando Sosa Fortuni estaba cumpliendo su primera condena, cuando nació el también mártir Orlando Zapata Tamayo estaban cerrando el presidio de Isla de Pinos y cuando vino al mundo la heroica Sayli Navarro, todavía restaban prisioneros de los históricos Plantados.

El presidio político cubano es el más longevo y diverso de América, además el más numeroso, en particular el de las mujeres, las féminas cubanas sumas miles de años tras las rejas, algunas cumplieron más de 15 años de cárcel como la heroína Cary Roque y más de un centenar de hombres superaron las 25 navidades encarcelados, con al menos tres que batieron todas las marcas, Ignacio Cuesta Valle, 29 años y Mario Chanes de Armas y Miguel Diaz Bouza con más de 30 años de prisión.

En Cuba antes del establecimiento del totalitarismo no llegaban a una docena las prisiones, décadas después habían más de 300 las cárceles y campos de trabajo forzado que podían rivalizar por la crueldad de los esbirros que allí vigilaban, con sus iguales de la Alemania nazi, de la Unión Soviética, China o Corea comunista.

Por las cárceles castrista en estos 66 años ha pasado más de medio millón de hombres y mujeres a los que les ha sobrado voluntad para pagar el alto precio de ser libres y ciudadanos de pleno derecho.

El acto estuvo cargado de emociones como era de esperar. La exprisionera Angelica Garrido, 36 meses en la cárcel por participar en las protestas cívicas del 11 de julio, los hermanos Fidel y Raúl Castro solo estuvieron 22 meses después de causar decenas de muertos por el ataque al Cuartel Moncada. Angélica, a pesar de tener a su hermana, María Cristina, en prisión, reclamó confrontar la dictadura como fuera preciso, repitiendo el clamor mambí, “Corneta, toca al degüello”.

El Presidio Político Cubano, aunque es consecuencia de la lucha contra la tiranía tiene vida propia. En las cárceles se resiste al igual que lo hacen miles en las calles, lo mejor de todo, cuando estos hombres y mujeres son excarcelados no salen quebrados, se sienten más comprometidos, más respetuosos de sus obligaciones, razón por la cual siguen actuando contra el régimen y mostrando su orgullo por haber estado en las ergástulas castrista, hoy vigiladas por Miguel Diaz Canel.

Todos reflejan el compromiso contraído con la libertad y los derechos humanos. La cárcel los preparó para ser mejores ciudadanos, para sentir y mostrar con orgullo su condición de expresos políticos cubanos.
 

Saturday, July 27, 2024

GALERÍA DE MÁRTIRES SOBREVIVIENTES*




Por Eduardo Lolo

Manos anónimas, pero a nombre de muchos nombres, me dejaron en el buzón un ejemplar de Galería de Mártires, confeccionado por la Unión de Expresos Políticos Cubanos NY, NJ, CT y editado por D’Fana Editions. Se trata de un registro histórico –que comprende varios decenios– de caídos en la lucha contra el totalitarismo castrista representados por hombres y mujeres de todas las edades, razas y estratos sociales; o simples víctimas mortales del odio estatuido. Conviven, tanto en el libro como en la historia, profesionales, obreros, campesinos, estudiantes, ancianos y hasta menores de edad que, como obedeciendo a las palabras de Mariana Grajales, se empinaron para sobrevivir en la Historia aun con la vida truncada a medio vivir. La relación, en orden alfabético, incluye una breve ficha biográfica de las víctimas y, en la mayoría de los casos, una fotografía. La pequeña introducción de los compiladores, firmada por el Ejecutivo UEPPC, Zona NE de EE.UU. aclara que “La idea surgió en una de nuestras reuniones de los martes por la noche, en las que hemos persistido durante más de 37 años, donde la nostalgia se hizo presente al discutir sobre el destino de la Galería de Mártires que tapizan los muros del local de nuestra asociación: en definitiva, marcos y cartulinas de vida limitada.” (p. 5) Y se acordó crear y editar esta compilación del horror (y del honor) en que los mártires sobreviven en el registro histórico resultante.

Con solo abrir y hojear la obra basta para que ésta se convierta en campo de batalla, cárceles de consignas nunca acalladas, inmolaciones dignas, muros con cicatrices de balas, luchas sin cuartel contra la ignominia. Son sus personajes quienes dieron la vida porque no podían vivirla sin libertad, y libres murieron aunque estuvieran confinados en una mazmorra, o quienes fueron asesinados “porque sí”, pues en un sistema totalitario hasta vivir puede ser un delito. Es el único libro cuya lectura he tenido que fragmentar adolorido y furioso a la vez al comprobar cómo en Cuba fuera sacrificado lo mejor del país por lo más malo. No debe extrañar, entonces, que las notas biográficas de los mártires de quienes sus editores no pudieron encontrar una foto personal, las ilustraran con un grabado del Escudo Nacional de Cuba. El lector desconoce sus rostros, pero no habría mejor imagen para representarlos.

Hay casos en que el horror rebasa los niveles más crueles, como el del anciano asturiano José Gonzalo Tejada, padre de “Felo” Gonzalo, uno de los jefes de los alzados en armas contra el régimen. Narran los compiladores: “Después del combate en la finca ‘Josefita’, en que murieron dieciocho efectivos del régimen, las tropas gubernamentales recurren al punto más débil para la venganza. Rodean la casa de José Gonzalo Tejada, ciudadano español, (…) el 8 de marzo de 1963, y en presencia de Manuela, su esposa, lo obligan a salir al patio, asesinándolo.” Pero la infamia no concluyó con ese cobarde asesinato: los desalmados esbirros se llevaron el cadáver y nunca lo devolvieron a la familia, impidiéndole a la estoica viuda ni siquiera tener un sitio donde venerar y llevarle flores a su amado de toda la vida. Continúan los autores: “Otros cuatro hijos se incorporan a la guerrilla. (…) Diez fueron ‘los asturianos’ entre muertos en combate, asesinados o presos: Gerardo, Angelino, José Gonzalo padre, Felo, Dionisio, Santos, Rubén, José, Eloy y Elías” (pág. 130). Pocas veces España ha quedado tan dignamente representada en la Historia de Cuba como por el ultimado patriarca asturiano y sus heroicos descendientes.

O el de un grupo de espirituanos ametrallados impunemente el 23 de febrero del mismo año, cuando un miliciano conocido por “Lechuza” abrió fuego indiscriminadamente con una ametralladora contra unos jóvenes que se encontraban en el portal del hotel “Perla de Cuba” (sito en el lado norte del parque Serafín Sánchez, de Santi Spiritus), aparentemente como letal venganza por éstos estar disfrutando en alegre tertulia juvenil en vez de escuchar la transmisión, desde altoparlantes ubicados en el parque, de uno de los aburridos discursos de Fidel Castro, quien en ese momento hablaba en cadena nacional de radio y TV. Murieron los adolescentes Armando Piñeiro García, Ismael Llorente Brunet, René García y René Odales (todos con solamente 17 años de edad) así como un adulto (Carlos Rodríguez Morera, de 40 años); más de diez resultaron heridos, casi todos menores de edad. Narran los compiladores que “El asesino fue puesto a buen resguardo y los investigadores se dieron a la tarea de tergiversar los hechos y aterrorizar a familiares y amigos de las víctimas para que ni siquiera comentaran lo sucedido” (pág. 148) Después del crimen, lo más probable es que “Lechuza” haya sido ascendido a “Buitre”.

A veces los asesinados el mismo día y en el mismo lugar son identificados solamente con sus nombres, uno detrás de otro, en un listado del horror y el honor combinados. Tal fue el caso de los expedicionarios de la Brigada 2506 muertos por asfixia mientras eran transportados en un camión herméticamente cerrado por casi nueve horas a pesar de uno de los brigadistas haber llamado la atención sobre el peligro que corrían, a lo que Osmany Cienfuegos respondió que no importaba, pues “así se ahorran balas. (p. 180-181) O el de los 73 fusilados en la Loma de San Juan el 12 de enero de 1959. (p. 154-156) A ellos habría que añadir otros ejemplos, como los asesinados con el deliberado hundimiento del Remolcador “13 de Marzo” el 13 de julio de 1994, con una larga lista de niños desde 6 meses a 11 años de edad entre los 39 cadáveres identificados. (p. 209-211) Da la impresión de que todos se volvieron uno solo en cada caso, como si las vidas sesgadas al unísono los hubiera hecho una misma persona de nombres disímiles, pero con una misma vida que culmina en una misma muerte tan digna como injusta

Sin embargo, no siempre se conocen los nombres de las víctimas, como el de las 56 personas ultimadas (muchos de ellos niños y adolescentes) en lo que se conoce como “La Masacre del Canímar”, en Matanzas, en el verano de 1980. Los cadáveres de los occisos nunca fueron entregados a los familiares, y hasta el día de hoy se desconoce qué hicieron con ellos sus verdugos. Sus deudos sí recibieron una ‘esmerada’ atención gubernamental: todos ellos fueron visitados por esbirros de la Seguridad del Estado que les amenazaron, si daban a conocer el horrendo crimen, con encausarlos como cómplices de un masivo intento de fuga del país de sus familiares asesinados, cuando en realidad las víctimas eran personas de paseo en una embarcación de recreo que fue desviada de su curso por 3 jóvenes reclutas del Servicio Militar Obligatorio que pretendían desertar. (p. 212-213). O el texto que acompaña una foto en la nota titulada “Mártir anónimo en la lucha contra el comunismo” y que dice así: “Esta foto fue encontrada en el bolsillo de la camisa de un alzado muerto en combate. Muestra huellas de su sangre, y se ve borrosa.” (p. 168) Rostro identificado solamente por una vieja mancha de sangre heroica, para siempre ya imborrable gracias a esta obra.

Lo peor de esta recopilación es que se trata de un registro histórico del todo incompleto. Los asesinatos llevados a cabo por sicarios castristas (que comenzaran, incluso, antes de la llegada de Fidel Castro al poder) no han dejado de producirse en más de 6 décadas de totalitarismo. Hoy, ahora mismo, en este preciso instante, puede que un nuevo mártir espere por una segunda edición consternadamente aumentada de esta obra de espanto para que quede el registro de su muerte, pues es el caso que cada generación de cubanos aporta una especie de cuota de asesinos y héroes en que los primeros matan y los segundos viven, aunque hayan muerto en ese choque entre heroicidad y satrapía. Esta reseña de un compendio donde los mártires sobreviven es solamente el comentario adolorido de unos pocos crímenes del totalitarismo en Cuba.

Los cubanos que vivan en una futura Cuba libre deberán leer, como una letanía fúnebre a modo de homenaje, este libro; con un ejemplar en cada hogar, siempre a mano. Entonces, y solo entonces, sabrán a quiénes agradecer el vivir históricamente iluminados por una luz que comenzara a forjarse largo tiempo atrás en la más espantosa y dilatada oscuridad.

 

 

 

*Tomado de: Revista Lux (FL), Marzo-Abril de 2022. Págs. 21-22.)

Wednesday, May 8, 2024

UN TESTIMONIO EJEMPLAR: REHENES DE CASTRO

 


Por Waldo González López

«A los libros no se les describe, se les lee. […] A los hombres erectos, no se les cita, se les honra».                                     Agustín Tamargo


Mientras disfrutaba la enriquecedora lectura de Rehenes de Castro (Testimonio del Presidio Político de Cuba), tuve la suerte de conocer, en el acto de investidura de su ingreso a la Academia de Historia de Cuba en el Exilio, a su autor, el valiente luchador anticastrista y anticomunista Ernesto Díaz Rodríguez (al que ya admiraba por su incambiable actitud, reflejada a lo largo de veintidós años en varias de las ergástulas implantadas por el tirano y sanguinario Castro), quien evidencia no pocas de sus virtudes vertidas en su libro, del que me ocupo ahora.

   En su «Introducción», no dice Ernesto, con su sencillez espartana que convence:

Corría el mes de mayo de 1983, cuando comencé a escribir Rehenes de Castro, esta obra literaria que es parte importante de mi vida. No voy a hablar del alto precio pagado en sacrificio para llegar a acumular las experiencias que hoy comparto con ustedes, porque más grande que todos los tormentos de la cárcel es la satisfaccion de haber servido con amor y decoro a la sagrada causa de la Libertad de Cuba.

   Ante todo, se trata de una fecunda lectura, que me recuerda tres títulos afines, con los que conforma una invaluable tetralogía por su alta calidad, tales Contra toda esperanza, de Armando Valladares, Procesado en el Paraíso. Un poeta que vivió la guerra, de Ismael Sambra y ¡Pobre Cuba! Mis memorias, de Alberto Müller, heroicos prisioneros durante años.

  Entre otros méritos de Rehenes de Castro (publicado en 1995 por Linden Lane Press, con prólogo del recordado periodista Agustín Tamargo) figuran en primer lugar: la modestia del autor, quien  [fundador de Alpha 66] nacería en Cojímar, humilde poblado de pescadores próximo a La Habana, porque evidencia la mencionada cualidad de «los pobres de la Tierra», tal denominara Martí a la gente sencilla, con quien quería el mayor cubano su suerte echar.

   A esta, le añado otras que, propias del narrador y poeta, resultan valiosos conceptos demostrados a lo largo de las 570 páginas, como el sentido de la amistad, la dignidad, la fraternidad y la valentía, sin que falten la bonhomía, el humor y, en precisos instantes, la ironía, que enriquecen su prosa, no pocas veces poética, otro mérito de la obra.

   Hay en el libro abundantes momentos que confirman la enorme valía de Rehenes de Castro, en sus amenos 77 capítulos. Por solo mencionar algunos memorables, reproduzco un fragmento del primero que inicia este excelente volumen, al que leemos como una ferviente novela: «Los presos políticos plantados» (que luego abordara en una inolvidada serie Lilo Vilaplana):

La historia del presidio político de Cuba está escrita con sangre. Describir tanto horror, tanta tragedia humana es tarea penosa. Muchas veces he pensado que lo mejor sería poder olvidar, cerrar los ojos y borrar de un tirón los amargos recuerdos, las experiencias desgarrantes vividas en las prisiones de la Isla esclavizada.   Pero ¿cómo guardar silencio cuando todo un pueblo ha sido sometido a un sufrimiento prolongado y absurdo, y una parte del mundo aún desconoce, tal vez, esta realidad dolorosa y sombría? 

   Apenas leemos estas líneas iniciales, ya nos immersamos en el inframundo impuesto por el fascista Castro, tras engañar al pueblo y la comunidad internacional, negando su oculta filia comunista, que solo revelará el 17 de abril de 1961, tras la invasión de mil quinientos cubanos integrantes de la Brigada de Asalto, que quisieron derrocar la tiranía por la Bahía de Cochinos, heroica gesta que fracasara por la traición del cobarde presidente demócrata John F. Kennedy.

  Entre muchos otros, destacan los dedicados a la Prisión Combinado del Este, Una bandera rusa, San Ramón y Tres Macíos: calabozos especiales de castigo, La muerte de Pedro Luis Boitel, El proceso del juicio, La Embajada del Perú… y Mariel, Julio Ruiz Pitaluga al borde de la muerte, Nueva escalada represiva, Requisa devastadora y golpiza, “Boniatico: centro de experimentación y tortura, por solo mencionar algunos capítulos.


    Pero el autor no olvida a las mujeres no menos heroicas y ejemplares (a las que asimismo dedicara Lilo Vilaplana su reciente filme Plantadas). Por ello, Ernesto subraya:

Quizás alguien pueda pensar que a la hora de escribir estas memorias olvidé a las mujeres del Presidio Político de Cuba. Nada más lejos de la realidad. Si en Rehenes de Castro hay ausencia de informes sobre tan valerosas hermanas, solo se debe a la férrea incomunicación a que estábamos sometidos el grupo de prisioneros confinados en las celdas tapiadas de Boniato cuando me dispuse a escribir este libro. Porque siento mucho respeto por la historia que con dignidad, estoicismo y coraje estamparon sobre la roca dura del Presidio Politico Cubano estas abnegadas mujeres, ni podia entregarme a relatos imprecisos, por más que estuviesen presentes en mis pensamientos y fuesen parte de mi inspiración de cada día.

   Sin duda, he aquí uno de esos libros necesarios que me evocó los ejemplos de los genuinos cubanos arriba citados, quienes tanto sufrieron largas prisiones por anticastristas, a diferencia de otros, pocos realmente, que no son consecuentes con los ideales por los que habían luchado. Y me dan pena, una gran lástima, verlos echando por tierra el ejemplo que hasta ese momento dieran. En fin, pero esta nota no está dedicada a esos escasos personajillos de ópera bufa, sino al humilde autor del ejemplar testimonio Rehenes de Castro, tácita prueba de tantos héroes aportados por nuestra Patria, como Ernesto Díaz Rodríguez, un verdadero Hombre en el genuino registro de este difícil vocablo.  

   Por tanto, por todo, sugiero la reconfortante lectura de Rehenes de Castro, un testimonio tan válido como los arriba mencionados, porque nos ofrece nuevas esperanzas de la ya no tan lejana caída del castrismo.   

Sunday, May 5, 2024

Fallece Guillermo Estévez, prisionero político cubano de la “Causa de los pilotos” de 1959*



Guillermo Estévez, expiloto de la Fuerza Aérea Cubana que cumpliera 19 años y 9 meses como prisionero político en el presidio de Isla de Pinos, falleció esta semana en Englewood, Nueva Jersey.

Estévez, que fuera juzgado y absuelto por un “Tribunal Revolucionario” junto a otros 42 miembros de las fuerzas aéreas de Fulgencio Batista en la históricamente conocida como “Causa de los aviadores”, o de los pilotos, el 2 de marzo de 1959, en la ciudad de Santiago de Cuba, fue condenado a 30 años de privación de libertad en la que se considera una de las primeras transgresiones jurídicas del régimen de Fidel Castro.

“Mi curiosidad política se despertó durante el presidio político. Fui absuelto de todos los cargos. Fidel Castro no aceptó la absolución y ordenó otro juicio. Monstruosidad jurídica: Castro nos condenó personalmente por Radio y TV por considerarnos “enemigos potenciales de la Revolución” y no podía darse el lujo de dejarnos en libertad”, escribía Estévez a un amigo años más tarde, ya en el exilio.

También desde Nueva Jersey, el exprisionero político José Alfredo Gutiérrez habló con Martí Noticias de la incansable actividad de Guillermo Estévez a favor de la causa cubana.

“Guillermo Estévez fue una persona excepcional; fue un hombre muy inteligente que supo aprovechar su capacidad, su historia y sus conocimientos en favor por la lucha por la libertad de Cuba, En el exilio, él todo el tiempo estuvo en la lucha por los derechos humanos, fue dieciséis veces a Ginebra en los tiempos en los que Cuba fue condenada catorce veces por la Comisión de Derechos Humanos”, expresó.

Como exiliado, casi hasta el último de sus días, Estévez lo dedicó a luchar por la libertad de su país. Fue director de Rescate Internacional en Nueva Jersey y, además, secretario de Derechos Humanos de la Unión de Ex-Prisioneros Políticos Cubanos (UEPPC).


*Tomado de Radio Martí Noticias

Tuesday, February 20, 2024

Muere ex prisionero político Juan Carlos Herrera Acosta

Centro por una Cuba Libre. Washington DC, 19 de Febrero de 2024. 

El ex prisionero político Juan Carlos Herrera Acosta murió repentinamente el sábado 17 de febrero en su hogar en Syracuse, estado de Nueva York al sufrir un ataque masivo al corazón a los 57 años de edad.

Herrera Acosta cumplió su primera etapa en prisión en la década del 90 en la Prisión Provincial de Guantánamo donde enfrentó golpizas, agresión psicológica y represalias constantes por su defensa de los derechos humanos de la población penal y por denunciar los desmanes de las autoridades carcelarias. Al salir de prisión al inicio de la década del 2000, se incorporó a la oposición cívica cubana como periodista independente y activista del Movimiento Cubano de Jóvenes por la Democracia. En el 2003 fue uno de los opositores arrestados y juzgados en la primavera de ese año durante la oleada represiva conocida como la Primavera Negra de Cuba; lo condenaron a 20 años en prisión.

“La prisión nunca lo amilanó. Fue valiente y serio en su postura anticomunista y en su defensa de los derechos humanos durante la segunda prisión, desde el 2003 hasta el verano del 2010 cuando fue desterrado a España junto a otros prisioneros politicos de la llamada Causa de los 75. Durante ese período, sufrió un duro golpe al perder a su hija de 14 años en un trágico accidente de tránsito cuando la joven se dirigía a visitarlo a la prisión en un autobús. A pesar de todo el sufrimiento que supuso la prisión, la represión continua y la pérdida de su hija, jamás claudicó. Al llegar al exilio en España y luego a Estados Unidos nunca dejó de preocuparse por Cuba y denunciar las injusticias del régimen castrista. Será recordado por su frase: de pie frente al terror. Así vivió este valiente cubano”, dijo Janisset Rivero, asesora del Centro por una Cuba Libre.

De los prisioneros de la Causa de los 75 han muerto ya 15, incluyendo a Orlando Zapata Tamayo quien murió en prisión durante una huelga de hambre después que el régimen le negara el agua durante 18 días. Zapata fue amigo cercano de Herrera Acosta ya que compartieron parte de su encarcelamiento en la Prisión Provincial de Holguín. Este próximo 23 de febrero se cumplen 14 años de su muerte; un crimen que permanece impune.

“Las condiciones de hacinamiento, insalubridad, y el modelo represivo de aislamiento que se le impuso a los prisioneros de la Primavera Negra, ha contribuido a que muchos salieran de prisión con enfermedades vasculares y cardíacas. Varios de los ya fallecidos del grupo murieron por causa de estas afecciones que surgieron durante su prisión”, afirmó John Suárez, Director Ejecutivo del Centro.

El Centro por una Cuba Libre lamenta la desaparición física de Juan Carlos Herrera Acosta. Su cuerpo será expuesto el próximo 22 de febrero de 11AM a PM en la Funeraria Mathewson-Forani, ubicada el el 206 Kinne Street, East Syracuse, NY. Le sobrevive su esposa Ileana Danger Hardy.

Saturday, September 2, 2023

Conferencia "1963: El año del cuero duro"

Esta conferencia conmemora el 60 aniversario de un año difícil para la resistencia cubana que la historia recoge como el "Año del Cuero Duro". 1963 fue el año más espinoso para nuestros heroicos patriotas cubanos que operaron en las montañas y llanos de Cuba durante años en contra del totalitarismo que se adueñó de la isla.



Thursday, April 14, 2022

Muere a los 84 años Basilio Guzmán, ex preso político cubano que luchó contra Batista y Castro

 El Mundo, 14 de abril de 2022

A pesar de estar enfermo, hasta sus últimos años estuvo involucrado en la lucha por la recuperación de la democracia y la libertad en su país

Basilio Guzmán Marrero.Center for a Free Cuba Twitter

EFE

Actualizado Jueves, 14 abril 2022 - 16:03

El exiliado cubano Basilio Guzmán Marrero, luchador contra los regímenes de Fulgencio Batista y Fidel Castro y preso político durante 22 años, ha muerto en Estados Unidos a los 84 años a causa de una larga enfermedad, según informa este jueves el Centro para una Cuba Libre.

Era uno de los llamados Plantados, los presos políticos que se negaron a participar en cualquier plan de reeducación o a cooperar de alguna manera con el régimen castrista.

A pesar de estar enfermo, hasta sus últimos años estuvo involucrado en la lucha por la recuperación de la democracia y la libertad en su país, según el Centro para una Cuba Libre.

Tanto en julio como en noviembre de 2021 Guzmán Marrero participó en piquetes ante la Embajada de Cuba en Washington en apoyo de las protestas en la isla.

Según el Centro por una Cuba Libre, Guzmán Marrero, que nació el 15 de abril de 1937 en el seno de una familia humilde del interior de la provincia de La Habana, se unió a la resistencia contra Fulgencio Batista tras el golpe de Estado de 1952.

Poco después de la victoria revolucionaria en 1959 se unió a otros cubanos que, habiendo luchado por la restauración de la democracia y la Constitución de 1940, se sintieron "traicionados" por el modelo soviético impuesto en Cuba por Fidel Castro, agrega la organización de defensa de los derechos humanos en Cuba.

Por eso se unió al Frente Nacional Democrático, pero en 1962 fue identificado como anticastrista y encarcelado.

Guzmán Marrero, que era carpintero, pasó 22 años de prisión en Cuba y fue reconocido por Amnistía Internacional como preso de conciencia.

En 2020 publicó el libro autobiográfico "Después de la noche: Mis 22 años en el Presidio Político de Cuba".

En 1984 fue excarcelado junto a otros 25 presos políticos gracias a las gestiones del reverendo estadounidense Jesse Jackson y llegó a EE.UU., donde se casó con una voluntaria de Amnistía Internacional, tuvo una hija, volvió a la carpintería y creó un negocio exitoso en el norte del estado de Virginia.

Monday, February 21, 2022

Fallece Aurelio Candelaria

Foto de Gaendy Pavón
El pasado sábado 19 de febrero falleció en su casa de Roselle Park, NJ. nuestro hermano y Presidente de la Unión de Expresos Políticos Cubanos NY. NJ, CT. Aurelio Candelaria Velázquez “El Nene”. Natural de la finca “La Panchita” entre Placetas y Camajuaní, Las Villas. Condenado a 20 años de prisión política en la Causa 160/1963, LV. de los que cumplió 18 al ser indultado el 13 de noviembre, 1979. Número en el Presidio de Isla de Pinos #32807. 
A principios de 1980 emigró a EE.UU. y después de una breve estancia en la Florida se mudó a New Jersey donde trabajó incansablemente llegando a poseer una próspera ferretería en Newark en sociedad con el también expreso político Julio Lema.

A principios de este año 2022 estuvo ingresado con problemas renales en dos ocasiones. Luego cuando parecía estar recuperándose lo sorprendió un ataque cardiaco que terminó con su vida de un gran luchador y hombre de bien.

DESCANSA EN PAZ HERMANO.

Ángel Alfonso. Vice Presidente UEPPC.

Saturday, November 27, 2021

EL RETO DE PLANTADOS: GÉNESIS, INVESTIGACIÓN Y GUION[1]


Lilo Vilaplana

 

Desde el momento en que Ángel De Fana y Ernesto Díaz Rodríguez me invitaron a conversar con Leopoldo Fernández Pujals para retomar el proyecto de realizar una película sobre los presos políticos Plantados, sabía que me estaba enfrentando a un enorme reto y, como todo reto, a una experiencia tanto artística como histórica y que serían muchos los obstáculos que aparecerían en el camino. No obstante ello, estaba dispuesto a hacer justicia histórica, que es una máxima que me acompaña. Pero nunca imaginé lo inmenso que sería el desafío. 

A los ex presos políticos cubanos Ángel De Fana y Ernesto Díaz Rodríguez los conocí mientras dirigía la serie Leyendas del Exilio que producen América TeVe y Vilaplana Films para el Canal 41 de Miami, financiada por Carlos Vasallo. 

Cuando ellos me hablaron del proyecto, me adelantaron una breve historia del origen de la idea: Al salir de la cárcel, después de 27 años de prisión como plantado, José Pujals Mederos, tío del empresario Leopoldo Fernández Pujals, le narra a su sobrino la experiencia de esos largos años en las cárceles castristas. Leopoldo decide apoyarlos para contarle al mundo esa historia que la dictadura no dejaba asomarse ni a las rejas de las terribles prisiones. Viajan a diferentes eventos y tienen distintas vivencias. Surge la idea de hacer un filme donde se contaría la epopeya de los Plantados.

Leopoldo encarga el guion a un renombrado cineasta francés. Pero el enfoque de la historia que éste había plasmado no reflejaba la cruda realidad del presidio político plantado. A partir de ese desengaño, se realizan varios intentos con distintos artistas. Pero el resultado final no difiere en mucho del guion inicial, por lo que no tardan en descubrir que los cineastas elegidos, al igual que el francés, temen enfrentarse al castrismo e intentan edulcorar la historia. Sus textos no se corresponden con el espíritu combativo de los plantados, ni se acercan a la realidad que se vivió en aquellas mazmorras. Por eso continuaron tratando de llevar a cabo el proyecto incluyendo a otro encumbrado escritor, para lo cual el propio Fernández Pujals viajó a Hollywood, donde concertó un acuerdo con el nuevo guionista. El resultado también fue desalentador.

Pero aun así, ni Leopoldo ni los plantados que compartían sus anhelos se dieron por vencidos. Poco tiempo después se realiza un tercer intento, esta vez para plasmar las experiencias del presidio político en un libro, que se utilizaría como punto de apoyo para la película. El experimento llevaba más de año y medio en curso. Durante ese tiempo, el escritor norteamericano se dio a la tarea de entrevistar, por lo regular en casa de Roberto Perdomo, a numerosos ex presos políticos plantados. Pero, nada; la historia que iba apareciendo en las páginas tampoco convencía, entre otras razones por el retorcimiento irreal y confuso del texto.

Fue entonces que Ángel De Fana y Ernesto Díaz Rodríguez concibieron la idea de plantearles a Fernández Pujals el poner fin a la escritura del libro y colocar el destino de la película en mis manos. Se habían perdido más de 20 años desde que en el propio hogar de Leopoldo, durante una reunión de trabajo con el equipo de Plantados, él había decidido ofrecerles su apoyo para difundir en diversos países del mundo la ejemplarizante experiencia del presidio político plantado.

A la reunión concertada en el yate privado de Fernández Pujals, además de Díaz Rodríguez (22 años de presidio político) y De Fana (20 años de presidio político) se encontraba presente Roberto Perdomo, ex preso político Plantado por 28 años y el abogado Marcell Felipe. Esa noche estrechamos las manos, como se firma un pacto de honor, y empezamos a dar vida a la película desde cero. Leopoldo estableció el presupuesto con que contaríamos.

Me negué a leer los guiones escritos anteriormente. Comenzaría desde mi propia experiencia en la investigación sobre esa historia fascinante de tenaz resistencia ante toda adversidad impuesta por Castro. Fueron varias semanas de infinitas reuniones con ex presos políticos, familiares, amigos, personas que desde cerca conocieron estas historias. Lectura y relecturas de varios libros sobre el tema: Contra toda esperanza, de Armando Valladares, Memorias de un prisionero político de Ángel Pardo y Rehenes de Castro de Ernesto Díaz Rodríguez, este último de una ayuda importante para la creación del guion. También revisé PLANTADOS, la página que administra Miguel Sánchez, hijo de uno de los primeros plantados: Nerin Sánchez. Observé varios documentales sobre el tema. Conocía un poco la historia por la experiencia de entrevistar en el docudrama Leyendas del Exilio a presos políticos como Agapito “El Guapo” Rivera, Cary Roque, Concha San Gil, Pedro Corzo, Ana Lazara Rodríguez, Ángel Cuadra, Olga Morgan, Sixto Nicot, y a quienes además fueron mis asesores históricos de Plantados: Ernesto Díaz Rodríguez y Ángel De Fana. Pero sumergirme en esa historia, conocerla más profundamente, fue impactante. 

Sabía que necesitaba conseguir una identificación con el público actual y lograr un interés dramático vigente para atrapar al espectador. Por eso, decidí crear una historia que actualizara el conflicto, para hacerla cercana al público, convirtiéndose en el eje central de la trama: Un expreso político se encuentra en Miami con un esbirro que en Cuba, años atrás, los torturó en prisión y asesinó a varios de sus compañeros. El expreso político se debate entre la venganza y la justicia; el último de cuyos elementos que es por lo que siempre ha abogado el presidio histórico.

Ya en mi haber tenía un buen manojo de historias, de personajes. La tarea ahora era armar el guion y decidí llamar a mi amigo, el excelente escritor disidente que vive en Cuba, Ángel Santiesteban, expreso político cubano y también cineasta, para que me acompañara en esta travesía dramática. Arrancamos a trabajar, uno de los retos era que los personajes del pasado, los presos, no fuera ninguno en específico y a la vez los representara a TODOS; al igual que el expreso de la actualidad, puede ser cualquiera de los PLANTADOS. Lo mismo queríamos con los esbirros, esos carceleros que responden a la dictadura, están identificados en estos personajes.

Después de un estudio profundo de la historia, sabíamos que “La mojonera” estaba en Isla de Pinos, las terribles tapiadas en la cárcel de Boniato y en otro rincón remoto las Gavetas de San Ramón y Tres Macíos. Aunque se fusilaba en toda la Isla, el paredón estaba ubicado en La Cabaña, por lo que decidimos, apoyados en la experiencia del director de arte Guillermo Mediavilla, hacer una cárcel ideal donde se reunieran todos los elementos que identificaban a las múltiples prisiones de Cuba; un centro penitenciario que permitiera simbolizar en forma concentrada y objetiva la historia del presidio político histórico.

Luego de varias versiones que minuciosamente revisaban De Fana, Díaz Rodríguez y Fernández Pujals con su equipo, decidí incorporar al conocido escritor y periodista Juan Manuel Cao, quien nos llegaría con una visión fresca y crítica para enriquecer la obra. Y así fue.

Después de 17 versiones quedó aprobado el guion para iniciar el proceso de pre producción de la película.

 

La clave de cualquier rodaje: PRE PRODUCCIÓN.

Para comenzar la preproducción de la película, se designó un equipo por parte de Centurión Films, con Carlos Centurión de productor Ejecutivo y Ramón Quintero sería el Financiero. Por Vilaplana Films, la Productora Ejecutiva sería Irasema Otero y la Contadora Ada María Tejeda, que apoyadas en su equipo de productores compuesto por Fidel C. Orizondo, José Ramón Pérez, Rafael Rodríguez y Miguel Pérez empezarían a organizar todo el equipo de trabajo.

Luego de buscar locaciones y no encontrar nada parecido a los lugares que nos relataban los presos, tomamos la decisión de construir la escenografía. Alquilamos todo un piso de los estudios M3, donde además tendríamos la oficina de producción y esto facilitaría todo al tener la oficina al lado de los escenarios donde se rodaría el 60 por ciento del filme. 

A diario nos visitaban presos, familiares y personas que le aportaban al proyecto, se reunían con el equipo de trabajo y nos asesorábamos de cada detalle para iniciar los diseños y empezar a buscar todo lo necesario para hacer la película.

Al frente del equipo de arte fue designado Guillermo Mediavilla, un experimentado escenógrafo con una gran trayectoria en el cine. Su grupo de ambientación estuvo compuesto por la segunda al mando Panchy Sifontes y al frente del departamento de ambientación estaría Sandra Pérez. Como asistentes estarían Gustavito León y  Lheyer, y dos estupendos actores que conozco desde mis inicios en Cuba se alternarían como asistentes de ambientación: Gilberto Reyes actuaba en la etapa del presente en Miami, mientras Abel Rodriguez trabajaba como ambientador, y luego, cuando Abelito fue internado en la galera, Gilbertico lo reemplazo en las labores del departamento de arte.

Para crear el equipo de Maquillaje buscamos a la excelente profesional Ángela Fischer que estaría acompañada de Moraima Alfonso y Oscar Romero (El Divo). Cuando teníamos escenas de golpizas tumultuarias también contábamos con el apoyo de Natalia García.

El departamento de vestuario se armó rápido. Llamé a Elaine Cardella, con la que había trabajado cuando dirigí la serie Dueños del Paraíso, y ella me recomendó traer de asistente a Jeaneth Fontanellas y de diseñadora a Katerine Forkin.

Al director de Fotografía lo hicimos viajar desde Colombia, Carlos Andrés Hernández, al que conozco desde sus inicios y con el que he trabajado en varios proyectos. Tengo gran confianza en “El Mono” (como cariñosamente le llamamos) y de solo mirarnos en el set nos ponemos de acuerdo y sabemos cómo proceder.

El equipo de dirección lo conformé con profesionales que conocía de otros proyectos que habíamos trabajado juntos: Nitsy Grau seria la directora Asistente, mi hijo Camilo Vilaplana, recién graduado de cine en Boston, me funcionaría como primer asistente de Dirección y Mónica González, la segunda. También contratamos a María Eckardt como script.

La post producción sabía que la realizaríamos en Colombia con los Duque (Samuel padre e hijo) dueños de Foxtelecolombia, una empresa con la que he trabajado por muchos años y confío mucho en su calidad profesional. La música original la realizaría el magnífico artista cubano Arturo Sandoval. Ya más adelante les contaré en detalle de todo este largo proceso de post producción.

Irasema Otero, que además de ser la Productora Ejecutiva se encargó del casting junto a su asistente Pedrito Rosario, empezaron a organizar las audiciones. El trabajo fue intenso, el mayor reto era lograr el parecido entre los actores que interpretarían al Ramón y el Mauricio de la actualidad y del pasado. Finalmente, logramos un gran elenco entre actores experimentados y jóvenes talentos. Aunque sabíamos que los militares de la prisión no tienen barba, quisimos imponerla en el esbirro para mostrar la imagen que siempre ha “vendido” la revolución, barbudos de verde olivo. Esa y otras licencias artísticas nos dimos el lujo de tomarnos en esta obra de ficción inspirada en hechos reales, como se aclara al inicio del filme.

El elenco quedó conformado de la siguiente manera: Ramón (Joven), Ricardo Becerra; Ramón (Actual), Gilberto Reyes; Mauricio (Joven), Frank Egusquiza; Mauricio (Actual), Carlos Cruz. En la línea de la actualidad están los hijos de los Plantados, el personaje Gabriel, interpretado por Ariel Texidó, que es el hijo de Jorge el poeta al que le da vida Fabián Brando, y Jeffrey Batista se mete en la piel de Mario, el hijo del plantado José, interpretado por Adrián Más. Otros coprotagónicos son Héctor Medina que hace de David, Conrado (Boncó) Cogle que representa a Alfredo, El Chino Julio es desarrollado por Alejandro Gil y Yerandi Basart hace de Pablo. La estremecedora interpretación  de Abel Rodríguez hace que se gane el personaje de Ricardo y Joel Lara impacta con el casting al preso del sombrero.

Los guardias comandados por El Cabo que estelariza el experimentado Roberto Escobar es acompañado por el carismático Carlos Acosta que hace de Pistolita y Aura Coja se lo gana Javier Fano. El actor boricua José Brocco se encarga de interpretar a Perro Prieto y Caballo Loco se le otorga a Alberto Pujol. Otros actores y actrices nos acompañan en la obra con contundentes interpretaciones, las experimentadas Vivian Ruiz, Isabel Moreno, Grettel Trujillo y Yani Martin tienen escenas importantes junto a las jóvenes Mila Vilaplana, Jennifer Rodríguez, Anne García, y Alina Robert.

También se hizo casting para otras apariciones importantes en la cinta y se seleccionó a Guillermo Cornelio (El Guille) Leopoldo Morales, Carlos Calero, Nitsy Grau, Luis Felipe Bagós, Héctor Vilató, entre otros. Ernesto Diaz Rodriguez, por sugerencia de su esposa Alicia, un día me envía la foto de su nieta Nicole y su rostro tierno era perfecto para interpretar a la nieta del esbirro Mauricio.

Muchos actores que participaron en el casting no quedaron en papeles principales y pedían estar en el filme. Unos se vistieron de guardias y otros se incorporaron en calzoncillos a las galeras. Contamos con figurantes y extras de lujo: Alejandro Milian, Alexis Rodríguez, Rafael Pedrosa, Roberto Bello, Tamara Melian, Serafín Moran, Steven Salgado, entre otros más.

Una tarde, repasando detalles en casa de Guillermo Mediavilla (el director de arte), fui a servirme un café en su meseta y me detengo a recorrer con la vista su casa estilo loft y le pregunto si podía grabar allí, él arqueó los labios hacia abajo como un payaso triste en señal que no le importaba y miró a su esposa Estrella Guerra, que aceptó. De esa manera quedó definida la locación que sería la morada de Ramón. Conversamos un rato dando ideas de cómo intervenirla para que se transformara en la casa del protagonista. Un domingo salgo con Irasema a recorrer los barrios y cruzando una rotonda en un tranquilo barrio descubrí una casa de puntal alto y escaleras al frente, así imaginaba que viviría el oportunista Mauricio en Miami, tome la dirección y al otro día Fidelito Orizondo conseguiría que pudiéramos grabar en esos predios. El equipo de producción buscó el colegio que resultó ser Lincoln - Martí y el supermercado Presidente. Los aprobé.

Ya con los actores seleccionados y el equipo de producción listo, arrancamos a trabajar y, a medida que se ensayaba, se construían el pasillo de celdas, las tapiadas, el comedor, la oficina, las galeras, la celda de castigo, las gavetas, el patio de la prisión y se modificaba el taller. Se iban seleccionando los exteriores como el campo de trabajo forzado, y se desató la construcción de la laguna de excremento y el camino con la garita. Mientras todo avanzaba, buscábamos locaciones como el supermercado, la escuela de la nieta del esbirro, las calles, la casa de Ramón, y para Mauricio teníamos que conseguir la fachada de su casa y el centro de trabajo que resultamos grabando en el restaurante Don Camarón.

Se iban armando las canteras en los predios propiedad del guajiro José Antonio, que generosamente nos ayudó a realizar y también a colocar los tráileres donde retienen al esbirro. Para hacer planos generales y el paredón de fusilamiento, como en el castillo de San Carlos de La Cabaña, de La Habana, fuimos a visitar locaciones al Castillo San Marcos en San Agustín al noreste de la Florida para rodar el exterior de la prisión, pero nunca nos concedieron ese permiso, por lo que terminamos filmando dos días en Puerto Rico en el Castillo de San Cristóbal donde tuvimos que viajar 35 personas a la Isla del Encanto.

Mientras Gustavo León, jefe de construcción escenográfica, trabajaba con su equipo de carpinteros, el talentoso Wilgen y Daniel Córdoba (al que llaman cariñosamente El Cordobés, por la región argentina de donde procede), iban avanzando con la maravillosa textura. Me decían: “¿Usted quiere que estas paredes lloren? Lo va a sentir.” Y así fue. Realizaron un trabajo extraordinario. 

El equipo de vestuario avanzaba con los diseños y confecciones, ambientación con los elementos a usar, Fidelito C. Orizondo, uno de los productores, era el encargado de sacar de manera clandestina de Cuba 20 bandejas para las escenas de las comidas, el camión militar se consiguió en Texas y desde allá se trajo.

El importante empresario cubano y mecenas de algunos proyectos artísticos, Miguel Grillo Morales, aportó uno de los Jeep y la camioneta del protagonista; demostrando, además, que su afición a la carpintería no es un solo un hobby, sino que lo hace muy bien. Grillo le construyó el cajón que pedí en la parte trasera. También se logró localizar un Jeep ruso, una moto Ural con sidecar. En fin, que eran muchos detalles para poder sacar adelante el film.

Con el elenco ya seleccionado íbamos preparando los personajes poco a poco. Hablábamos con los presos, los actores estudiaban minuciosamente las escenas, las relaciones, se ensayaban las distintas secuencias. Los actores que interpretaban a los presos fueron sometidos a una rigurosa dieta, y día a día se reunían con los verdaderos plantados y se aprendían el Himno de la Montaña de Manuel Villanueva; ensayábamos constantemente, mientras veíamos construir los escenarios. Además, los actores recibían entrenamiento para las escenas de acción guiados por stunts que los preparaban rigurosamente. La exigencia era constante para lograr que todo estuviera en el tiempo previsto.

Empezamos a armar el equipo técnico, escoger los filtros y la cámara con que íbamos a filmar, y decidimos que rodaríamos con la Alexa Mini de Arry, y nos traeríamos desde Colombia al camarógrafo con su steady cam Trinity, Alexander Lesmes (Capax) un cotizado profesional con el que había trabajado varias veces en aquel país. Capax viajó a Miami con su esposa Lucy Lozano que era, además, su asistente. Con el foquista Nicolás Calzada y con Roberto Otero como primero de cámara, quedaba completo ese grupo.

Necesitábamos disponer del Crew de luces y llamamos a la empresa de Tony Font. Ya Carlos Andrés y yo lo conocíamos cuando vinimos a rodar a Miami con Foxtelecolombia la segunda temporada de la serie El Capo, y el nivel profesional de la compañía FairPlay Grip and Lighting y su disposición para apoyar los proyectos que ejecutan es impresionante, pedimos a Nicolás Donado (Chachito) como Gafer y fue acompañado de un excelente grupo de entusiastas luminotécnicos.

Para el sonido, escogí a Manuel Hernández, un magnifico especialista con quien trabajo con bastante frecuencia y sus asistentes eran Ariel Novo y Álvaro de la Rosa. El sonido es fundamental y sabía que con Manuel estaría garantizado este departamento.

Ángel De Fana, Ernesto Díaz Rodríguez, Agapito “El Guapo” Rivera, Roberto Perdomo, Maqueca, Basilio Guzmán, Alberto Grau, Del Pino, Ignacio Cervantes (Pichi), Servando Infante, El Hueso, Napoleoncito, verdaderos presos políticos, nos visitaban constantemente en los estudios. El equipo de artistas y los históricos presos nos convertimos en una familia que ha seguido unida más allá de esos intensos días mientras trabajábamos en Plantados

Incorporamos como asistentes de producción al ex preso político cubano que estuvo encarcelado desde 1990 hasta 2007 (17 años y 38 días) Jorge Luis García (Antúnez), acompañado de dos jóvenes en la asistencia de producción: Didier Santos Moleiro y Franky Fleites. 

Todos los días llegaba al estudio y lo recorría de punta a cabo, entrando a cada local dispuesto para cada departamento, iba mirando como las paredes ganaban tonalidades ocres y verdes y además iban texturizándolas, las embadurnaban de moho poco a poco, el cuartico de ambientación era un hervidero de trabajo avejentando jarros y preparando los elementos de cada preso, llegaban pedidos por internet los fusiles y las pistolas, los candados, y salía alguien a conseguir el televisor ruso que se necesitaba para una escena especifica. En la zona de vestuario pintaban las P de preso en los trajes amarillos y De Fana rectificaba el tamaño, hasta lograr estamparlo exactamente como él lo recordaba. Maquillaje me mostraba distintas heridas y pececitos realizados con silicona. Mediavilla corría, bajaba y subía las escaleras olvidándose de sus años, dando indicaciones precisas. Panchy, sentada con las piernas cruzadas sobre la silla, frente a su computador, compraba por internet los elementos que iban llegando poco a poco.

Durante este proceso recibimos la visita de muchas personas que querían saber que estábamos haciendo: Políticos como Marcell Felipe, Lincoln Diaz Balart, el alcalde Francis Suarez, el ex alcalde Javier Suárez, Rosa María Payá, Comisionados como Manolo Reyes y Joe Carollo, Importantes empresarios como Carlos Vasallo, personalidades como Diego Suárez, luchadores como Elsa Morejón, los padres del piloto de Hermanos al Rescate Mario de la Peña, asesinado por la dictadura castrista, etc.

En ese estudio inmenso y sin poder disponer del ascensor, más otros miles de inconvenientes con el dueño del lugar que después de firmado el contrato nos quería hacer insoportable la estadía en el sitio. Se perdían elementos o trataba de inventar excusas para afectar la producción, colocaba todo tipo de obstáculos. Así y todo pudimos estar listo a tiempo.

Solo faltaba colocar el nombre del taller que en un principio acordamos que se llamaría CHANES como homenaje al ex preso político que estuvo el mayor tiempo en prisión 30 años: Mario Chanes de Armas. Después de dos meses de preparación, ya con el equipo listo, empezamos el rodaje.

 

La aventura del rodaje.

El 28 de octubre de 2019 comenzamos el rodaje de nuestra película. Muy temprano nos llega la noticia de que Armando Sosa Fortuny había muerto en Cuba, un preso político que cumplió en total 43 años de prisión y murió en una cárcel castrista. Ángel de Fana se comunica con Leopoldo Fernández y me presentan la idea de colocarle al taller el nombre “Sosa Fortuny”, y así lo hicimos.

La película se rodó en 32 días en Miami y Puerto Rico. Voy a contar los eventos más importantes que recuerde de esta hermosa experiencia. Ahora, revisando los surcos de la memoria, se me vuelven a encharcar mis ojos por la emoción.

El más hermoso de los recuerdos, el que albergaré para siempre en mi corazón, fue el día que unos ancianos ex presos políticos llegan al set cuando rodábamos las escenas de las Galeras y empiezan a verlo todo asombrados por el realismo logrado, se les descubre en el rostro que han regresado a ese pasado que vivieron. Se detiene el rodaje. Todas las miradas caen sobre estos venerables plantados. Ellos se detienen frente a las rejas, les cuesta dar un paso adentro de ese mundo de horror que estábamos recreando en la ficción y ellos protagonizaron en la vida real. Finalmente, entran. Hay un silencio enorme; caminan despacio, escrutando con la mirada cada centímetro. Llegan hasta la pared del fondo donde está el turco (Baño, ducha con un hueco que sirve de inodoro), miran hacia la claraboya enrejada y la potente luz que está sobre el andamio les ilumina los rostro y vemos las lágrimas correr por sus curtidas mejillas. Respiran hondo y cuando se disponen a regresar, un espontáneo aplauso arranca por los actores, extras y se suman los técnicos y todos nosotros y con las palmas las lágrimas de nosotros se unen a la emoción que los estoicos plantados están viviendo. Desde las oficinas vienen también rápido y aplaudiendo los del equipo de producción. Un aplauso grande, hermoso, cerrado. Recuerdo a Capax el camarógrafo que, mirándome llorando, me dice en su tono tan popular: “¡Que machera…!” Cuando levanté la mirada recorrí los rostros de los presentes: todos en el set estaban llorando.

En otra de las visitas que tuvimos, llegaron dos señores que habían estado plantados en Isla de Pinos y los actores que interpretaban los presos políticos fueron hacia los reales plantados y los abrazaron, estrecharon sus manos. Alberto Pujols, que interpretaba a uno de los guardias se acercó, amable y vestido de verde olivo. Le extendió su diestra. El plantado lo miró con desprecio y no le estrechó la mano. No pudo diferenciar entre ficción y realidad; todos lo entendimos.

En los rodajes hay momentos que jamás queremos que sucedan. Despedir a alguien del equipo siempre duele en el alma y más cuando el grupo se ha convertido en familia. Era un día difícil con secuencias muy complicadas: La fuga de Ramón Joven en el cañaveral y el asesinato en el campo de trabajos forzados. Me reservaré el nombre de la persona que no pudo llegar al final de este proyecto.

Siempre que arranco un rodaje, me aprendo el guion de memoria, quienes trabajan cerca de mi pueden dar fe que pocas veces miro el texto para montar una escena. Sabía lo importante del momento de la fuga del protagonista, por eso insistí en tener el camión de época desde que se inició la preproducción para que se preparara el escondite y quedara creíble. El viejo camión estuvo parqueado dos meses en el patio de los estudios y la persona responsable de hacer esto nunca desató el trabajo de tan importante momento. El día del rodaje llegamos temprano al cañaveral que le alquilamos al guajiro Roberto Cruz en el corazón del Doral, donde antes había grabado Leyendas del Exilio, que Miguel Grillo me consiguió con el contacto con Cruz; no podía creer que un paisaje tan rural y cubano estuviera en este lugar rodeado de amplias avenidas y enormes edificios.

Al llegar, pedí el camión, quería chequear que estuviera como lo había ideado. No me lo traían, voy marcando cámaras y macheteros y vuelvo a pedir el camión hasta que me doy cuenta que algo raro está pasando. Me subo a un carro de golf que usan los asistentes de producción para hacer más rápido los traslados en el extenso potrero y cuando llego al lugar donde está parqueado el camión me doy cuenta que están improvisando el escondite. Todo era falso y ridículo. No podía suspender (de hecho no soporto suspender un día de rodaje) y dije en voz alta: “Yo voy a hacerlo; pero, quien sea responsable de esto, se va.” Y así fue. Apoyado por mi equipo, busqué en la finca elementos que necesitaría para aforar la cama del camión, armamos el escondite, empezamos a grabar, se atascó el camión, casi se nos desmaya Ricardo Becerra, por sus carreras en la fuga en plena la dieta, para que su personaje luciera más delgado; en fin, que fue un día difícil y la siguiente secuencia la tuve que realizar con la luz del sol, colocándome un cronometro en contra. Al final a la persona responsable de este error tan lamentable no le permití seguir en el equipo. La disciplina y el compromiso para mi tienen un significado especial.

La zanja de excremento fue otra experiencia difícil. En Miami hay zonas que a dos pies del suelo encuentras agua y eso nos pasó. Apenas comenzaron a cavar la laguna el agua salía a borbotones y necesitábamos estancarla porque había que ligarla con melaza que traeríamos en carro tanques de un central en medio de La Florida, para que simulara los excrementos de la fosa séptica donde los comunistas introducían castigados, todo un día, a los prisioneros políticos para quebrarles la moral. Se logró hacer una especie de  espejo de agua y una zanja por donde caminarían arrodillados los presos porque no se podía cavar más profundo que tres o cuatro pies por donde andarían los condenados. Se cementó el piso, se le echó esa agua con melaza, trozos de corcho y otros elementos para que parecieran excrementos, había tubos submarinos que emitían burbujas de aire, se colocaron unas plantas, que se trajeron en macetas, para ambientar la orilla de la laguna. En fin una gran producción para dos secuencias de la película.

Si construir la laguna de excrementos fue una tarea ardua, igual de difícil fue grabar a pleno sol con un elenco de más de 50 personas, además del equipo técnico y de producción, los dobles y escenas violentas. Un helicóptero de un canal de televisión en ingles sobrevolaba la escena y no nos dejaba rodar con el ruido de las aspas; los actores, agotados; producción, exigiendo el corte de almuerzo. Los actores y yo decidimos terminar la angustia de la secuencia: pedimos unos sándwich que devoramos mientras continuamos el rodaje hasta terminar exhaustos, pero felices de lograr concluir el plan del día.

Las famosas gavetas se construyeron por indicaciones de hombres que padecieron esa terrible tortura de enclaustramiento, donde cuatro hombres eran colocados en una estrecha celda de un pie de ancho por seis de alto y cinco de profundidad. Donde había un hueco donde hacer sus necesidades y, al taparse constantemente, le daban periódicos donde depositaban sus excrementos y como orinaban desde la reja al pasillo, debajo colocaban los excrementos envueltos en papel periódico como un dique para que los orines no entrara a las estrechas gavetas. Uno dormía acostado a los pies de los otros tres que estaban obligados a estar de pie. Estos hombres resistieron hasta tres meses en este lugar, sabían que si claudicaban y entraban al plan, seguirían los demás compañeros hasta quebrar la moral de todos. Los plantados resistieron. Esta secuencia donde el poeta es llevado a este castigo y Ramón presencia cuando Mauricio se ensaña en Jorge, fue muy difícil de realizar, había que tener 16 jóvenes desnudos en un espacio de cuatro reducidas celdas. Cuando llevábamos tres horas de rodaje, los seis extras dijeron que no seguían, que era demasiado fuerte. Salieron y renunciaron a continuar su trabajo. Irasema, la productora ejecutiva se me acercó a decirme que estábamos en problemas y yo le dije que quería hablar con los muchachos a los que le agradecí por soportar tanto y les dije que los plantados reales eran titanes porque ellos apenas habían estado unas horas tomando agua, refresco o lo que querían, y no soportaron. Que se imaginaran vivir realmente ese instante sin saber cuándo los iban a sacar de ese infierno. Dije que los entendía, que eso era para gigantes de espíritu, no para hombres normales. Les di las gracias, adelanté el corte de almuerzo para que pudieran conseguir seis reemplazos y poder continuar la secuencia que es una de mis preferidas de la película.

El día de más adrenalina en el rodaje fue cuando hacíamos la persecución del expreso político Ramón al esbirro Mauricio (Interpretado por Carlos Cruz) en Miami. Ya habíamos realizado los planos general, los cámara car, etc. Faltaban los planos del actor Gilberto Reyes manejando a Magnolia, como nombra su dueño Miguel Grillo a la clásica camioneta roja.

Nos preparamos para iniciar rodaje. En la cabina iba Capax, el camarógrafo. En el platón, el primero de cámara, el foquista, el Gafer y un asistente de luces. En una camioneta van, siguiendo al auto del protagonista, íbamos el resto del equipo, solo iríamos los imprescindibles para chequear los planos desde los monitores. El base camp con el resto del equipo, quedó en el parqueo que hay detrás del parque del dominó en la calle 8.

De repente la camioneta se “desboca” y veo a Gilberto hacer giros que no estaban previstos y ya parecía una persecución de un thriller de acción y no la película histórica que estábamos haciendo. Nos miramos desconcertados de lo que estaba pasando. Había perdido los frenos.

Los buenos reflejos de Gilbertico y su destreza al volante evitaron que terminara en una tragedia esquivando a varios autos, peatones, subiendo la camioneta a un jardín y haciéndola perder velocidad antes de detenerla contra un árbol. Oscarito, que estaba a cargo del vehículo, y que revisaba periódicamente, se bajó rápido de la van y caminó pálido hasta Gilberto. Yo me aseguré que todos estaban bien y, en medios del caos, escucho a Oscarito que le dice a Gilberto: “Lo hiciste muy bien, tú y yo somos mojón de la misma tripa…” Me reí en medio del momento de caos, y rápido anuncié: “Fuera del aire”. Esta fue el único día que terminamos de rodar temprano.

 

El bordado final: POST PRODUCCIÓN.

La etapa de post producción siempre es difícil y esta nos tocó en el inicio de la pandemia del virus comunista Chino. Estaba previsto que viajáramos a Colombia, porque habíamos contratado los servicios de Fox Telecolombia para la terminación de Plantados. Fue imposible ir, así que fueron intensos meses de trabajo con el editor Camilo Escobar, la coordinadora Diana Torres, el VFX Daniel Saravia, el magnifico trabajo del colorista Santiago. Es de destacar el impecable trabajo del equipo de sonido dirigido por Piedad Mora. La creación del tráiler, el teaser, los efectos visuales, fueron largos meses de trabajo desde un computador.

La música quedó en manos del importante compositor Arturo Sandoval, famoso trompetista cubano que vive en los Ángeles y ha compuesto música para varias películas, entre ellos para el importante cineasta estadounidense Clint Eastwood. Lo conocí cuando fui a su casa en Tarzana a grabarle su testimonio para el capítulo dedicado a él en la tercera temporada de la serie Leyendas del Exilio. Tener a Arturo haciendo el score de la película fue un verdadero lujo.

Para llevar o traer el material a Colombia, con tantas restricciones que nos trajo el maldito virus, teníamos que hacer verdaderos operativos, pero logramos estar listo a tiempo con todas las correcciones que se necesitaron hacer. Estoy agradecido de Samuel Duque, y Samuel Duque Jr., Ana Barreto y todos los ejecutivos, artistas y técnicos que pusieron lo mejor de si para lograr un terminado impecable en Plantados. Entre todos los que trabajaron en el proyecto estuvieron representados, además de Cuba, Argentina, Venezuela, Colombia, Puerto Rico, República Dominicana y Nicaragua.

 

El Reto del estreno.

Con la película lista, lo más difícil sería colocarla en algún festival a competir. La complicidad de la izquierda con el castrismo no es un secreto para nadie. Es la mano siniestra la que maneja festivales y eventos, la mayoría de la prensa y las organizaciones que rigen el mundo.

En varios Festivales colocaron trabas a Plantados, como también en Netflix, donde exhiben la oprobiosa película La red Avispa, y desde donde nos enviaron un email donde nos comunicaban que Plantados no era un tema que le interesaba mostrar a esa plataforma.

Desde que el filme quedó terminado había varias copias en Cuba, listas para sacarla a la calle apenas les dijéramos. Cuando voy rumbo al estreno en el Festival de Cine de Miami, recibo la llamada de Ángel de Fana que me dice: “Autorizado, que se vea en Cuba.”

El estreno de la pelicula se realizó a la vez en Miami y en Cuba. En la isla, los cubanos desesperados buscaban Plantados, muchos opositores se reunieron para verla y enviaban videos hablando del filme, llorando por la emoción que le transmitía la pelicula. Plantados se regó por toda la Isla. Se filtró en internet y en un día llegamos a más de 700 000 visualizaciones. Lo importante era que el mundo conociera la verdad de lo que pasa en Cuba dentro de las cárceles, queríamos dejar al descubierto el verdadero rostro de la dictadura que oprime a los cubanos. Y también abonar esa semilla de rebeldía que existe en Cuba.

A pesar de la resistencia de la directiva del Festival de Cine de Miami comandada por su presidente y otros organizadores renuentes a que nuestro filme entrara en competencia, la pelicula finalmente se presentó, abarrotó siete salas de cine en plena pandemia y vendió varios streeming. Fue vista mucho más que todas las otras películas que concursaban, aunque el jurado dio el premio a una cinta documental filmada en La Habana que lavaba el rostro de la dictadura y estaba acorde con el discurso oficial del régimen. Sin embargo, no pudieron evitar que nos ganáramos el premio de la audiencia, a pesar de los desafortunados comentarios de muchos cubanos cercanos al presidente del festival, de esos que van a La Habana a aplaudir el premio Coral y disfrutar de las perversidades que les ofrece la dictadura a cambio de su complicidad. Todos replicaban los mismos argumentos que enarbolaba el vocero del periódico oficial de la dictadura castrista, el patético Granma.

Una prueba del interés que despiertó Plantados es que nuestro tráiler en la plataforma del festival superó las 121 000 vistas y la pelicula que premiaron estos “cineastas” apenas rebasó las 1000 visualizaciones en casi un año de colocado en internet.

Una vez estrenada en cines por Gustavo Aparicio y su empresa de distribución Spanglish Movies, la pelicula se sostuvo seis semanas en cines de EEUU, algo muy difícil de lograr por producciones, incluso de Hollywood, y en medio del Virus Chino. Fue la película número 30 más taquillera de la historia del icónico Teatro Tower (fundado en 1926). También llenó salas en Puerto Rico, Republica Dominicana, y la función del Festival de Cine de Barcelona también fue Sold Out.

Quienes querían quitar méritos a la pelicula, con el argumento que exagerábamos con la maldad de los militares comunistas, el 11 de julio de 2021 su ‘razonamiento’ les rebotó en pleno rostro al ver la represión y crímenes del régimen en las calles de Cuba. Si esto lo hacen a la vista de todos, ¿cómo será su proceder dentro de los muros de las prisiones, amparados con la impunidad de la dictadura y el silencio cómplice de todos los carceleros y esbirros?

 

Seguimos PLANTADOS.

 

 

FILMOGRAFÍA SELECTA DE LILO VILAPLANA

 

FILMS

Plantados. Director y co-guionista: Lilo Vilaplana. Productor: Leopoldo Fernández Pujals. (2021). Premio del Público en el Festival de Cine de Miami 2021.

Irene en La Habana. Director: Lilo Vilaplana. Guionista: Juan Manuel Cao. Productores: Carlos Vasallo e Irasema Otero. (2018)

Telenovela Cubana. Director y guionista: Lilo Vilaplana. Productora: Irasema Otero. (2018)

La casa vacía. Director y guionista: Lilo Vilaplana. Productora: Irasema Otero. (2015)

La muerte del gato. Director y Guionista: Lilo Vilaplana. Productora: Irasema Otero. (2013) Premio al mejor cortometraje de América Latina en España 2014, FIBabc (Festival Iberoamericano de Cortometrajes del periódico ABC)

 

SERIE DE TELEVISIÓN

Leyendas del Exilio. Director y guionista: Lilo Vilaplana. Productor: Carlos Vasallo. Transmitida por el Canal 41, WJAN-CA (Miami). Se relacionan los títulos de los episodios de las tres primeras temporadas hasta el cierre de esta edición del Anuario seguidos de sus fechas de estreno.

 

“Félix Ismael.” 22 de octubre de 2017.

“Eugenio Martínez ‘Musculito’, el último de los Plumbers.” 29 de octubre de 2017.

“Agapito, ‘El Guapo’ Rivera.” 5 de noviembre de 2017.

“José Basulto, Hermanos al Rescate.” 12 de noviembre de 2017.

“El ingenioso Hiram González.” 19 de noviembre de 2017.

“Alberto Müller, un hombre de fe.” 26 de noviembre de 2017.

“Juan Manuel Salvat.” 3 de diciembre de 2017.

“Alberto Hernández.” 10 de diciembre de 2017.

“Humberto ‘Chino’ Díaz Argüelles.” 17 de diciembre de 2017.

“Santiago Álvarez.” 24 de diciembre de 2017.

“Ramón Saúl Sánchez.” 31 de diciembre de 2017.

“Roberto Martín Pérez.” 7 de enero de 2018.

“Luis Posada Carriles.” 14 de enero de 2018.

 “Cary Roque, prohibido olvidar.” 9 de septiembre de 2018.

“Montaner, un hombre de palabra.” 16 de septiembre de 2018.

“El audaz Sixto Nicot.” 23 de septiembre de 2018.

“La fortaleza de Ángel.” (dedicado a Ángel De Fana) 29 de septiembre de 2018.

“La intrépida Concha San Gil.” 6 de octubre de 2018.

 “Alzugaray, el médico de la guerra.” (dedicado a Manuel Alzugaray).13 de octubre de 2018.

“El temerario Reinold.”  (dedicado a Reinold Rodríguez) 20 de octubre de 2018.

“Dionisio Suárez, el fugitivo.” 27 de octubre de 2018.

“Hugo Sueiro, el líder.” 3 de noviembre de 2018.

“Encinosa, siempre en el ring.” 10 de noviembre de 2018.

“Quechole, historia de un sobreviviente.” (Dedicado a Raúl García.) 17 de noviembre de 2018.

“Pedro Corzo, la Memoria del Exilio.” 24 de noviembre de 2018.

“Willy Chirino, el intérprete del exilio”. Capítulo 1. 1 de mayo de 2021.

“Willy Chirino, el intérprete del exilio”. Capítulo 2. 8 de mayo de 2021.

“Roberto Torres, un cantante de leyenda.” 14 de mayo de 2021.

“Carlos Oliva, el sonido de Miami.” 22 de mayo de 2021.

“Lincoln Díaz-Balart, el Congresista de la Libertad.” 29 de mayo de 2021.

“Arturo Sandoval, el Rey de la Trompeta.” 5 de junio de 2021.

“Enrique Chía, el alma de Cuba.” 12 de junio de 2021.

“Paquito D’Rivera, una vida saxual.” 19 de junio de 2021.

“Carlos Hernández, el Alcalde de Hialeah.” 26 de junio de 2021.

“Felipe Valls, el Empresario del Exilio.” 3 de julio de 2021

“Delia Fiallo In Memoriam (1924-2021), la Madre de la Telenovela.” 8 de julio de 2021.

“Tomás Regalado, el Alcalde de Cuba”. 24 de julio de 2021.

 



[1] Tomado del Anuario Histórico Cubanoamericano #5 (2021): 70-92.