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Thursday, November 3, 2022

Historia de los nombres de las calles de La Habana (Extramuros)

Por Emilio Roig de Leuchsenring,

ÁGUILA
Por un águila que aparecía pintada en una de las tabernas existentes en dicha calle. El Ayuntamiento, por acuerdo número 530, de 16 de febrero de 1912, varió el nombre de Águila por Rafael María de Labra, en honor al ilustre abolicionista español nacido en Cuba. De acuerdo con la Base 1a , indicamos se restituya el nombre de ÁGUILA. El nombre de Labra proponemos se traslade a la calle Camino de Ronda, hoy Carlitos Aguirre. 




ALCANTARILLA 
Por una alcantarilla que en ella existía, junto al Arsenal. Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el día 25, el Ayuntamiento dió a esta calle y a su continuación la de Vives el nombre de Avenida Dr. Ruiz de Luzuriaga, en memoria del político y exconcejal Dr. Vicente Ruiz de Luzuriaga. La Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo acordó en 1928 trasladar a las calles de Alcantarilla y Vives el nombre de Avenida España, que se había visto en la necesidad de quitar a la calle Diecisiete de El Vedado, para conservar en dicho barrio la nomenclatura de números y letras. Recomendamos sea confirmado este acuerdo, con una ligera modificación, denominando en lo sucesivo esta calle y la de Vives: REPÚBLICA ESPAÑOLA.


AMISTAD
No hemos encontrado en ninguno de los autores que consultamos el origen de esta calle, que, según La Torre se trazó en 1735, con otro rumbo, y hacia 1818 se le dio la actual dirección. En 23 de abril de 1903 se cambió a esta calle su nombre por el de Aldama en homenaje al gran patriota y revolucionario Miguel Aldama, que vivió en el suntuoso palacete por él construído en la esquina de esta calle con la de Reina, el que fue saqueado por los voluntarios españoles la noche del 24 de enero de 1869. De acuerdo con la Base 1a , sugerimos se le restituya el nombre de AMISTAD, con que es hoy generalmente conocida. Y confirmamos la recomendación que hizo la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, en 1928, de dar el nombre de Aldama al parque situado frente al palacete del prócer, donde se encuentra colocado su busto.

ANIMAS
Debe su nombre a lo solitario y desamparado que era este lugar. Se llamó antes De la Reunión, De las Canteras y De las Animas. Por acuerdo número 279, de 25 de agosto de 1920, aprobado el día 28, se varió este nombre por General Aguirre, en memoria del general de la guerra de independencia José María Aguirre y Valdés, fallecido en la Sierra el 29 de diciembre de 1896 y trasladados sus restos a La Habana el 15 de octubre de 1899. De acuerdo con la Base 1a proponemos se restituya el nombre de ANIMAS. Sugerimos también se dé el nombre General Aguirre a una de las calles transversales a la Calzada de Ayestarán, en el Reparto Ensanche de El Vedado.

APODACA

Por el capitán general Juan Ruiz de Apodaca, Conde de Venadito, que gobernó la Isla correctamente de 1812 a 1816. Por acuerdo del Ayuntamiento, número 658, de 2 de Marzo de 1928, se le cambió el nombre por el de Dr. Diego Tamayo, en homenaje a este ilustre patriota, revolucionario y hombre de ciencias, que falleció el 2 de octubre de 1926. De acuerdo con las Bases 1a y 4a , indicamos la restitución del nombre de APODACA.

BELASCOAIN
El capitán general don Leopoldo O'Donnell uno de nuestros más tiránicos gobernantes de la época colonial, conocido en la propia península por el apodo de “el tigre de Lucena” le hizo dar durante su mando (1843-48) este nombre por su amigo el teniente general D. Diego León, conde de Belascoaín, que murió trágicamente en Madrid en 1841. Por acuerdo número 67, de 20 de noviembre de 1911 se le cambió el nombre por el de Padre Félix Várela, en homenaje a la memoria del esclarecido patriota, revolucionario y filósofo cubano. Y por acuerdo número 169, de 13 de diciembre del mismo año rectificó su anterior acuerdo el Ayuntamiento, resolviendo que el nombre fuese Padre Várela. De acuerdo con la Base 2a , recomendamos la conservación del nombre de PADRE VARELA.

CAMINO DE LA RONDA
Se denominó así por haber sido, efectivamente, camino de la ronda cuando los terrenos y edificaciones que ocupan la Universidad eran Pirotécnica. Debido a influencias políticas y gubernamentales, el Ayuntamiento, por acuerdo número 648, de 28 de febrero de 1928, dió a esta calle el nombre del joven Carlitos Aguirre, hijo del Sr. Charles Aguirre y sobrino del Dr. Orestes Ferrara, quien falleció trágicamente mientras presenciaba una corrida en la plaza de toros de Bayonne, Francia, el 2 de septiembre de 1923. Variada hoy por completo la topografía de la zona donde se encuentra dicha calle, recomendamos se confirme el acuerdo de la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo de suprimir el nombre de Camino de Ronda y, prescindir, desde luego, del de Carlitos Aguirre, dándole en definitiva el de LABRA, que hemos propuesto quitar a la calle de Águila.

CAMPANARIO
Denominada antes Del Campanario Viejo por el primitivo campanario que tuvo la iglesia parroquial de Guadalupe, cuyo fondo da a esta calle en uno de sus ángulos con la de Salud. Por acuerdo número 454, de 4 de septiembre de 1916, ejecutivo, se le cambió el nombre por el de General Aranguren, en homenaje al heroico coronel del Ejército Libertador Néstor Aranguren y Martínez, que nació en esta calle el 14 de febrero de 1873 y murió luchando en la finca La Pita, cerca de Campo Florido, el 27 de febrero de 1898. De acuerdo con la Base 1a , recomendamos se le restituya el nombre de CAMPANARIO, trasladando el nombre de Aranguren a una de las calles, paralelas a la Calzada de Ayestarán, del Reparto Ensanche de El Vedado.

Intersección de Belascoaín y Campanario


CÁRCEL
Por el edificio de la Cárcel, cuyo costado da a esta calle y en cuyo lugar se está construyendo actualmente el palacio para los Tribunales de Justicia. Por acuerdo número 109, de 2 enero de 1922, aprobado el 11, el Ayuntamiento, a solicitud de la Asociación de Estudiantes de Medicina, le cambió el nombre por el de Capitán Capdevila, rindiendo tributo a la memoria del militar español Federico R. y Capdevila, defensor de los estudiantes de medicina, inmolados en 27 de noviembre de 1871 por las hordas de los voluntarios peninsulares. Por haber variado la topografía del lugar, por encontrarse esta calle inmediatamente cercana al sitio donde ocurrió aquel crimen político y por tratarse de una de las muy contadas personalidades oficiales de la Metrópoli que supieron durante la época colonial cubana, colocarse al lado de la justicia y del derecho, sin dejar por ello de ser españoles, recomendamos se deje a esta calle el nombre de CAPDEVILA.

CARLOS III, PASEO DE
Se dió a este paseo, que antes se denominó De Tacón, aquel nombre en homenaje que aparece, según la inscripción existente en el pedestal de la estatua levantada en los comienzos de la vía, tributado por “el pueblo de La Habana” a dicho monarca, el año de 1803. Por acuerdo del Ayuntamiento de 7 de mayo de 1902, se le cambió el nombre por Avenida de la Independencia, aunque posteriormente, en 9 de enero de 1918, el Ayuntamiento, por acuerdo número 110, aprobado el día 14, destinó la cantidad de $150,000, distribuída en tres presupuestos sucesivos, para la pavimentación de la calle G y Paseo de Carlos III, que formarán la Avenida de los Presidentes.
Aunque fue ésta la primera calle de la ciudad de La Habana, a la que se cambió el nombre después del cese de la dominación española en la Isla, imponiéndosele como nombre lo que constituyó el ideal cubano de tantos años —la independencia—, proponemos que se le restituya a dicha avenida el nombre de PASEO DE CARLOS III, por las razones siguientes:

1ª Porque el pueblo la ha continuado denominando, ininterrumpidamente, de esta manera.

2ª Porque al nombre de Carlos III no podemos aplicarle la Base 2a , pues dicho rey fue uno de los más esclarecidos monarcas que tuvo España (1759-1788), cuyas acertadas disposiciones gubernamentales se reflejaron en esta Isla, principalmente a través de quien puede calificársele el mejor de los gobernantes que tuvo España en Cuba: el teniente general Don Luis de las Casas (1790-1796). Durante esa época se inicia el desarrollo de la cultura en la Isla; se crean en España las Sociedades Económicas, que en La Habana y en Santiago de Cuba reciben el nombre de Sociedades Patrióticas; ve la luz el primer periódico, de noticias oficiales, sino literario, que ha existido en Cuba: el Papel Periódico de la Havana; se funda la casa de Beneficencia; se inaugura la primera biblioteca pública; se decreta, mediante el establecimiento del Real Consulado, el comercio libre de América con Europa, que abre la Isla al comercio mundial, suprimiéndose para ello el monopolio de la Casa de Contratación de Sevilla y la concesión hecha a Cádiz; y se derogan multitud de impuestos que aprisionaban la industria.

3ª Porque esos merecimientos de Carlos III y beneficios que proporcionó a Cuba fueron reconocidos de manera solemne y pública por la Sociedad Patriótica de La Habana al premiar, en el concurso abierto en 1794 para inquirir qué estatuas debían colocarse en el nuevo Paseo de Extramuros, la Memoria que presentó D. Tomás Romay, señalando como “los cuatro sujetos de la antigüedad que más derecho tenían a la gratitud nuestra”, a Cristóbal Colón, Juan Francisco Caraballo, Martín Calvo de la Puerta y Carlos III. Esta Memoria del Dr. Romay fue considerada por el obispo Trespalacios de contener conceptos subversivos, acusando al gobernador D. Luis de las Casas de alentar en los cubanos ideas perjudiciales a la soberanía española. De esas estatuas sólo se erigió la de Carlos III, costeada por suscripción llevada a cabo entre los miembros de la Sociedad Patriótica.

4ª Porque dichos merecimientos y beneficios fueron reconocidos, además, públicamente el año 1924, por la Academia de la Historia de Cuba y la Sociedad Económica de Amigos del País, al pronunciarse contra el proyecto entonces existente de quitar la estatua de Carlos III del Paseo de su nombre.

5ª Porque juzgamos que dados el desarrollo, crecimiento y embellecimiento actuales de La Habana, el Paseo de Carlos III resulta una vía inadecuada para llevar el nombre de Avenida de la Independencia, debiendo ser reservado éste para denominar alguna de las más extensas y suntuosas avenidas que existan en la ciudad y sus cercanías, tales como la gran Avenida que parte del paseo de Carlos III hasta el límite del término municipal de La Habana, y a su prolongación hasta el Cacahual.

6ª Porque consideramos improcedente el haberse hecho extensivo, según expusimos, al Paseo de Carlos III, el nombre de Avenida de los Presidentes que lleva la calle G de El Vedado, ya que esta última avenida ha sido desnaturalizada por completo en el propósito que se persiguió al denominarla Avenida de los Presidentes, pues después de colocarse, como ya se ha hecho, en su comienzo y final, respectivamente, las estatuas de D. Tomás Estrada Palma y el general José Miguel Gómez, es imposible erigir allí nuevas estatuas de expresidentes o futuros presidentes de la República, y se ha prescindido, además, de esa avenida, levantando en otro lugar de la ciudad la estatua del Dr. Alfredo Zayas; por todo lo cual no tiene finalidad alguna esa prolongación que se ha querido dar a la Avenida de los Presidentes haciendo extensivo este nombre a una vía, como el Paseo de Carlos. III, tan distinta, topográfica y ornamentalmente, a aquella otra.
Sugerimos, igualmente, que se dé el nombre de CALZADA DE LA INDEPENDENCIA a la calzada que parte del Paseo de Carlos III hasta el límite del Término Municipal de La Habana y a su prolongación hasta el Cacahual.

CARNERO
Estando reducida esta calle a una sola cuadra y habiéndose unido a la de Hospital, por acuerdo número 91, de 27 de abril de 1921, aprobado el 5 de mayo, el Ayuntamiento le cambió el nombre a ambas vías por el de General Freyre de Andrade, veterano de la guerra de independencia, político y alcalde de La Habana de 1912 a 1916, que falleció el 29 de enero de 1929. De acuerdo con la Base 4ª, proponemos se haga extensivo a esta calle la restitución del nombre de HOSPITAL que más adelante sugerimos para esta última vía.

CONCORDIA 
Se llamó así por la logia masónica de este nombre que había en ella. Por acuerdo número 516, de 16 de febrero de 1910, aprobado el día 26, el Ayuntamiento acordó dar a esta calle el nombre de Enrique Villuendas, en memoria de dicho coronel de la guerra de independencia y miembro de la Convención Constituyente de 1901. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos la restitución del nombre de CONCORDIA. Indicamos, asimismo, sea trasladado el nombre de Enrique Villuendas a una de las calles transversales a la Calzada de Ayestarán en el Reparto Ensanche de El Vedado.

CONSULADO
Debe su nombre a que al constituirse por Real Cédula de erección de 4 de abril de 1794, el Consulado de La Habana, que tan señalados beneficios produjo a nuestra expansión comercial, el capitán general e insigne gobernante D. Luis de las Casas procuró que las pocas viviendas que existían en este lugar se alineasen en una calle con aquella denominación. Los barracones de negros bozales que allí se encontraban fueron destruídos en 1822, casi en su totalidad, por un incendio, desapareciendo el último de ellos en 1836. El Ayuntamiento, por acuerdo de 18 de junio de 1902, le dio el nombre de Estrada Palma. De acuerdo con la Base 1ª, y existiendo ya en el barrio de la Víbora una importante calle que desde su apertura lleva el nombre de Estrada Palma, proponemos se restituya el de CONSULADO.

CORRALES
Por los corrales para reses que en ella existían entre las calles de Aguila y Angeles, al fondo de la iglesia de Guadalupe. Se denominó también De Vives o De La Habana, el primer nombre por el capitán general Vives, y el segundo, según afirma La Torre, “porque teniendo más sombra que la Calzada del Monte, van por ella a La Habana los de la barriada del Sur, logrando acortar una cuadra que se perdía por la indicada Calzada (pues había que hacer un rodeo) hasta 1855 en que se ha dado mayor rectitud a la Calzada por la Puerta de Tierra”. El Ayuntamiento, por acuerdo número 134, de 8 de enero de 1923, le cambió el nombre por Panchito Gómez. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de CORRALES, y reproducimos la proposición que en 1928 hizo la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo de que por la administración municipal se erigiese un busto al heroico ayudante del general Maceo, caído gloriosamente con éste en los campos de la revolución, en el mismo parque donde se levanta la estatua del Titán de Bronce; e indicamos, además, sea trasladado el nombre de Panchito Gómez a una de las calles paralelas a la Calzada de Ayestarán, en el Reparto Ensanche de El Vedado.

CRESPO
Según José María de la Torre, debe su nombre al abogado, oidor, síndico y catedrático D. Ignacio Crespo y Ponce de León, natural de La Habana y uno de los fundadores de la Academia de Jurisprudencia, de la que fue secretario en 1831. Se denominó también Del Recreo, por los baños de mar titulados El Recreo o De Romaguera. Después de la caída de la dictadura machadista y ocupando la presidencia el Dr. Ramón Grau San Martín, tuvo lugar, el 14 de enero de 1934, un acto público para colocar en la esquina de dicha calle con la de San Lázaro una lápida de mármol que decía así: “A México.—El pueblo de Cuba agradecido por su cooperación al gobierno revolucionario del Dr. Grau San Martín.—Enero XIV, de MCMXXXIV.—Octavio R. Spíndola”. Aunque no hemos encontrado ni en la Gaceta Oficial ni en el Boletín Municipal que se tomara acuerdo alguno por el Ejecutivo o por la Alcaldía, en los periódicos Ahora y El Mundo, del día 15, aparece que el día anterior “se celebró la ceremonia de cambiar el nombre de Crespo por Reyes Spíndola”, y en el número de Carteles del día 21 se dice que “como homenaje a México por haber sido el primer país que reconoció al Gobierno revolucionario del Dr. Grau San Martín, se dio el nombre de Reyes Spíndola, Encargado de Negocios de México a la antigua calle de Crespo”. En los primeros días del siguiente mes de febrero fué destruída dicha lápida por unos desconocidos. Y posteriormente se ha colocado otra lápida en bronce, que existe en la actualidad y dice así: “A México.—El pueblo de Cuba agradecido por su cooperación decidida al Gobierno revolucionario.—Octavio R. Spíndola.—Enero 14 de 1934”. Aunque se hubiese en realidad realizado el cambio de nombre de esta calle, que oficialmente no aparece así, proponemos que de acuerdo con la Base 1ª, se continúe denominando calle de CRESPO tanto más cuanto que ya existe en La Habana una calle, la de Cristina, que se denomina Avenida de México. La expresión pública de gratitud, por las razones antes indicadas, al Sr. Reyes Spíndola, Encargado de Negocios que fué de México en nuestro país, queda perpetuada con la lápida en aquel lugar existente.

CRISTINA
Por la Reina María Cristina, esposa de Fernando VII, que reinó en España de 1833 a 1843. Por acuerdo número 8, de 21 de noviembre de 1921, aprobado el día 30, el Ayuntamiento dió a esta calle el nombre de Avenida de México, correspondiendo al acuerdo adoptado por el Concejo Municipal de la ciudad de México, de denominar República de Cuba a una de las calles de esa capital. De acuerdo con la Base 2ª, por tratarse de una nación amiga y por las mismas razones que motivaron el cambio de nombre, proponemos se conserve el nombre de AVENIDA DE MÉXICO.

Calle Escobar

ESCOBAR
Por el regidor D. José María de Escobar, que vivió en una de las primeras casas que se construyeron en esta calle, esquina a la calle de Zanja, y gozaba de popularidad y simpatías en la barriada. Se llamó antes De Matamoros, por el vecino D. José Matamoros. Por acuerdo número 378, de 26 de enero de 1928, el Ayuntamiento dió a esta calle el nombre de Bartolomé Masó, como homenaje al insigne general y presidente de la República en armas durante la revolución de 1895. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de ESCOBAR, y se traslade el nombre de Masó a una de las calles paralelas a la Calzada de Ayestarán en el Reparto Ensanche de El Vedado.

ESTRELLA

Porque en la primera casa de esta vía, esquina a la calle del Aguila y frente al Campo de Marte existía un gran farol en forma de estrella. Se llamó antes Del Sol. Por acuerdo número 181, de 8 de agosto de 1921, aprobado el día 15, el Ayuntamiento le varió el nombre por Barnet, en memoria del revolucionario y médico Dr. Enrique P. Barnet y Roque, que falleció el 23 de septiembre de 1916, en la ciudad de Nueva Orleans. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de ESTRELLA.

GALIANO
Por D. Martín Galiano, ministro interventor de obras de fortificaciones, que construyó un puente que llevó su nombre, sobre la Zanja Real en la dirección del antiguo trazado de esta calle variándose la posición de dicho puente en 1836 por el general Tacón y reemplazándose en 1839 por otro para colocar el ferrocarril. Estuvo cerrada en la calle de San Miguel hasta 1842. El terreno donde se encuentra la iglesia de Monserrate y una parte inmediata se conoció por el nombre De la Marquesa, por pertenecer a la marquesa viuda de Arcos. En el tramo comprendido desde San Miguel hasta San Lázaro, cerrado en aquella calle por una manzana de casas, se llamó De Montesinos, sin que el Dr. Pérez Beato, de cuya revista El Curioso Americano, tomamos esta noticia, conozca quién fuera este Montesinos. Por acuerdo número 26, de 28 de noviembre de 1917, aprobado en 17 de diciembre, el Ayuntamiento le varió el nombre por Avenida de Italia. Por tratarse de una nación amiga indicamos se conserve el nombre de AVENIDA DE ITALIA.

Calle Galiano hacia 1910


GERVASIO
Según La Torre, se denominó así por D. Gervasio Rodríguez, empleado de Hacienda y propietario en esta calle, esquina a la de Lagunas, de una estancia en la que tenía una famosa conejera. En sus Cuadros viejos, Alvaro de la Iglesia dice que este D. Gervasio, que era jardinero de Dª Micaela Jústiz, sembró en la estancia que dicha señora poseía cerca de la iglesia de la Salud, una semilla de mango de las primeras que introdujo en Cuba D. Felipe Alwood, cosechando el primer año de producción cinco mangos, de los que dos se vendieron a onza de oro cada uno. Se llamó también De las Animas, porque en la casa esquina a la calle de Salud, de Dª Cipriana de Castro, había un retablo de Animas. Por acuerdo número 237, de 13 de marzo de 1922, aprobado el día 30, el Ayuntamiento le varió el nombre por Rafael Martínez Alonso, ex-concejal y representante a la Cámara que murió asesinado el 14 febrero de ese año a consecuencia de rencillas políticas personalistas. De acuerdo con la Base 1ª, indicamos sea restituido el nombre de GERVASIO.

HOSPITAL
Porque conducía al antiguo hospital de San Lázaro. Por acuerdo número 91, de 27 de abril de 1921, aprobado en 5 de mayo, el Ayuntamiento le varió a esta calle y a su continuación la de Carnero el nombre de Hospital por el de Freyre de Andrade. De acuerdo con las Bases 1ª y 4ª, proponemos se le restituya «1 nombre de HOSPITAL, haciéndolo extensivo también, según indicamos ya, a la calle de Carnero.

INDUSTRIA
Porque los agentes que en 1830 tuvieron a su cargo el fomento del reparto donde se encuentra esta calle, hicieron de la venta de solares y fabricación de casas, una industria. Se denominó también Del Diorama, porque en ella se encontraba el Diorama que construyó en 1827 el pintor Juan Bautista Vermay, director que fué de la Academia de San Alejandro y autor de los cuadros históricos que adornan el Templete, y fue destruído en 1850. Por acuerdos números 21 y 80, de junio 15 y julio 6 de 1923, el Ayuntamiento acordó dar a esta calle el nombre de Raimundo Cabrera, en homenaje al patriota y publicista de este nombre, que falleció en nuestra capital el 21 de mayo de 1923. De acuerdo con la Base 1ª, indicamos la restitución del nombre de INDUSTRIA. Proponemos sea trasladado el nombre de Raimundo Cabrera a una de las nuevas calles innominadas del Reparto Ensanche de El Vedado.

INFANTA, CALZADA DE LA
Por la infanta Isabel, hija de Fernando VII y María Cristina, después reina con el nombre de Isabel II (1843-1868). Equivocadamente suponen algunos que esta calle lleva ese nombre por la infanta Eulalia, la que llegó a La Habana en compañía de su esposo D. Antonio de Orleans, el 8 de mayo de 1893, cuando ya hacía muchos años que dicha vía se denominaba Infanta. Por acuerdo número 91, de 27 de abril de 1921, aprobado el 5 de mayo, el Ayuntamiento dio a esta calle el nombre de Avenida del Presidente Menocal, que en aquellos días terminaba su segundo período presidencial. De acuerdo con la Base 3ª, proponemos se suprima el nombre de Avenida del Presidente Menocal; y no pudiendo, de acuerdo con la Base 2ª, restituírsele el nombre de Infanta, indicamos sea ratificado el acuerdo que tomó en 1928 la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo de darle el nombre de AVENIDA DE CALIXTO GARCÍA.

JESÚS PEREGRINO
Por un retablo de Jesús Peregrino que tenía el famoso negro conspirador Aponte, que vivió en esa calle y fue ahorcado el año 1812. Se llamó también De Interián, por Pedro Interián, dueño principal de aquellos terrenos. Por acuerdo número 184, de 10 de enero de 1912, aprobado el día 18, el Ayuntamiento le varió el nombre por Néstor Sardiñas, muerto en la guerra de independencia. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de JESUS PEREGRINO.

JOVELLAR
Por el capitán general Joaquín Jovellar y Soler, que gobernó la Isla de 1873 a 1874 y de 1876 a 1878, e hizo, por lo tanto, armas contra los libertadores cubanos en los años finales, de la revolución de Yara. Hoy ostenta el nombre de Veintisiete de Noviembre, impuesto por acuerdo del Ayuntamiento de 26 de noviembre de 1903, en rememoración de la luctuosa fecha del fusilamiento, el 27 de noviembre de 1871, de los 8 estudiantes mártires de la Facultad de Medicina, sacrificados por la barbarie de los Voluntarios españoles de La Habana; y porque esta calle conduce a la antigua entrada de la actual Universidad, construida en los terrenos de lo que fue Pirotécnica militar. De acuerdo con la Base 2ª, indicamos se le deje el nombre de VEINTISIETE DE NOVIEMBRE, haciéndolo, a su vez, extensivo a la calle, prolongación de ésta, que actualmente se denomina Avenida de la Universidad.

LEALTAD
Por la cigarrería que con ese nombre existió en la esquina a la calle de Salud, propiedad en 1831 de José María Morejón y Rojas. Se llamó antes De Leal, según La Torre “tal vez por alguno de este apellido”; de San Francisco; y también De Fideos, por una casa de fideos que en ella había y fue destruída por un incendio en 1818. Por acuerdo número 91, de 27 de abril de 1921, aprobado el día 5 de mayo, el Ayuntamiento le varió el nombre por Martín Morúa Delgado, como tributo a la memoria del revolucionario, publicista y hombre público de este nombre, que falleció en esta calle el 28 de abril de 1910, según lo perpetúa una lápida que existe colocada en la esquina de Reina. De acuerdo con la Base 1ª, sugerimos se le restituya el nombre de LEALTAD, así como que sea trasladado el nombre de Morúa Delgado a una de las calles transversales a la Calzada de Ayestarán en el Reparto Ensanche de El Vedado.

MALECÓN
Comenzó a construirse esta amplia y hermosa avenida durante el Gobierno norteamericano de ocupación militar, recibiendo el nombre oficial de Avenida del Golfo, y el popular de Malecón, con el que siempre ha sido conocida en su primitivo tramo de la Punta a lo que era antes caleta de San Lázaro, frente a la Beneficencia. Posteriormente este tramo ha recibido los siguientes nombres: por acuerdo de 12 de junio de 1902, el de Avenida de la República; por el de 2 de diciembre de 1908, el de Avenida del General Antonio Maceo; y, finalmente, por el de 6 de diciembre de 1909, número 204, aprobado el día 18, el nombre, que hoy tiene, de Avenida Antonio Maceo. Pero el ya mencionado tramo del Malecón ha sido prolongado en uno y otro de sus extremos, por lo que es necesario denominarlos, como al efecto lo realizó en 1928 la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo. El acuerdo por ella tomado, nos permitimos reproducirlo en este informe, recomendando a la Alcaldía lo adopte. El referido paseo, en toda su extensión, comienza en la Capitanía del Puerto y terminará en las márgenes del río Almendares, estando ya casi definitivamente construído. Los tramos a denominar, en que naturalmente puede dividirse, son los siguientes: Primero: El tramo, que comienza en la Capitanía del Puerto y termina inmediatamente después del Castillo de la Punta, proponemos se le denomine MALECÓN DE CESPEDES en homenaje al primer presidente de la República en Armas y máximo caudillo de la revolución de 1868. Segundo: El tramo comprendido desde el Castillo de la Punta hasta la antigua calle de Marina, o sea lo que es hoy Avenida Antonio Maceo: MALECÓN DE MACEO. Tercero: El tramo que comienza en la calle de San Lázaro hasta pasado el Parque del Maine: MALECÓN DE WASHINGTON. Cuarto: El tramo que comienza en el Parque de Maine hasta la calle G, inclusive: MALECÓN DE PI Y MARGALL, en homenaje al insigne repúblico español, defensor decidido y constante de los derechos de Cuba Libre, cuyo nombre hemos quitado a la calle de Obispo. Quinto: Al tramo comprendido desde la calle G hasta el río Almendares: MALECÓN DE AGUILERA, como tributo a la memoria del esclarecido patriota y revolucionario, iniciador de la guerra de 1868, Francisco Vicente Aguilera, cuyo nombre quitamos a la calle de Maloja.




MALOJA
Porque en aquellos alrededores existían extensas siembras de malojas y por ello los malojeros vendían en la esquina del Peñón sus sobrantes, y en la segunda cuadra después de este lugar habitaba un cadete de caballería dedicado también a la venta de este forraje. El Ayuntamiento, por acuerdo de 5 de marzo de 1906, le dió el nombre de Francisco V. Aguilera, no colocándose los rótulos hasta el día 23 de septiembre de 1910. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de MALOJA. El de Aguilera, ya hemos indicado se dé a uno de los tramos del nuevo Malecón.

MANRIQUE

Por el presbítero D. José María Manrique, natural do Güines, que vivía en la esquina de Zanja. Se nombró también Del Campanario Nuevo, por el campanario nuevo de la iglesia de Guadalupe, terminado en 1838. Antes se llamó De Terranova. Por acuerdo número 280, de 27 de junio de 1922, aprobado el día 3 de julio, el Ayuntamiento le varió el nombre por Antonio María Lazcano, en homenaje a este educador que nació en el número 131 de dicha calle. De acuerdo con la Base 1a , sugerimos se le restituya el nombre de MANRIQUE.

MARINA
Por su inmediata proximidad al mar, y residir en ella primitivamente numerosos pescadores y hombres de mar que guardaban sus botes y redes en estos lugares. Por acuerdo número 377, de 9 de octubre de 1918, aprobado el día 15, el Ayuntamiento le varió el nombre por el de Avenida Washington. Formando hoy esta calle parte del trozo del nuevo Malecón al que hemos propuesto se denomine Washington, sugerimos sea conservado el nuevo nombre de AVENIDA DE WASHINGTON.

NEPTUNO
Porque salía a la fuente de Neptuno, existente en la antigua Alameda de Isabel II. Se llamó antes de la Placentera, y de San Antonio. Por acuerdo número 377, de 9 de octubre de 1918, aprobado el día 15, se le varió el nombre por Zenea, como homenaje a la memoria del poeta Juan Clemente Zenea, fusilado en los fosos de la fortaleza de la Cabaña, el 25 de agosto de 1871. De acuerdo con la Base 1ª, y existiendo, además, una estatua de este poeta en el Paseo de Martí, proponemos se le restituya, el nombre de NEPTUNO.

PERSEVERANCIA
Según La Torre le fue dado este nombre por los ingenieros que trazaron las calles en 1818, y debido a la perseverancia que tuvieron al realizar esa labor. A esta calle el Ayuntamiento le cambió el nombre antiguo, por acuerdo número 375, de enero 20 de 1925, por el de Embajador Torriente, debido al éxito feliz que en aquella fecha logró el internacionalista y diplomático Dr. Cosme de la Torriente, con la aprobación por el Senado de los Estados Unidos, del Tratado que reconocía los plenos derechos de Cuba sobre la isla de Pinos; y por acuerdo 242, de 5 de diciembre de 1927, el Ayuntamiento le dio el nombre de Joaquín Albarrán, en honor del ilustre médico cubano que ejerció sobresalientemente su carrera en Francia, donde murió el 17 de enero de 1912. De acuerdo con la Base 3ª, en el primer caso, y con la Base 1ª, en ambos, recomendamos la restitución del nombre de PERSEVERANCIA.

POCITO
Esta calle de la antigua barriada de Pueblo Nuevo se denominó así por un pozo que había en ella. Se llamó también De Cervantes, por Tomás Agustín de Cervantes; y antes de San Miguel. Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el día 25, el Ayuntamiento le varió el nombre por Fernando Quiñones, político muerto trágicamente en el Paseo de Martí por motivos de orden personal. De acuerdo con la Base 1ª, indicamos la restitución del nombre de POCITO.

PRADO
Por haberse denominado Nuevo Prado o Paseo a la alameda que se construyó en 1772. Se llamó Calle Ancha desde la Calzada del Monte al Arsenal, por el ancho considerable que tenía este tramo. Por acuerdo del Ayuntamiento de 7 de noviembre de 1904, recibió esta calle el nombre de Paseo de Martí. Como única excepción a la Base 1ª, y por tratarse del máximo Apóstol de las libertades cubanas, recomendamos se deje a esta calle el nombre de PASEO DE MARTI.

PRINCIPE ALFONSO o CALZADA DEL MONTE
Por el príncipe Alfonso de Borbón, después rey de España, con el nombre de Alfonso XII (1874-1885). Por acuerdo de 10 de junio de 1902, el Ayuntamiento le dió el nombre del Generalísimo Máximo Gómez, que hizo por esta calle, al frente del Ejército Libertador, su entrada en la capital, el 24 de febrero del año 1899. De acuerdo con la Base 2ª, recomendamos se le conserve el nombre de MÁXIMO GÓMEZ.



REFUGIO
Según La Torre, “porque pasando por ella el capitán general Ricafort, se levantó una tempestad que le obligó a refugiarse en casa de una señora viuda de un tal Méndez, a la cual hizo varias visitas el señor general, agradecido de la buena acogida que dicha señora le hizo en aquella ocasión, y mandó a que a dicha calle se le impusiera el nombre de Refugio”. Se llamó también de la Merced. Por acuerdo número 279, de 27 de junio de 1922, aprobado el 3 de julio, el Ayuntamiento le sustituyó el nombre por General Emilio Núñez, como homenaje a dicho jefe revolucionario, ex[1]vicepresidente de la República, fallecido en esta capital el día 5 de mayo de ese año. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de REFUGIO. Y recomendamos sea trasladado el nombre de General Emilio Núñez a una de las nuevas calles innominadas del Reparto Ensanche de El Vedado.

REINA, CALZADA DE LA
Este nombre se le dió al ser reconstruída y hermoseada la calle en 1844, como homenaje a la reina Isabel II, que el 10 de noviembre de 1843 comenzó a gobernar la Monarquía española, dejando en la Historia triste recuerdo por sus intrigas y desaciertos políticos y sus liviandades. Se llamó primero Camino de San Antonio, por el ingenio de San Antonio el chiquito, propiedad del regidor D. Blás de Pedroso, que existía en aquel lugar. Esta calle constituyó hasta 1735, en que se hizo un puente en la Calzada del Monte, la principal salida de la ciudad para el campo. Nacía en la antigua Calle Real (Muralla), atravesaba el Campo de Marte y seguía hasta el citado ingenio. Se llamó también de San Luis Gonzaga, por la ermita consagrada a este santo, que había en la esquina de la Calzada de la Beneficencia. En 1835 fue prolongada la calle al construirse el Camino Militar o Paseo de Tacón. Por acuerdo número 377, de 9 de octubre de 1918, aprobado el día 15, el Ayuntamiento le varió el nombre por el de Avenida de Simón Bolívar. De acuerdo con la Base 2ª, proponemos se conserve la actual denominación, redactada así: AVENIDA DE BOLIVAR.

REVILLAGIGEDO
Por D. Juan Francisco Güemes y Horcasitas, conde de Revillagigedo, capitán general que gobernó discretamente la Isla de 1734, a 1745, durante cuya época, aunque comenzó el monopolio de la Real Compañía de Comercio de La Habana, creada por la Corona, Güemes, reorganizó el Ayuntamiento habanero, fue erigido el Hospital de San Lázaro, regularizó la justicia y organizó la limpieza de la capital y su puerto. Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el día 25, el Ayuntamiento le varió el nombre por General Quintín Banderas, en homenaje a este veterano de la revolución libertadora. De acuerdo con la Base 1ª, indicamos se le restituya el nombre de REVILLAGIGEDO.

SAN JOSÉ
Dice La Torre que se denominó así por el Intendente D. José Valiente. Se llamó también De Dolores y de Santa Rosa. Ostenta, hoy el nombre de José de San Martín, debido a acuerdo número 257, de 15 de agosto de 1920. Reproduciendo lo acordado en 1928 por la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, recomendamos que, por tratarse de uno de los próceres de la independencia sudamericana y constituir la imposición de ese nombre un homenaje de Cuba a las repúblicas de la Argentina, en cuya tierra nació aquél, y a las de Chile y del Perú, que libertó, proponemos se le conserve el nombre de SAN MARTIN.

SAN LÁZARO
Porque conducía al Hospital de este nombre. Se le nombró después Calle Ancha del Norte, aunque nadie la denominase así. Por acuerdo de 17 de noviembre de 1905, el Ayuntamiento le dió el nombre de Avenida de Maceo. Por acuerdo número 204, de 6 de diciembre de 1909, aprobado el día 18, el Ayuntamiento le varió de nuevo el nombre, denominándola Avenida de la República. Por no juzgar adecuado el nombre de Avenida de la República, a una calle como ésta, si extensa, no de extraordinaria, importancia, belleza y suntuosidad, y de acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el primitivo nombre de SAN LÁZARO, desde el Paseo de Martí hasta la Universidad, dejándose el nombre de Avenida de la República, según expusimos al hablar del Paseo de Carlos III, para denominar alguna de las dos importantísimas vías que allí señalábamos.

SAN MIGUEL
Por D. Miguel de Castro Palomino, propietario de una estanca que esa calle atravesaba. Por acuerdo número 74, de 16 de diciembre de 1921, aprobado el día 29, el Ayuntamiento le varió el nombre por General Manuel Suárez, en memoria de este prócer de la independencia De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el nombre de SAN MIGUEL, y sea trasladado el nombre de General Manuel Suárez a una de las calles transversales a la Calzada de Ayestarán, en el Reparto Ensanche de El Vedado.

SAN NICOLÁS
Por encontrarse en ella la iglesia de este nombre. Se le denominó antes de San Cayetano. Por acuerdo del Ayuntamiento, número 262, de 16 de diciembre de 1927, se le cambió el nombre por General Alemán, veterano de la guerra de independencia y secretario del Despacho del Presidente Machado, fallecido el 15 de enero de 1930. De acuerdo con las Bases 1ª y 4ª, proponemos se le restituya el nombre de SAN NICOLÁS.

SAN RAFAEL
Según La Torre, nombre arbitrario dado por los comisionados para la delineación de esta calle. Se llamó antes De Los Amigos; Del Monserrate, porque conducía a la puerta de este nombre, de las murallas; y Del Presidio porque en el lugar donde después se fabricó el teatro de Tacón, hoy Nacional, había una corrección a cargo de un tal Juan Naranjo. Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el día 25, se le varió el nombre por General Carrillo, en honor del veterano y entonces electo vicepresidente de la República, general Francisco Carrillo, fallecido el 11 de mayo de 1926. De acuerdo con las Bases 1ª y 4ª, indicamos se le restituya el nombre de SAN RAFAEL.

SITIOS
Por acuerdo número 303, de 1º de septiembre de 1922, aprobado el día 9, el Ayuntamiento resolvió denominar esta calle, Víctor Muñoz, como homenaje al distinguido periodista de este nombre, que fué vicepresidente del Ayuntamiento, fallecido en New York el día 25 de julio de ese año. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos se le restituya el antiguo nombre de SITIOS, quedando ya perpetuado el homenaje público a la memoria de Víctor Muñoz con la lápida que existe colocada, por acuerdo municipal de aquella misma fecha, en la casa donde nació tan brillante escritor, Avenida de Italia y San Rafael.

SUAREZ
Por habitar en varias casas de esta calle individuos de la familia del antiguo cirujano mayor del Hospital Militar, Dr. Miguel Suárez, entre otros los Dres. D. José Miguel y D. Antonio y el licenciado D. José de Jesús. Se denominó antes Del Palomar, por un palomar que existía entre las calles de la Misión y de la Esperanza, construído sobre un portal de madera de un vecino que llamaban “Tío Juan Domínguez”. Por acuerdo número 237, de 13 de marzo de 1922, aprobado el día 30, el Ayuntamiento le varió el nombre por General Silverio Sánchez Figueras, caudillo de la guerra de independencia. De acuerdo con la Base 1ª, indicamos la restitución del nombre de SUAREZ.

TROCADERO
Por haberse recibido en esta ciudad la nueva de la toma del Trocadero de Cádiz, el año 1823 cuando se trataba de darle nombre a esta calle. Era conocida antes por Del León de Oro. Por acuerdo número 151, de 15 de junio de 1921, aprobada el día 17, el Ayuntamiento le varió el nombre por América Arias, como homenaje a la respetable, caritativa y altruista dama, señora viuda del general José Miguel Gómez, que falleció en esta ciudad el 20 de abril de 1935. De acuerdo con las Bases 1ª y 4ª proponemos se le restituya el nombre de TROCADERO.

VIRTUDES
Por las logias masónicas de las Virtudes Teologales que se celebraban en la casa esquina a la calle de Industria, única existente en aquel lugar. Se llamó también Del Sacramento o Del Sentimiento, y de la Cuerería, por conducir a la tenería de D. Francisco Cairo. Por acuerdo número 282, de 25 de agosto de 1920, ejecutivo, el Ayuntamiento le cambió el nombre por Major Gorgas, como homenaje al general del Ejército americano Dr. William C. Gorgas, que durante la ocupación militar prestó eminentes servicios de saneamiento de esta Isla. De acuerdo con la Base 1ª, proponemos la restitución del nombre de VIRTUDES.

VIVES
Porque se construyó después del segundo incendio de Jesús María, en 1828, durante el gobierno del Capitán General D. Francisco Dionisio Vives, (1823-1832), en cuya época fueron perseguidos, encarcelados y desterrados numerosos cubanos revolucionarios, y ejecutados en horca en la plaza mayor de Puerto Príncipe, el 16 de mar/o de 1826, los patriotas Francisco Agüero y Velazco y Andrés Manuel Sánchez, protomártires de la independencia de Cuba. Por acuerdo número 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el día 25, el Ayuntamiento le varió el nombre a esta calle y a la de Alcantarilla por Avenida Dr. Ruiz de Luzuriaga, en memoria del político y concejal Dr. Vicente Ruiz de Luzuriaga. Según indicamos ya al hablar de la calle de Alcantarilla, y habiéndonos visto obligados, por lo estatuido en la Base 7ª, a quitar el nombre de Avenida de España a la calle Diecisiete de El Vedado, proponemos, que por tratarse de una nación amiga, se acepte lo acordado en 1928 por la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, trasladando aquel nombre a las calles de Vives y Alcantarilla, modificado en esta forma: REPÚBLICA ESPAÑOLA.


ZANJA
Porque por ella corría la Zanja Real que surtió de agua a esta ciudad. Por acuerdo número 338, de 24 de marzo de 1916, ejecutivo, el Ayuntamiento le varió el nombre por Finlay, en homenaje a la memoria del esclarecido hombre de ciencias Dr. Carlos J. Finlay, descubridor de la trasmisión de la fiebre amarilla por el mosquito. Aunque en 1928, la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, acordó dejar a esta calle el nombre de Finlay, como nunca ha sido conocida por tal nombre, y como además, tan ilustre benefactor de la humanidad ha recibido ya el homenaje de admiración y gratitud de nuestro pueblo erigiéndosele una estatua en el parque que lleva su nombre, en la Calzada del Padre Varela, frente a la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, y existe en el Reparto Naranjito una calle principal y urbanizada que lleva su nombre, nos permitimos recomendar se le restituya a esta calle el nombre antiguo, histórico y popular de ZANJA.

ZULUETA
Por D. Julián Zulueta y Amondo, coronel de voluntarios, presidente del Casino Español, teniente alcalde municipal, gobernador político interino varias veces, que aunque prestó indudables servicios a la ciudad en asuntos de beneficencia y obras públicas, y desaprobó el fusilamiento de los estudiantes el 27 de noviembre de 1871, se pronunció en favor de la trata y esclavitud, como aprovechado negrero que era, y en contra de la independencia de Cuba, expresando, según afirma D. Francisco Calcagno en su Diccionario Biográfico Cubano, al Conde de Valmaseda, que le consultó sobre asuntos de la insurrección: “A los cubanos conviene darles todo, todo menos la independencia”. Por acuerdo número 534, de 22 de marzo de 1909, aclarado por el número 596, de 7 de abril, aprobado el día 17, el Ayuntamiento resolvió denominar esta calle con el nombre de Ignacio Agramonte, en memoria del glorioso caudillo de la Guerra de los Diez Años. De acuerdo con la Base 2ª, proponemos se le conserve el nombre de AGRAMONTE.


Tuesday, November 1, 2022

Historia del origen de los nombres de La Habana (intramuros)

Por Emilio Roig de Leuchsenring


INTRAMUROS

AGUACATE

Se dió a esta calle dicho nombre por un frondoso árbol de aguacate que existió en la huerta del antiguo convento de Belén, donde precisamente termina la vía. Afirma José María de la Torre que ese aguacate fue cortado en 1837 y que él vio un atril hecho con la madera de este árbol. Antes se nombró calle Del Aguacate de Belén. Por acuerdo número 74, de 16 de diciembre de 1921, aprobado el 29, el Ayuntamiento varió el nombre de Aguacate por Perfecto Lacoste, como homenaje a la memoria del primer alcalde de la Ciudad, al cesar la soberanía española y, quien, además, prestó valiosísimos servicios a la causa de la independencia. De acuerdo con la Base 1a , proponemos restituirle el nombre primitivo de AGUACATE. El nombre de Perfecto Lacoste recomendamos se traslade a una de las calles transversales a la calzada de Ayestarán, en el Reparto Ensanche de El Vedado.

AMARGURA

Debe su nombre a que en la cuaresma salía por las tardes del Calvario existente en el lugar donde hoy se halla la iglesia del Cristo, y establecido por la Orden Franciscana, una pasión, representando la Vía Crucis. De esta costumbre religiosa se conserva aún en la esquina de Amargura y Mercaderes una Cruz Verde de piedra, semejante a otras varias que había en la calle para cada estación. Se denominó antes De la Cruz Verde, y las cuadras entre las calles de Villegas y Compostela, De las Piadosas Mujeres, por unas beatas, Da Josefa y Da Petrona Urrutia, que los viernes alumbraban un Custodio que tenían, y también porque la cruz existente en la esquina de Aguacate y Compostela correspondía a la estación de las mujeres piadosas que salieron a consolar a Jesús. El Ayuntamiento, por acuerdo número 74, de 16 de diciembre de 1921, aprobado el 29, cambió el nombre de Amargura por el de Marta Abreu, en homenaje a la memoria de la ilustre patriota y benefactora de la revolución del 95, fallecida en París, el 2 de enero de 1909. De acuerdo con la Base 1a , proponemos la restitución del nombre de AMARGURA. El nombre de Marta Abreu sugerimos se traslade a una de las calles transversales a la Calzada de Ayestarán, del Reparto Ensanche de El Vedado.

BERNAZA

Tomó su nombre de José Bernaza que tenía en ella una gran panadería. Desde Lamparilla a Muralla se llamó antes Del Ejido, porque allí tan sólo había una parte del ejido de la ciudad. Desde el Cristo hasta la Plaza de Monserrate se conoció por Del Caído, por un hombre que cayó del techo de una de sus casas. Por acuerdo número 700, de 17 de abril de 1912, aprobado el 21, el Ayuntamiento sustituyó el nombre de Bernaza, por Plácido, como homenaje a la memoria del poeta Gabriel de la Concepción Valdés, conocido por aquel seudónimo. Aunque la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo acordó en 1928, dejarle el nombre de Plácido, “en consideración a que en el número 4 de esta calle nació dicho poeta”, nosotros, teniendo en cuenta que ni se sabe, ni se ha podido averiguar, ni hay prueba alguna para sostener la veracidad de ese hecho, y de acuerdo con la Base 1a , proponemos se le restituya el nombre antiguo y por el que hoy es unánimemente conocida, de BERNAZA. Recomendamos que el nombre de Plácido, sea trasladado a una de las nuevas calles innominadas del Reparto Ensanche de El Vedado.

BOMBA

Según José María de la Torre, se denominó así por una bomba que durante el sitio de La Habana por los ingleses cayó en una de sus casas que se encontraba llena de milicianos, y habiendo reventado, no mató a nadie. Pero Manuel Pérez Beato afirma que es lo cierto que a la terminación de esta calle, donde está el parquecito nombrado De Jerez, existió un polvorín del que en un plano de principios del siglo XVIII, se decía: “Almacén de pólvora a prueba de bomba”. Se denominó con anterioridad Del Padre Sánchez, por el sacerdote de este nombre, apoderado del Hospital de Paula, que allí vivía; Del Vigía del Morro, por el vecino D. Francisco Evia, que tenía este cargo; Cerrada de Santa Catalina; De la Pólvora; y, por último, Del Progreso, nombre que tuvo rápida aceptación por haber estado antes habitada por mujeres públicas y ocurrir en la misma frecuentes escándalos y riñas. Por acuerdo número 154, de 8 de enero de 1923, el Ayuntamiento dio a esta calle y a su continuación la de San Juan de Dios, el nombre de Julio de Cárdenas, como tributo al ex-alcalde municipal que el 13 de diciembre de 1922 murió en la casa número 57 de la calle de Habana, esquina a San Juan de Dios, en cuyo lugar se ha fijado una lápida conmemorativa. De acuerdo con la Base 1a , proponemos que esta calle y 1a de San Juan de Dios se denominen: SAN JUAN DE DIOS.



EJIDO

Antiguamente estuvo ocupada por la muralla y las puertas de la misma De Tierra, Del Arsenal y Puerta Cerrada. Allí comenzaban los ejidos de la ciudad. Por disposición del Ayuntamiento tuvieron en este lugar su residencia muchos de los cabildos de nación de los esclavos africanos. En 20 de noviembre de 1918 tomó el Ayuntamiento el acuerdo número 17, aprobado el 26, haciendo extensivo a esta calle el nombre de Avenida de Bélgica, que en 20 de octubre se había dado a la calle de Monserrate. Por tratarse de una nación amiga, a cuyo lado estuvo Cuba durante la Guerra Mundial, proponemos se conserve para esta calle y para su continuación la de Monserrate, el nombre de AVENIDA DE BÉLGICA.

EMPEDRADO

De lo Empedrado o Del Empedrado se denominó antes, por haber sido la primera calle que se empedró en La Habana con chinas pelonas, según Manuel Pérez Beato con anterioridad al año 1641, quien atribuye el haberse elegido esta calle para iniciar tal clase de pavimentación, a la gran corriente de aguas que por la misma bajaba en tiempo de lluvias. Al comienzo de la calle estuvo La Pescadería. El Ayuntamiento, por acuerdo 114, de 18 de mayo de 1921, aprobado el 25, varió el nombre de la calle por General Riva, como tributo al general Armando J. de la Riva, veterano de la guerra de independencia y ex-jefe de la Policía de La Habana, muerto trágicamente en el Paseo de Martí, el 9 de julio de 1913. De acuerdo con la Base 1a , proponemos la restitución del nombre tradicional de EMPEDRADO.

ENNA

En honor del militar español Segundo Cabo de la Isla, en tiempos del gobernador José de la Concha, general Manuel Enna, quien murió el 18 de agostó de 1851, de resultas de las heridas recibidas en la acción del Cafetal de Frías, combatiendo contra el general venezolano, y uno de los precursores de nuestra independencia, Narciso López. Se llamó antes El boquete de la Seiba, por encontrarse junto a la ceiba debajo de la cual consideran algunos historiadores, aunque sin fundamentos para probarlo, se dijo la primera misa. No puede ser más acertado el cambio de nombre de esta calle, que se realizó por acuerdo del Ayuntamiento de 3 de abril de 1904, por el de NARCISO LÓPEZ, por lo que proponemos se conserve esta denominación actual, de acuerdo con la Base 2a .

LAMPARILLA

Según José María de la Torre, por una lamparilla que un devoto de las Animas encendía todas las noches en su casa, esquina a la calle de Habana. Hoy se denomina Pedro Pérez, debido a acuerdo número 134, de 8 de enero de 1923, aprobado el día 9, como homenaje a este ilustre ciudadano que recogió y guardó durante la revolución los restos del general Antonio Maceo y su ayudante Panchito Gómez Toro. Proponemos que de acuerdo con la Base 1a , se le restituya el nombre de LAMPARILLA, y sea trasladado el nombre de Pedro Pérez a una de las calles paralelas a la Calzada de Ayestarán en el Reparto Ensanche de El Vedado.

MONSERRATE

Se denominó así por la Ermita de Monserrate, que existía en la plazuela de las puertas de la muralla, de este nombre, fundada según José María de la Torre, en 1695, destruída en 1836 y reedificada en extramuros en 1844. El Ayuntamiento, por acuerdo número 390, de 20 de octubre de 1918, aprobado el 4 de noviembre, acordó dar a esta calle el nombre de Avenida Bélgica. Según dejamos expuesto al hablar de la calle de Ejido, por tratarse de una nación amiga, proponemos se continúe denominando esta calle y su prolongación la de Ejido con el nombre de AVENIDA DE BÉLGICA.

MURALLA

Según José María de la Torre, ya desde 1691 se conocía esta calle con el nombre De la Muralla, “porque siendo la principal para salida de la ciudad para el campo (como antes se llamaba calle Real) se abrió en ella en 1721 la puerta de la Real Muralla”. En 1763, según expusimos en otro lugar, se le dió el nombre de Ricla por el conde de este nombre, primer gobernador español después que abandonaron La Habana las autoridades y fuerzas inglesas de ocupación militar. Sus dos primeras manzanas se denominaron calle de la Cuna, porque a la cuadra comprendida entre la Plaza Vieja y la, calle de los Oficios se trasladó en 1710 la Casa-Cuna. La esquina de esta calle con la del Aguacate se llamó de las Jimaguas, por unas gemelas que allí nacieron y vivieron; la de San Ignacio, Tienda del Agua de Cebada, por una expenduría que allí existió de esta popular bebida de La Habana del siglo XVIII. Aunque su nombre oficial se remonta a los tiempos coloniales, no habiéndosele cambiado después del cese de la dominación española, el pueblo, tanto ayer como hoy, la ha conocido y denominado siempre, Muralla, por lo que juzgamos que de acuerdo con la Base 1a debe restituírsele el nombre primitivo de MURALLA.

OBISPO

José María de la Torre atribuye el origen de esta calle a que acostumbraba frecuentarla en sus paseos el obispo D. Pedro Agustín Morell de Santa Cruz, que vivía en la calle de Los Oficios número 94, donde murió. Pero Manuel Pérez Beato afirma que es más antigua la causa, y que se debe a que el obispo Fray Jerónimo de Lara vivía por los años de 1641 en esta calle, esquina a la de Compostela. Se llamó antes Del Obispo. En 8 de febrero de 1897 el Ayuntamiento acordó unánimemente cambiarle el nombre por el de Weyler, que en esa fecha gobernaba despótica y sanguinariamente la Isla, y “colocar en el salón de sesiones el retrato de este ilustre gobernante”. Al ocurrir en1898 la evacuación española, el pueblo de La Habana arrancó y destruyó las tarjetas que ostentaban el nombre de Weyler en esta calle. Ya en la época republicana, el Ayuntamiento, por acuerdo de 27 de marzo de 1905, le dió el nombre, que hoy ostenta, de Pi y Margall, en homenaje al defensor entusiasta y constante, en España, durante nuestras luchas emancipadoras, de los derechos y libertades de Cuba. De acuerdo con la Base 1a , proponemos se restituya a esta calle el nombre de OBISPO, y se dé el nombre de Pi y Margall al trozo del Malecón comprendido desde la Plaza del Maine hasta la calle G de El Vedado. También nos permitimos sugerir la realización del proyecto que en 1928 tuvo la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo de erigir en esta ciudad un busto o monumento a tan esclarecido repúblico, que demuestre el agradecimiento de los cubanos a ese político y gobernante español defensor de nuestra independencia.



OFICIOS

Porque desde la Plaza de San Francisco hasta la de Armas se encontraba llena de menestrales; y era en 1584, según ya vimos, la más importante de las cuatro calles de que entonces contaba La Habana, y en ella estuvo, frente a la Plaza de San Francisco, la Casa Consistorial. Se llamó antes De la Concepción. El Ayuntamiento, por acuerdo número 381, de 30 de enero de 1928, le cambió el nombre por Santiago Gutiérrez de Celis, que era secretario de Hacienda en esa época, quien renunció a ese homenaje, no obstante lo cual fue mantenido el acuerdo. De acuerdo con las Bases 1a y 3a , proponemos se le restituya el primitivo nombre de OFICIOS.

O'REILLY

Debe su nombre a que por esta calle hizo su entrada en la ciudad el general Alejandro O'Reilly, subinspector de las tropas españolas cuando la restauración de La Habana en 1763 y la retirada de las autoridades inglesas de ocupación. Después de terminada la organización del ejército, el general O'Reilly abandonó la isla, viniendo a ella más tarde su hijo y afincándose aquí, creando una familia que ha sobresalido, por los cargos ocupados y por sus acciones benéficas, en la historia de este Término Municipal. Se llamó antes Calle Honda y Del Sumidero, Del Basurero y De la Aduana, los primeros nombres por el mal estado del terreno y fines a que la destinaban los vecinos, y el último por haberse encontrado situada durante algún tiempo en esta calle las oficinas de la Aduana, en la proximidad de los muelles. Por acuerdo número 91, de 27 de abril de 1921, aprobado en mayo 5, el Ayuntamiento, a solicitud de una agrupación política partidaria del Dr. Alfredo Zayas que entonces había sido ya electo presidente de la República, acordó denominar esta calle Presidente Zayas. El Dr. Zayas falleció en esta capital el 11 de abril de 1934. De acuerdo con las Bases 1a y 4a , proponemos que se restituya a esta calle el nombre de O'REILLY.

PAULA

Porque en su extremidad Este se encontraban la iglesia y el hospital de San Francisco de Paula. Se llamó antes De San Francisco de Paula. El Ayuntamiento, por acuerdo número 74, de 30 de noviembre de 1922, aprobado el 4 de diciembre, sustituyó el nombre de Paula por Leonor Pérez, rindiendo tributo a la memoria de la madre de Martí. Por tratarse de la progenitora del Apóstol de la Independencia cubana; por haber nacido Martí en la casa número 102 de esta calle; y en atención a que dicho nombre se dió para corresponder al acuerdo del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ciudad natal de la ilustre matrona, de poner el nombre de República de Cuba a una de las calles de esa población, recomendamos se conserve el nuevo nombre de LEONOR PÉREZ.

SAMARITANA

Opina La Torre que esta calle debe su nombre a que en ella vivía una beata que llamaban así. Pérez Beato afirma que el nombre se lo debe “a que las monjas surtían de agua a los vecinos, tomándola del enorme aljibe del convento”. Se llamó antes De la Huerta del Campo, porque en la parte del convento de Santa Clara correspondiente a esta calle tenían las monjas una huerta. En 22 de mayo de 1899 se le dió el nombre de Porvenir, por el cual es ya generalmente conocida. Indicamos la conservación del nombre de PORVENIR.

SAN ISIDRO

Por la iglesia de este nombre que en ella existía. Se llamó también De la Tenaza, por salir a la puerta de las murallas que llevaba este nombre. Por acuerdo número 648, de 28 de febrero de 1928, el Ayuntamiento le cambió el nombre por Dr. Enrique Núñez, ex-secretario de Sanidad, que murió en la ciudad de Nueva York el 14 de septiembre de 1916. De acuerdo con la Base 1a , sugerimos la restitución del nombre de SAN ISIDRO.

SAN JUAN DE DIOS

Esta calle sólo tenía una cuadra, entre las de Habana y Compostela y se denominó así porque frente a ella se encontraba el fondo del hospital de San Juan de Dios. Después de derruído el antiguo convento de Santa Catalina, esta calle y la de Bomba, como ya dijimos, forman una sola vía. Ambas ostentan hoy, según vimos ya, el nombre de Julio de Cárdenas. De acuerdo con la Base 1a , proponemos que esta calle y la de Bomba se denominen: SAN JUAN DE DIOS.

TACÓN

Por el capitán general Miguel Tacón, que gobernó despóticamente la Isla de 1834 a 1838, significándose por sus desafueros y persecuciones contra los cubanos defensores de los derechos y libertades públicos. Por acuerdo del Ayuntamiento, número 91, de 6 de enero de 1919, aprobado el día 14, entre los distintos homenajes ofrendados al morir el citado día 6 el expresidente de los Estados Unidos, coronel Teodoro Roosevelt, bajo cuyo gobierno se entregó la isla a los cubanos, se dió a esta calle el nombre de Teodoro Roosevelt. De acuerdo con la Base 2a , proponemos se conserve el nombre de TEODORO ROOSEVELT.

TEJADILLO

Debe su nombre a la única casa con techo de teja que en ella existía, siendo de guano los techos de las demás casas. Por acuerdo número 849, de marzo 2 de 1928, el Ayuntamiento le cambió el nombre por Lola Tió, en homenaje a esta poetisa, entonces fallecida. De acuerdo con las Bases 1a y 4a , proponemos se restituya el nombre de TEJADILLO.

TENIENTE REY

Por D. Félix del Rey y Boza, teniente de gobernador y auditor de guerra, que vivió en la esquina de Habana. Se llamó antes del Basurero, de Santa Teresa y de San Salvador de Horta. Por acuerdo número 301, de 1o de septiembre de 1922, aprobado el día 9, el Ayuntamiento acordó variar el nombre por el de República del Brasil, en demostración de cariño hacia dicha nación que el día 7 de aquel mes y año celebraba el centenario de su constitución en pueblo independiente. Por tratarse de un país amigo, y de acuerdo con la Base 2a , se deja a esta calle el nombre de BRASIL.

Monday, October 31, 2022

Las calles de La Habana

Por Guillermo A. Belt

Mi madre nos contaba siendo nosotros niños y luego nos recordaba en la adolescencia que como alcalde de La Habana nuestro padre había propiciado la restitución de sus nombres antiguos, tradicionales y populares a las calles de la capital.

Hoy, al ver una fotografía de mis nietas disfrazadas como lo estarían esta tarde de no ser porque han dejado atrás las costumbres de la infancia, he caído en una de las trampas que tiende la nostalgia al recordar una vez más aquella decisión de un alcalde que fue por décadas el más joven de quienes ocuparon el segundo cargo en la jerarquía política de Cuba.

Dada su extensión comparto sólo la primera parte del Informe del Historiador de la Ciudad, Emilio Roig de Leuchsenring, en la que este relata los antecedentes y enumera las normas por las que se rigió la restitución de sus nombres a las calles de La Habana.

Emilio Roig de Leuchsenring

CUADERNOS DE HISTORIA HABANERA


Dirigidos por Emilio Roig de Leuchsenring Historiador de Ciudad de La Habana

LAS CALLES DE LA HABANA: BASES PARA SU DENOMINACION. RESTITUCION DE NOMBRES ANTIGUOS, TRADICIONALES Y POPULARES

Hemos querido reunir en éste, el quinto de los CUADERNOS DE HISTORIA HABANERA, toda la documentación relacionada con el problema, al fin resuelto — por el Decreto núm. 511, de 13 de enero del corriente año, publicado en la Gaceta Oficial, edición extraordinaria número 11, del día 17 de dicho mes — de la nomenclatura de las calles de La Habana y restitución de sus nombres antiguos, populares y tradicionales.

Hace varios años que se viene clamando en todos los tonos, por particulares y por corporaciones, contra el desbarajuste que en la denominación de nuestras calles habían introducido los inarmónicos y a veces inconsultos acuerdos tomados en ese sentido, de 1899 a 1933, por la Cámara Municipal y el Consejo Deliberativo. Y fueron numerosas las demandas que en ese período de tiempo se formularon para que, ya por el propio Ayuntamiento, ya por el Congreso, se pusiese coto a ese intolerable y perjudicial abuso, regulándose la forma y el procedimiento en que pudieran ser cambiados los nombres de nuestras calles.

No ha sido sencilla y breve esta labor, ni tampoco, obra exclusiva nuestra ni de la actual Administración Municipal.

Larga fue la lucha, pues comenzó en 1928, durante la administración del Alcalde Dr. Miguel Mariano Gómez, quien encomendó el estudio de la cuestión a la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, creada por acuerdo municipal, según proyecto que al Consistorio presentó el entonces concejal Sr. Ruy de Lugo Viña.

A esa Comisión, de la que nosotros formamos parte, prestaron su talento, su cultura histórica y su buena voluntad, además del Sr. Lugo-Viña, los señores Evelio Govantes, jefe del Departamento del Municipio y presidente de la Comisión, Ezequiel García Enseñat, Gabriel Camps, Napoleón Gálvez, Manuel Pérez Beato, Tomás Jústiz, Pedro Martínez Inclán, Francisco Centurión, Luis Mondes, Luis Rodríguez Lamont, Gonzalo Aróstegui, Javier de Acevedo, José Manuel de Ximeno y Alfredo Longa.

Durante varios meses laboramos intensamente hasta dar cima a nuestros trabajos en un extenso y documentado Informe, del que fuimos ponentes, auxiliados de manera eficaz por los compañeros Govantes, Lugo-Viña y Ximeno. Ese informe fue enviado por el Alcalde Dr. Gómez, a la Cámara Municipal, para que ésta le impartiese su aprobación, convirtiéndolo en acuerdo. Pero, por motivos diversos, que no es del caso enumerar, fue imposible que el trabajo de la Comisión culminase en acuerdo municipal. Y sobre la mesa quedó durante todo el período final de la administración del Dr. Gómez. Después, desaparecido el Término Municipal de La Habana, para transformarse, bajo la garra de la dictadura machadista, en el tristemente célebre Distrito Central habanero, no era posible que prosperase un proyecto, como ese, beneficioso a la comunidad municipal.

Caído Machado, al ocupar la Alcaldía, hace ahora un año, el Dr. Guillermo Belt y Ramírez, tuvimos la satisfacción de encontrar en él la más calurosa acogida al viejo empeño de regular la denominación de las calles habaneras y restituirles sus nombres antiguos. Y al efecto, aprovechando la labor ya realizada en 1928 por la Comisión de Historia, Ornato y Urbanismo, redactamos, en nuestro carácter de Historiador de la Ciudad de La Habana, un Informe, que mereció, no sólo la aprobación del Sr. Alcalde, sino también la de asociaciones de tanta significación e importancia en nuestra capital como los Amigos de la Ciudad, el Centro de la Propiedad Urbana, el Club Rotario, el Automóvil Club, la Asociación Nacional de Propietarios y la Sociedad Colombista. Todas estas asociaciones impartieron su conformidad a nuestro Informe, haciéndolo así saber, primero, al Presidente de la República, coronel Carlos Mendieta, y después, al actual Presidente Dr. José A. Barnet, a fin de que por el Ejecutivo y Consejo de Secretarios fuese sancionado el Decreto-Ley que, basado en nuestro Informe, presentó en dicho Consejo el Sr. Alcalde Municipal.

Si antes recordamos los nombres de las personalidades que colaboraron el año 1928 en la Colisión de Historia, Ornato y Urbanismo, justo es también que reconozcamos la cooperación utilísima que nos prestaron ahora en nuestro trabajo los señores Emilio Vasconcelos, jefe del Departamento de Fomento, José Luciano Franco, jefe del Departamento de Cultura, Ángel Luis Valladares, ingeniero del Departamento de Fomento y Julio Gomiz, Oficial Primero de la Oficina del Ayuntamiento.

Y queremos citar, además, de manera especial, al ingeniero Mario Guiral Moreno, quien, como presidente de la Sección de Estética Urbana de los Amigos de la Ciudad, redactó un notabilísimo dictamen en el que estudia detenidamente nuestro Informe, mostrándose favorable al mismo en términos generales, dictamen que reproducimos en este Cuaderno y ha sido acogido, por su valor e interés, en las páginas de la Revista de la Sociedad Cubana de Ingenieros.

Al apoyo decidido de las asociaciones antes mencionadas se debe el feliz éxito alcanzado sobre éste que parecía ya insoluble problema, pues ellas, con la fuerza de su prestigiosa representación, inclinaron el ánimo del Sr. Presidente de la República y de los señores Secretarios del Despacho a aprobar el Decreto-Ley que regula la denominación de las calles habaneras y restituye sus nombres antiguos.

Los puntos básicos de este Decreto-Ley son los siguientes:

I o — Que tiene carácter y fuerza de ley, y, por lo tanto, sólo puede ser modificado o derogado por el Congreso.

2 o — Que en él se han incluido las Bases Generales que nosotros redactamos en nuestro Informe y mediante las cuales se regula, ahora y para el futuro, la denominación de las calles habaneras.

3 ° — Que lo esencial de esas Bases, hoy ley de la República, es:

Se conservará o restituirá el nombre antiguo, tradicional y popular, siempre que no hiera el sentimiento patriótico cubano.

Se suprimirá todo nombre antiguo que hiera el sentimiento patriótico cubano.

Ninguna calle llevará el nombre de persona que se encuentre viva.

No se dará a calle alguna el nombre de persona que tenga menos de 10 años de fallecida.

Se conservará en los barrios de El Vedado, Medina, Carmelo y sus ampliaciones, el sistema de números y letras, que desde su fundación se ha usado para denominar sus calles.

No podrá dejarse al capricho de los dueños de los repartos que de aquí en adelante sean urbanizados, la denominación de las calles, sino que éstos deben ser sometidos al estudio y resolución de una comisión especial que al efecto se creará por la Alcaldía y en la que estarán representadas las corporaciones y asociaciones con intereses vitales en el Término Municipal. 

Se simplificarán los nombres extensos y complicados que ostentan algunas de dichas calles a fin de hacerlos más fácilmente utilizables por el público, logrando que con ello adquieran rápida y permanente popularidad.


4 o — Que igualmente se establece que los nombres definitivos que ahora se dan a las 104 calles cuya denominación había sido cambiada de 1899 a 1933, y a la calle de Ricla, siempre conocida por el de la Muralla, no podrán ser alterados sino únicamente mediante una ley del Congreso.

5° — Que los nombres de patriotas revolucionarios de nuestras luchas emancipadoras que ha habido necesidad de quitar de las calles antiguas de La Habana, han sido trasladados a calles innominadas del reparto Ensanche de El Vedado, llamado a convertirse en plazo breve en uno de los lugares más hermosos de la capital, ya que constituye el centro de la Grande Habana del futuro.

Las únicas excepciones que el Consejo de Secretarios introdujo, al aprobarlo, en el proyecto de Decreto-Ley presentado por el señor Alcalde y basado en nuestro Informe, son las siguientes:

No se han restituido los nombres antiguos a las calles de Correa, Estrella y O'Reilly, sino que se les han consentido sus nombres modernos respectivos de Avenida del Presidente Gómez, Enrique Barnet y Presidente Zayas; a la calle de Infanta no se le ha dado el nombre definitivo que nosotros propusimos de Calixto García, sino se le ha aconsejado el moderno de Avenida del Presidente Menocal.

Debemos también dejar constancia de la restitución que por el Decreto-Ley se hace, de acuerdo con nuestro Informe, del nombre antiguo de Muralla, dado por el pueblo a la calle que hasta ahora, y desde 1763, se denominaba oficialmente calle de Riela. A pesar de lo remoto de la fecha en que le fue dada por el Ayuntamiento esta última denominación, el pueblo siempre la ha denominado calle de la Muralla o Muralla, y por ello nosotros propusimos, y ha sido aceptado por el Consejo de Secretarios, se legalizase este nombre popular.

Se ha dado, por último, el nombre de Calzada de la Independencia, que ostentó en un tiempo la Avenida de Carlos III, a la mejor, por su amplitud y extensión, de las vías con que cuenta el Término Municipal de La Habana, o sea a la calzada que parte del Paseo de Carlos III hasta el límite de este Término, y a su prolongación hasta el Cacahual.

Emilio Roig de Leuchsenring,

Historiador de la Ciudad de La Habana.