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Saturday, March 27, 2021

Antonio Maceo Marryat, el hijo de Antonio Maceo


Por Mario Herrera

El único hijo de Antonio Maceo que llegó a la edad adulta nació en mayo de 1881 en Kingston, Jamaica, fruto de una relación extramatrimonial con Miss Amelia Marryat. De la madre, se dice residía en la calle Princesa y estaba muy enamorada del joven mambí.
Poco después de nacido Antonio Maceo Marryat, el padre partió a Honduras donde se estableció junto a Máximo Gómez y otros patriotas.
El reconocimiento y cariño prodigado a este hijo, es una cuestión a destacar en el profundo humanismo, sentido del honor y amor filial del Titán de Bronce. A pesar de la distancia y del consabido conflicto que pudo provocar en su matrimonio con María Cabrales, prodigo la atención requerida al niño, valiéndose de la sensibilidad de algunos amigos de confianza para hacer llegar a la madre con frecuencia dinero para que se ocupara de la educación y la manutención del chico.
Durante los años de la Tregua Fecunda, Antonio Maceo aprovecho diversos viajes a Kingston, por razones familiares y revolucionarias para estar cerca de su hijo.
No ha podido precisarse la fecha exacta, lo cierto es que, la madre del chico falleció y el padre se hizo cargo de su cuidado llevándolo a Costa Rica donde estaba radicado en 1891. Allí lo inscribió en un colegio de Cartago, donde lo visitaba con frecuencia.
A pesar de su reincorporación a la guerra junto a un grupo de patriotas, el 1 de abril de 1895, no olvido las responsabilidades paternales, y para mayor tranquilidad hizo trasladar a Toñito hacia Kingston al cuidado de su hermano Marcos y su amigo Alejandro Gonzáles a quienes indicó cuestiones precisas sobre la educación y asignaturas que debía recibir el adolescente en formación.
Desde los campos de Cuba Libre enviaba dinero con regularidad, que llegaba por diversas vías, entre ellas, la Delegación del Partido Revolucionario Cubano.
Marcos cumplió las indicaciones recibidas de Antonio y matriculó al joven en el York Castle High School, al decir del propio Marcos ¨el mejor que hay en esta isla¨, donde recibió asignaturas correspondientes a la Enseñanza Media, como Lengua y Gramática Inglesa, Matemática, Literatura, y Composición, , historia, Geografía, entre otras.
Tras la caída en combate de su padre, los últimos fondos para el financiamiento de sus estudios, remitidos en septiembre de 1896, se agotaron.
En junio de 1897 la Delegación del Partido Revolucionario Cubano asumió la educación del hijo de Antonio Maceo en el York Castle High Schoool hasta el fin de la guerra, en que con el cierre de las oficinas del Partido en noviembre de 1898, el dinero para su manutención se redujo a las escasas posibilidades de su tío Marcos.
La situación económica de los integrantes de la familia Maceo Grajales como muchos emigrados resultó difícil y de una miseria espantosa. Marcos apenas resolvía para el sustento de la familia, en una ciudad asolada por las ruina de la recién concluida guerra. El joven Maceo tuvo que enfrentarse a la dura realidad de un país extraño, incluso en el idioma, sin medios de que vivir.
A pesar de las dificultades y la confusión de estos momentos de ocupación militar norteamericana, patriotas radicados en Santiago de Cuba, se solidarizaron con la situación de Toñito y solicitaron ayuda.
En septiembre de 1899, Tomas Estrada Palma, procuró el traslado de Antonio para los Estados Unidos para que matriculase en una escuela superior de Ithaca, estado de New York, para su posterior ingreso en la Universidad de Cornell.
Se graduó en 1909 como ingeniero y en esta misma ciudad conoció a Alice Ysabal Machle con quien contrajo matrimonio y de cuyo fruto nació el 9 de agosto de ese mismo año su único hijo, a quien pondría por nombre Antonio Jaime.
Militó en el Partido liberal para el cual se postuló para representante por Oriente en 1917.
Como único descendiente directo de Antonio Maceo, presidió numerosos actos conmemorativos, como la inauguración el 20 de mayo de 1916 de la estatua de su padre en el parque Maceo.
Durante muchos años, se desempeñó como Ingeniero en la Secretaría de Obras Públicas, llevando una vida modesta y sin ostentaciones. Murió en la ciudad de La Habana el 4 de diciembre de 1952 víctima de cáncer de próstata. Sus restos descansan en el nicho E, no. 6361 del cementerio de Colón.

Wednesday, January 16, 2019

Antonio Maceo Marryat: El hijo del Titán de Bronce

El escritor Carlos Ferrera publica en Cibercuba un informado artículo sobre el poco conocido caso del hijo de Antonio Maceo:

«María y la familia bien, también lo está el amiguito».
En esos términos se expresaba el Dr. Eusebio Hernández, médico y amigo personal de Antonio Maceo, en una carta enviada al Titán de Bronce a Honduras desde Kingston, Jamaica, el 16 de septiembre de 1881.
En ella el galeno ponía a su amigo al corriente del estado de salud de su mujer María Cabrales, y de “un amiguito” del que, evidentemente, evitaba abundar en detalles. Al mes siguiente, el 19 de octubre, le refiere en otra misiva:
«María bien, y bien el chiquitín amigo, que hace poco tuvo un catarrito».
Fueron quizás esas dos frases, las que pusieron en “alerta biográfica” al investigador, escritor e historiador cubano José Luciano Franco, especialista en la vida de Antonio Maceo, cuando descubrió estas cartas perdidas en el abundante epistolario del prócer mambí.
[Para seguir leyendo pulsar aquí]

Wednesday, February 15, 2017

Clarendon Hall


Anuncio de festividad judía
Por Enrique Del Risco

Al Clarendon Hall lo llamó Martí “el salón de los desterrados y los pobres”. Era natural que no les fuera ajeno este sitio a los cubanos de Nueva York que se contaban casi siempre entre los primeros y no pocas entre los segundos. Situado en 114-116 East 13th Street no lejos de Union Square sirvió lo mismo como escenario de mítines sindicalistas, anarquistas que para celebrar combates de lucha profesional. O incluso llegó a ser el sitio de curiosas demostraciones como el el caso de un médico que estuvo sentado en un sillón durante cuarenta días sin comer para promocionar las virtudes terapéuticas del ayuno. En el caso de los exiliados cubanos de la ciudad primero con el nombre de Masonic Hall y más tarde con el definitivo de Clarendon Hall acogió diversos actos públicos que incluyeron la presencia de figuras como Ramón Leocadio Bonachea, Antonio Maceo o el propio Martí.
Recorte de The Sun
En el caso del general Maceo, llegado a la ciudad el 12 de julio de 1885 para recaudar fondos se convocó a una reunión en dicho salón para el martes 21 del mismo mes. Sin embargo, de acuerdo con el relato del periodista Enrique Trujillo, director de El Avisador Cubano, el cónsul español en Nueva York Miguel Suárez Guanes trató de impedir dicho acto presentando una denuncia ante el
“Fiscal del Distrito Mr. Dorsheimer para que lo suspendiera, como atentatorio á deberes internacionales. El funcionario norteamericano tendría que reírse ante la quijotada del Cónsul, que desconocía el texto de la Constitución que garantiza el derecho de reunión, la libertad de la prensa y la de la palabra. Despechado el Cónsul insistió en nueva denuncia manifestando que aquella era una reunión de negros y que se iba á alterar el orden. El Fiscal pasó el oficio al Alcalde de la ciudad que destacó un pelotón de policías en el local, quienes unidos á los entusiastas cubanos allí reunidos vitorearon á la libertad y á Cuba, dejando así burladas las pretensiones del quijotesco Cónsul”
(He ahí una imagen bastante alejada de aquella difundida por los medios oficiales cubanos en que las autoridades norteamericanas son presentadas como enemigos permanentes de la independencia cubana)
Bastante más dramático había resultado un incidente ocurrido el mes anterior en el mismo salón, que tuvo como protagonista nada menos que al apóstol de la independencia cubana. Dicho drama que constó de dos actos. El primero, ocurrido el día 13 de Junio de 1885 en el propio Clarendon Hall tomó de pretexto una reunión para reconstituir la Junta Directiva de la Asociación Cubana de Socorros. Tal organización había sido presidida por Martí, cargo al que había renunciado tras su famoso desacuerdo con el Plan Gómez –Maceo el añoanterior. El distanciamiento de Martí de dicho plan, por considerar que se estaba conduciendo de manera en exceso autoritaria, había generado continuas maledicencias. Al parecer en dicho acto se comentó que habiéndose apartado del Plan Gómez- Maceo ahora Martí intentaba hacerlo fracasar oponiéndole obstáculos y movilizando gente en su contra. Tales comentarios llegaron a oídos de Martí quien hasta entonces los había sufrido en relativo silencio (a excepción de un famoso incidente en el Tammany Hall con Antonio Zambrano el año anterior). Decidido Martí a acabar de una vez con tales comentarios convocó a una reunión en el mismo donde se le había denostado para dar cuenta de sus acciones. Con tal objeto hizo circular con fecha de 23 una hoja impresa con el siguiente texto:
"A los Cubanos de Nueva York:
No tengo más derecho al dirigirme á los cubanos de Nueva York, que el del más humilde de ellos: amar bien á mi patria. Pero han llegado á mí rumores confusos de que en una reunión en Clarendon Hall, el 13 de este mes, se hicieron respecto á mis actos políticos algunas gestiones equivocadas, debidas sin duda á exceso de celo, ó á desconocimiento involuntario de los hechos á que se referían.
Mis compatriotas son mis dueños. Toda mi vida ha sido empleada y seguirá siéndolo en su bien. Les debo cuenta de todos mis actos, hasta de los más personales : todo hombre está obligado á honrar con su conducta privada, tanto como con la pública, á su patria. En la noche del jueves 25, desde las 7 1/2, estaré en Clarendon Hall para responder á cuantos cargos se sirvan hacerme mis conciudadanos.
José Martí"

Según el propio Enrique Trujillo al comentar aquella reunión “La concurrencia fué bastante regular, encontrándose muchas personas que no acostumbraban ir á reuniones políticas”. Ante la los exiliados allí reunidos el “señor Martí pidió que se le acusara”. En los fragmentos de la transcripción  que se conserva llega a preguntar: “¿Hay aquí alguien a quien yo haya incitado, a pesar de mis opiniones privadas, a que moviese obstáculos? Que se ponga de pie si lo hay”. De acuerdo con Trujillo solo el “señor M. Rico pronunció algunas palabras con tono de censura, pero se le paralizó la lengua y no pudo continuar”.
No obstante la indignación que debió embargar a Martí los fragmentos que han sobrevivido el discurso permiten apreciar un tono firme y al mismo tiempo contenido y profundamente conciliador:

“¿qué cubano mirará como a enemigo a otro cubano? ¿qué cubano permitirá que nadie le humille? ¿qué cubano, que no sea un vil, se gozará de humillar a otro? Aunque yerre un cubano profundamente, aunque toda el alma nos arda en indignación contra su error; aunque sea un traidor verdadero; aunque llegue a hacernos tan abominable su presencia que nos venga a los labios al verlo o al recordarlo la náusea que producen los infames; aunque arremetamos ante él ciegos de ira, como un padre arremete contra el hijo que lo deshonra ¡ay! cáigansenos los brazos antes de herirlo, porque nos herimos a nosotros mismos. Ha podido errar, ha podido errar mucho, pero es cubano. Que siempre esté la puerta abierta, de par en par, para todos los que yerran. Solo la grandeza engendra pueblos: solo los fortifica la clemencia”

Como resulta común en la oratoria martiana su exposición de sus razones políticas se convierte en lección de su idea ética de lo político:

“Quiero que el pueblo de mi tierra no sea como este, una masa ignorante y apasionada, que va donde quieren llevarla, con ruidos que ella no entiende, los que tocan sobre sus pasiones como un pianista toca sobre el teclado. El hombre que halaga las pasiones populares es un vil. El pueblo que abdica del uso de la razón, y que deja que se explote su país, es un pueblo vil”

Y a continuación expone con toda claridad su posición ante el Plan en marcha, una posición que mantendrá hasta su muerte en el campo de batalla:

Recorte de agosto de 1883
“Yo no necesito ganar una batalla para hoy; sino que, al ganarla, desplegar por el aire el estandarte de la victoria de mañana, una victoria sesuda y permanente, que nos haga libres de un tirano, ahora y después. ¿Que dónde estoy? en la revolución; con la revolución. Pero no para perderla, ayudándola a ir por malos caminos”

Concluye Trujillo en su descripción del evento que “La reunión terminó en completa armonía y el señor Martí muy aplaudido”. El propio periodista le escribirá a Antonio Maceo:

“Yo no esperaba otra cosa de su profundo tacto político. Su discurso nos ha dejado satisfechos. No echó a volar ningún concepto que pueda perjudicar la marcha progresiva de la revolución ni presentarnos divididos. Dijo que eran simples detalles lo que lo había alejado de los jefes del movimiento, pero que él estaba y estaría siempre con la patria”

Fue de esta manera que Martí a pesar de haberse distanciado de los dos jefes indiscutibles del exilio como eran Gómez y Maceo consiguió mantener a salvo e incluso elevar su prestigio político dentro de los emigrados cubanos como una figura de una honradez y valor político a toda prueba.
Hay constancia de otros eventos celebrados por cubanos en el Clarendon Hall pero con los años dicha comunidad comenzó a alquilar con mayor frecuencia los auditorios que ofrecían el Chickering Hall, Hardman Hall y el Masonic Temple para sus eventos. El propio edificio desapareció tras un incendio del que daba cuenta la edición del 28 de enero de 1902 de The New York Times.
Estado actual del edificio. Foto del autor.


En su lugar se erigió en 1906 (otras publicaciones dan el 1909 como fecha) el edificio conocido como The American Felt Building. A lo largo de sus 110 años de existencia este ha tenido entre sus habitantes notables a personalidades tan dispares como Abbie Hoffman y Tom Cruise. Hoffman, personaje fundamental del movimiento contracultural de los sesentas y quien fue cofundador del Youth International Party ("Yippies") hacia vivió en un apartamento del último piso.
En 1968 dicho apartamento fue allanado por la policía y Hoffman detenido por posesión ilegal de armas y drogas aunque luego fue absuelto. El conocido actor Tom Cruise fue dueño de un apartamento en el propio edificio entre 1984 y 2013.