Wednesday, June 26, 2019

Cuba, de la imaginación y lo corpóreo (Parte I)


(Estos ensayos son partes del libro 1959. Cuba, el ser diverso y la Isla imaginada, presentado en Miami durante el Festival VISTA del mes

de diciembre del año 2019)



Por Manuel Gayol Mecías



1

Contexto, circunstancia y materia



La Imago es algo muy diferente a lo corpóreo. Son límites paradójicos. Lo corpóreo, físico o material es como la suma de las posibilidades más extremas ante la Imago, pero que hasta ahora no han logrado alcanzar el umbral de la transición, que nada más podrá darse en algún momento futuro de la evolución mediante la poesía-fe-espiritualidad.

     La Imago, entonces, es la suma de la inteligencia y la sensibilidad, de los puntos espaciales y el destiempo, y asimismo es el sentido de la ubicuidad; es todo el sentido energético de lo imaginario. La Imago así resplandece como esperanza de transformación; es la posibilidad de volver a retomar el camino que venía del origen; a que haya un paso real hacia Dios (o hacia el universo o hacia el centro de sí mismo), aun cuando muchos seguirán pensando en sus dioses, pero serán, todos, la reconformación de un solo Dios (o de ese cosmos exterior o interior).  

     Para ello lo corpóreo tiene que regresar a su latencia en conexión con lo imaginario. Y la imaginación tendrá que volver a su movimiento positivo que la hace contactar con lo físico. Entonces la imagen del poeta que somos otra vez será auténtica.

     La Imago permite regresar de la oscuridad negativa a través de la experiencia, que está relacionada con el hecho de decir que conocimos la terrible soledad de la Nada. En la asimilación de esta larga y cruenta experiencia se encuentra la fuerza (paradoja al fin, la Nada nos da la fuerza), y esa fuerza de la experiencia tiene que ser comprendida y valorada como tal. Nuevas generaciones tendrán que luchar contra sí mismas, para no dejarse llevar otra vez, por imágenes virtuales, por luces ficticias que envuelven la verdadera oscuridad de esa vacuidad devoradora.

     El cubano deberá crear entonces, con sus mil formas diferentes, la posibilidad de volverse a conectar con su centro, que es la imaginación en su juego perdurable con lo corpóreo (contexto, circunstancia y materia), y para ello, el cubano tiene que regresar a la poesía en su expresión más libre, vinculándose estrechamente con el mundo de las luces y las sombras, que van y vienen, que entran en lo físico y entran en el espíritu, y forman el presente que no puede detenerse. Siempre ha de estar en movimiento perpetuo, que es cambio (por supuesto —en el caso de los creyentes— hasta su unión con Dios, que es movimiento y quietud al mismo tiempo y que, por ende, es ubicuidad).

     Cuando el cubano alcance este estado de ser otra vez, empatará el ciclo roto de la espiral y su identidad empezará a avanzar de nuevo. El reino de lo corpóreo-imaginario es la naturaleza misma del cubano; es su Realidad. El centro que siempre ha ejercido su fuerza centrípeta. Es el manantial del ámbar como fuerza transparente, netamente invisible pero sentida. Es el andar poético en el que la noche del trópico resplandece otra vez, y las ciudades, los montes y el mar de la Isla recuperan su imagen anterior, quizás idílica pero auténticamente zalamera, tierna, inteligente y apasionada a la vez, por la simple razón de que van a ser nuevamente valorados y disfrutados por quienes nunca han dejado de tener derecho a ellas.

     En el trópico de la Imago la noche es fiesta. Es La Habana de Guillermo Cabrera Infante con su algarabía de danzas y música incesantes. Es la iluminación de los cabarets, las modelos, el ir y venir de los turistas, es la atmósfera de un sueño que sueña la noche entre bailes y risas, danzones y boleros, jazz y poesía, música de cámara y concierto, música de ópera y ballet; volverán así las viejas voces y se conocerán las nuevas, y la ciudad de Santiago se inundará también de las presencias recordadas, de las vivas y las muertas. La nostalgia aquí es sana, porque es vitalidad sin soledad, con los visos de lo nuevo. La Imago es poesía y es una verdadera danza perpetua. Y habrá música clásica, culta, de concierto, en la posibilidad de situarse entre los peldaños más altos de la armonía, sin que sus creadores tengan que buscar otros horizontes y la música sea, toda, un manantial de vibraciones nuevas.

     Y si la Imago es recuerdo, nostalgia, pasado, es también, y mucho más, presente, futuro y la combinación del juego artístico, en el cambio constante. El cambio es algo intrínseco en este reino; no puede ser de otra manera. El cambio es la acción que siempre se espera pero que nunca se puede saber qué es.







2

Libertad y unidad

(En el profundo cielo de la Imago)



Desde una perspectiva global, digamos, al cubano —a partir de 1959— como ser específico dentro de la generalidad humana, le pasó lo que a todo occidental cuando la cultura, debido al cisma del cristianismo, perdió una enorme parte de su sensibilidad imaginaria, al desprenderse de valores de la civilización oriental10.

     La pérdida de “saberes” imaginarios y espirituales trajo el predominio del mundo corpóreo, creando un vacío de potencialidad imaginativa en el ser pensante occidental. De ahí que cuando surgió la imagen de una supuesta gesta emancipadora, en todos los órdenes de la vida, la imaginería del cubano, por estar inmerso en la tradición occidental, llenó sus huecos con un sistema de imágenes que se contradecía con lo que sucedía en la realidad concreta; en otras palabras, las imágenes que se creaban en la mente de los cubanos eran falsas, espejismos que provenían de sus deseos y no de sus circunstancias económica, política y social. Si empezaron a darse los fusilamientos, los encarcelamientos indiscriminados, la tortura y un discurso de la violencia, la cerrazón y el totalitarismo, la imaginación en las mentes creaba una dimensión épica de lucha contra un aparente mundo viejo, lleno de asesinos y esbirros, de contrarrevolucionarios, de “gusanos”, un mundo anacrónico y malvado que había que superar y eliminar a toda costa. Y esto era la locura quijotesca de un pueblo, de no reconocer qué ni cómo la verdadera realidad circundante se estaba engendrando. Dicho de otra manera, el cubano —por el mito y el espejismo— se había cegado ante su circunstancia visible y le había dado paso a otro mundo pleno de egolatrías y fantasmagorías medievales, producto de un impresionismo mental. De este modo puede decirse que la Imago ya se había esfumado.

      Ah, pero aun cuando pareció haberse ido, la Imago siempre tiene el recurso de aparecer otra vez, o de dejarse atrapar de nuevo. Es el reino del retorno, conseguido por la inflexión de una duda creativa. Y las primeras dudas que saltan después de tantos años de estancamiento son las que pretenden saber: “¿quiénes somos más allá de la materia?”; o si “¿más que carne somos espíritu?”; o es que “¿somos imágenes de algún dios?”; y es que entonces “¿podemos imaginar la libertad y la unidad?”. Y nos damos cuenta de que “libertad y unidad” son las palabras clave para que la Imago resurja. Al pronunciar “libertad y unidad”, al pensar “libertad y unidad”, al sentir “libertad y unidad” se abren las puertas, y el sendero se va cuesta arriba, hacia un lejano reino que se vislumbre en el horizonte. Y la primera verdad que surge es que la Imago se puede alcanzar, y en uno de sus niveles altos se encuentran los dioses y la poesía, y más allá, al final, en el mismísimo profundo cielo de la Imago, estaría la fe del cubano que deberíamos ser.



3

La Isla Imaginada

y el origen de sus mitos



Los mitos políticos son creadores de imágenes y esas imágenes, interrelacionadas, dan lugar a espejismos. El espejismo de la “Revolución” cubana empezó con los cinco mitos fundacionales: el de “Robin Hood” y el de la “Isla de la Utopía”, el de “David contra Goliat”, el de la “isla bloqueada por el imperio” y el del “invencible Comandante en Jefe”; posteriormente continuó en la reproducción de todo un discurso revolucionario basado en nuevos mitos, lemas y eslóganes9.

     El mito, como imaginación histórica y sustento de nuestros arquetipos ancestrales, es provechoso para la cultura de cualquier nación. Lo que sucede es que los mismos mitos que nutren el inconsciente colectivo de un país no dan señales nunca de cuándo se van a convertir en mitos políticos, para ser usados en nombre de una ideología o de un partido y ser esgrimidos en contra de su oposición.

     Los mitos, los lemas y eslóganes, como imaginaciones políticas, son dañinos cuando se busca con ellos la persuasión y, al mismo tiempo, la imposición de determinadas ideas sobre un pueblo o sobre un partido o grupo de hombres que puedan dirigir un país. En este caso, lo que constituye la esencia de estas ideas es su función de falsedad para engañar a sus receptores; su significado mentiroso para conseguir apropiarse de las mentes de grandes mayorías, a las que convierte en masas.

     El mito político así no solo es estrategia (porque conforma un plan que hay que seguir para obtener su objetivo), sino además es un arma que habilidosamente usada sirve para obnubilar y embelesar las mentes. Lo que convierte al país — regido por una fuerte plataforma política— en un lugar superficial y fantasioso, donde la verdadera realidad no está presente, haciendo que lo que dicten las leyes no sea la lógica objetividad de la justicia, sino los caprichos y conveniencias de un caudillo, de un dictador o tirano. Los Gobiernos y sociedades populistas y socialistas se caracterizan por ser países con una historia llena de mitos, estereotipos y lemas políticos, la mayoría de ellos totalmente obtusos. Y la enorme cantidad de estos falsos recursos políticos que constituyen a un país como Cuba (podríamos añadir a Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia, entre otros más, quizás) dan lugar a la creación de un gigantesco conjunto de mentiras, a tales extremos que pudiéramos utilizar el término del Espejismo (con mayúscula en su carácter importante de sustantivo), para identificar a Cuba y a ese conjunto de países mencionados que están orbitando —como satélites— alrededor de ella.

     En este sentido el Espejismo provoca la “ilusión” de la utopía; una ilusión metafórica de una realidad que ha sido totalmente distorsionada; una realidad que es netamente un oxímoron, como en estos ejemplos de: “Cuba, el paraíso”, o “Cuba, potencia médica”, o “Cuba, faro de América Latina” o “Cuba, territorio libre de América”, como ya dijimos que fue el segundo mito fundacional del Espejismo.

     Por otra parte, se sabe que hay ideas que posibilitan la fabricación de estas falacias; es decir ideas que, en un momento determinado, pasan a ser un mito en sí mismas, según el nivel de importancia que un caudillo logre imponerle, como era esa de que “el poder político de una nación solo se podía tomar mediante la lucha armada”. Falso. La historia contemporánea ha demostrado que ha sido un engaño, un fraude, un embuste, una trampa esgrimida principalmente en muchos discursos de Fidel Castro, siguiendo —según él— lineamientos del marxismo-leninismo, y los manuales revolucionarios del Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) del Partido Comunista de Cuba.

     Esa idea constituyó un mito fabricado por la mente de Castro, quien pensó que lo que él había logrado con su rebelión, era lo que había que hacer en América Latina para quitarles el poder a los Gobiernos que representaban a las oligarquías10. Esta idea la desarrolló también el Che Guevara, cuando en la Tricontinental afirmó que había que crear “dos, tres, muchos Vietnam”11.



♦♦♦



Es provechoso considerar el estudio que hacen Axel Kaiser y Gloria Álvarez en su libro El engaño populista… (ver en la Bibliografía general), en el que se reconoce cómo ya desde el siglo XVI, con Michel de Montaigne y después con Jean-Jacques Rousseau, toda la política y la historia de la izquierda revolucionaria se comenzó a proyectar de una manera cada vez más clasista y utópica hasta dar lugar a la base, supuestamente científica, del marxismo-leninismo.

     Los autores de El engaño populista… descubren uno de los mitos de Montaigne que catalogan del “más destructivo”, y es aquel en que “el beneficio de unos es el perjuicio de otros”12. Esta idea es realmente la plataforma del marxismo en cuanto a —como dicen los autores nombrados— que “la acumulación de capital basada en la propiedad privada de los medios de producción es el resultado de la explotación del empresario”. Ya, desde aquí, podríamos decir que comienza a crearse la imagen de un mito fabricado.

     Pero el marxismo, primero, y el marxismo-leninismo después, basado en la lucha de clases y en la toma del poder a través de las armas y la revolución es la historia contemporánea que ya hemos conocido, sufrido y a la que no le queda nada más por hacer y decir, pues ha sido y es uno de los hechos históricos más evidentes de un fracaso colosal que le ha costado al mundo millones de millones de muertos y países destruidos, ejemplos extremadamente dramáticos como fue la Unión Soviética, China (que aún persiste, con su capitalismo de Estado), Cuba (con ya 60 años de miseria material y espiritual) y la más reciente de Venezuela, con 18 años de autoritarismo, y que es el ejemplo más fehaciente de la catástrofe “revolucionaria”, por ser uno de los países más ricos de América Latina y que, dicho sea de paso, nunca ha tenido un bloqueo ni embargo y, como es un país de amplias fronteras, en pocos años han sido millones de seres humanos los que han huido y continúan escapando.

     Pero en mi criterio, actualmente el mayor peligro no radica en el socialismo del siglo XXI, aplicado a estos países, en los que habría también que nombrar a Bolivia, Nicaragua (en franca explosión popular en estos momentos en que escribo) y Ecuador, que se ha desconectado políticamente de un expresidente retórico, arbitrario y aspirante a dictador perpetuo como Rafael Correa.

     No obstante, el riesgo se encuentra realmente en el gramscismo, que se ha desarrollado solapadamente en las universidades, instituciones y organizaciones sindicales de muchos países latinoamericanos, en toda Europa y hasta en Estados Unidos.

     Este es el verdadero agujero negro que, desde hace muchos años, meticulosa y silenciosamente, ha venido socavando las bases de muchas sociedades democráticas, como de hecho planteaba Antonio Gramsci, uno de los intelectuales de izquierda del siglo XX que, paralelo al mismo marxismo, trazó las coordenadas de una proyección neomarxista. Es decir, su concepción, mucho más brillante que la de Marx, por ser de naturaleza solapada, paciente y organizada, de tomar el poder no a través de la lucha armada, de la violencia, como se hizo en Francia cuando la Bastilla o en la Rusia de los zares, cuando se llevó acabo la toma de palacio, o en la misma Cuba que se tomó el poder mediante una rebelión armada, sino mediante la apropiación de la conciencia social. Era (y todavía lo es) el hecho de lograr la hegemonía de la cultura. Y esto, realmente, fue su mayor genialidad, porque no solamente con ello daba (y da) al traste con la democracia, sino que además le da a la ideología y a la política una investidura netamente intelectual, centrando toda la preocupación de sus presupuestos en alcanzar el control total de la civilización, que es como decir apoderarse de la conciencia social y política del mundo occidental.

     A mi modo de ver, esta “concientización” de la sociedad, de los intelectuales y de la política es lo que ha hecho que, en países latinoamericanos, de endebles estructuras institucionales, la “izquierda más agresiva” (que es como decir la izquierda más populista de todas las izquierdas) se haya hecho fuerte durante muchos años y haya tenido tantos logros populistamente políticos. Incluso, recordando algunas de mis conversaciones con mi amigo, el Dr. Pedro Coutín, este me amplió la idea de que no solo ello sucede en los países latinoamericanos. “En realidad”, me añadió, “el estado actual de los medios y la educación monopolizados por la ‘izquierda ‘, también revela su terrible hegemonía aquí en Estados Unidos y en Europa”, que es donde menos se hubiera creído.

     Después de que, en el proceso político de América Latina, la violencia revolucionaria se hubo de venir depauperando y su mito de la toma del poder por las armas se hubo de desplomar, Fidel Castro cambió su estrategia, porque le daba, ciertamente, un lugar de sabio consejero y maestro de todos los movimientos comunistas, y se dedicó a proyectar la hegemonía de sus ideas políticas con todo un andamiaje de nuevas argumentaciones, nuevos mitos e influencias en América Latina. De aquí que se pueda decir, casi de una manera literal, que la Isla se haya estado proyectando durante muchos años como un faro político para los otros países del Caribe y del continente sudamericano, incluso, usando como plataforma el famoso Foro de Sao Paulo, Brasil, en julio de 1990.





10 Como ilustración de este fenómeno, cito de nuevo a la ensayista Ivette Fuentes en su trabajo mencionado: “Noticias de la Quimera: avisos de mística sufí en la poesía de Eliseo Diego”: 
El gran cisma dentro del cristianismo, que permitió rupturas y conmociones que aún hoy siente y padece toda la cultura de occidente, trajo como resultado una grave escisión en el pensamiento universal con la consecuente pérdida de valores de la que derivó, entre otros desaciertos, el desgajamiento de los elementos de las civilizaciones orientales y de este modo se desvirtuó el significado real de la cultura apreciada como el gran cúmulo integral de sabiduría, conocimientos y modos de ser del hombre, en toda su dimensión. De superar su terrible suficiencia el hombre occidental, sus “saberes” —como perfecto poliedro— pudieran completarse con las aristas que la cultura oriental brinda para abismarse en recodos que hace tiempo olvidara, atendido más a los conocimientos permitidos por la “razón” y olvidado de la introspección en sí mismo que se busca en la voz de sus sentidos y, a través de estos, de su corazón.



9 A partir del triunfo de la rebelión, y de los cinco mitos fundacionales ya citados, nuevos mitos, lemas y consignas fueron dados a través, principalmente, de los discursos de Fidel Castro: “El genio está en las masas. El genio es masivo”; “patria o muerte, venceremos”; “al socialismo le debemos todo lo que somos hoy”; “a la Revolución no hay quien la detenga”; “toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo”; “vamos a crear riqueza con la conciencia y no conciencia con la riqueza”, entre muchísimos más.



10 Pura contradicción también, porque han sido solo él, su hermano y el minoritario grupo de sus “generales históricos, incluyéndo al Che Guevara” los que han mantenido el poder durante años y años y años. Además de que su sentido de lucha por el dominio y control total (de él y sus “históricos”) ha estado siempre inspirado en una naturaleza violenta, represiva, guapetona y mafiosa.

11 Ernesto “Che” Guevara: “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental”, en forma de folleto como suplemento de la revista Tricontinental [órgano del Secretariado Ejecutivo de la Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina (OSPAAAL), La Habana, 16 de abril de 1967].


12 Michel de Montaigne: Essays of Montaigne, vol. I, p. 239. También por Google a través de [https://www.gutenberg.org/files/3600/3600-h/3600-h.htm].


Monday, June 24, 2019

Definición de Destierro

Por Hugo J. Byrne

Dedico este trabajo "in memoriam" a mi amigo el Capitán Piloto René García, héroe de la Brigada 2506 y del Congo en 1963-64, donde los guerreros de Cuba Libre batieron a los terroristas de Guevara. 

Cuando en septiembre de 1961 arribé por la vez primera a esta tierra norteamericana, el primer exiliado político que me encontré era un antiguo compañero de luchas. Este viejo amigo irradiaba optimismo y confianza en el futuro de Cuba, los que se manifestaban en su pensamiento: "Nunca te preocupes por lo que haga el prójimo, cumple siempre tu obligación cubana y olvídate del resto. Yo procuro que no pase un sólo día sin hacer algo práctico contra el régimen." Y con convicción firme, agregaba: "Si todos y cada uno de aquellos que abandonamos Cuba por oposición a la tiranía hacen otro tanto, los días de Castro están contados"
Este patriota de cuerpo entero no imaginaba que alguien abandonara Cuba solamente para escapar del oprobio totalitario. El exilio presumía para mi amigo una decisión colectiva, no sólo de escapar de un sistema que sofocaba la esencia fundamental del ser humano, sino al mismo tiempo un paréntesis vital, una retirada estratégica que garantizara la supervivencia y por consiguiente la habilidad de luchar por la libertad de la patria una vez más.
Este cubano, quien pasó a la historia hace muchos, años era un verdadero exiliado político. ¿Lo es quien escribe estas líneas? ¿Lo es Vd., amable lector?
Tratemos de definir serenamente, sin ánimo ofensivo ni divisionista, la frase "exilio político." Y aprendamos si esa definición de veras se nos aplica, pues es fundamental saber si realmente somos exiliados, o sólo creemos serlo, sin actuar como tales. Actuar es en este caso como en todos, el verbo que define. Aceptemos que solamente la acción nos cambia. El pensamiento nos deja en el mismo lugar en el espacio, pero la actividad nos mueve. Nos avanza si inteligente y práctica y nos retrocede si festinada y estúpida, pero siempre nos mueve. ¿No ha conocido el lector una persona de esas que se pasa la vida soñando proyectos brillantes, los mismos que nunca lleva a cabo? La vida se le termina cuando aún alimenta esas quimeras, las que permanecen para siempre quimeras.
La actuación en el caso del exiliado político siempre entraña sacrificio. Pues, ¿cómo es posible hacer algo práctico contra la tiranía, sin dedicar el tiempo necesario para esta actividad? Y ¿cómo es posible que podamos "encontrar el tiempo necesario" si nuestro día, nuestra semana, nuestro mes, los últimos cinco años fueron totalmente consumidos por nuestras obligaciones laborales y familiares? Este es un argumento poco válido.
Seamos honestos en la respuesta a estos interrogantes; durante todos estos años, ¿nunca tomamos vacaciones, ido al cine, a la playa, a un museo, nunca nos ocupamos en alguna actividad ajena a las obligaciones cotidianas? Durante ese tiempo, ¿nunca encontramos unos minutos para mantener, en beneficio de nuestra conciencia, la honrosa condición de exiliados?
Existe otro argumento totalmente espurio que pretende justificar la inacción de quien lo esgrime y que sólo resulta en insulto a la inteligencia de quien lo escucha: "¡Que me llamen cuando se unan! ¡El exilio está totalmente dividido y lleno de individuos que engañan a todo el mundo con promesas incumplidas y que pintan situaciones que no responden a la realidad!
¿Qué relación existe entre la división del exilio o las inconsistencias de otros y la pasividad e inactividad de esos presuntos exiliados? ¿Es este un argumento legítimo? No. Es sólo una pobre excusa nacida del deseo de auto justificación.
Si realmente deseamos la unificación del exilio, ¿por qué no trabajamos para alcanzar ese objetivo? ¿Es quizás que nos hemos cansado? Félix Varela, José A. Saco y Francisco Aguilera nunca se cansaron. Ciertamente Martí nunca se cansó. Gracias a su perseverancia se logró la República. Mientras dure la tiranía el exiliado no tiene derecho a cansarse. Martí, quien como nosotros pasó en el destierro más de la mitad de su vida, definió ese deber así: "De la patria puede tal vez desertarse, pero nunca de su desventura."
Recuerdo un individuo quien sostenía que el ser humano tiene que imitar lo que hacen quienes lo rodean: "Si estoy en la administración pública y veo que todo el mundo roba, yo robo también. Y si Vd. se cree por encima de eso y se encuentra en la misma situación, verá que Vd. también roba." Le respondí que sólo los carneros hacen lo mismo que ven hacer a sus semejantes y que yo era hombre, no carnero. Le dije que gracias a Dios y a mis padres, poseía una conciencia moral y que trataba que esa conciencia presidiera mi vida.
La definición más adecuada al exilio político la da la firmeza y continuidad de ese exilio. Si Vd. amable lector abandonó el territorio cubano como protesta al régimen que lo destruye y como vía para obtener la desaparición de ese régimen, mientras ese último objetivo no se logre Vd. debe permanecer en el exilio, para poder llamarse exiliado. Quien abandona esa posición visitando Cuba bajo Castro, simplemente renuncia a ser exiliado. Eso no quiere decir que quien lo haga sea necesariamente malvado. Conozco emigrantes económicos que son muy buenas personas y mejores amigos. Este cronista no trata de decirle a nadie lo que tiene que hacer. Dios me libre de semejante pretensión. Ese debate dfícil es esencialmente entre cada cubano y su conciencia.
Por lo que a mí respecta, tengo problemas circulatorios para los que estar mucho tiempo sentado no ayuda a los 84. Pero no puedo escribir en mi PC de otra manera. Viene a la memoria un aforismo del forjador de nuestra nacionalidad José Martí, quien parece haber previsto muchos de los tristes derroteros de nuestra historia: "Mientras un pueblo no tenga conquistados sus derechos, el hijo suyo que pisa en son de fiesta la casa de quienes se lo conculcan, es enemigo de su pueblo".


Pasadena, 6/22/ 2019

Wednesday, June 19, 2019

Massaguer en Miami*

Una excelente oportunidad para disfrutar de la extraordinaria obra del conocido caricaturista e ilustrador cubano Conrado Massaguer  tendrán todas las personas que acudan al Museo Wolfsonian ubicado en Miami Beach.

Por Redacción MiamiDiario

Después de 80 años, vuelve a los Estados Unidos la obra de Conrado Massaguer (Cárdenas, 1889, La Habana, 1965), la última vez que el público norteamericano la pudo apreciar fue en Nueva York. Ahora la la coleccionista Vicky Gold Levi colaboró para que sea la ciudad de Miami Beach la que pueda deleitarse con los originales del caricaturista cubano, destacó el portal digital adncuba.com.

La colección que se está exhibiendo -por primera vez en la Florida-  es considerada una de las más completa de Massaguer. La misma podrá ser vista hasta el mes de febrero de 2020. La muestra está en la sala museo The Wolfsonian-FIU, ubicado en 1001 Washington Ave., en la localidad de Miami Beach.

Después de 54 años de la muerte de Massaguer , la coleccionista, historiadora, editora y curadora de fotografía Vicky Gold Levi, tuvo la iniciativa de realizar una de las exposiciones más completa del ilustrador cubano para que su legado sea conocido por otros oriundos de la isla caribeña.
Conozca la Revista Social

Gold Levi explicó que conoció la obra de Massaguer gracias a la revista Social -cuyo fundador fue el caricaturista cubano- la cual consultó cuando estaba escribiendo con Steve Heller, el libro Cuba Style.

La revista Social fue publicada durante más de 30 años y la misma difundía el trabajo de los mejores dibujantes e ilustradores cubanos, incluyendo a Massaguer.
El curador de la exposición y jefe de los bibliotecarios del Museo Wolfsonian, Frank Luca, afirmó que en la revista Social eran mostradas las conocidas “Massa-girls”, que son representaciones artísticas de las mujeres de esa época, las cuales eran mostradas con el cabello corto, muy modernas y trazadas en dibujos art déco, detalló adncuba.com.
Asevera Luca que Massaguer satirizaba a los hombres, se puede apreciar obras en las cuales daba a conocer a Cuba, donde dibujaba de forma ridícula a los turistas estadounidenses, mientras que a las féminas siempre las plasmó delicadamente.

En la época en la que Massaguer dibujaba, Cuba estaba en pleno auge artístico, y por ello pudo plasmar a personajes famosos como Walt Disney.
En la actualidad están vendido muchos falsos Massaguer debido a que tiene una gran fama a nivel internacional, por eso al adquirir sus piezas se debe tener mucho cuidado.

*Tomado de Miami Diario.

Para más información en inglés aquí.

Tuesday, June 18, 2019

Fallece Alvin Ross

NOTA DE DOLOR: Fallece Alvin Ross. Brigadista y expreso político en Cuba y EE.UU.
A continuación reproducimos una nota de la Unión de Ex Presos Políticos Cubanos (UEPPC):

North Bergen, NJ. Junio 17, 2019. Fallece en el Palisades UMC Hospital nuestro hermano ALVIN ROSS. Según su voluntad será cremado y sus cenizas depositadas en el Panteón de la Brigada 2506 en Miami, Fl. Los familiares decidirán si habrá una breve exposición en la Funeraria Morgado de Union City, NJ.

GRADUADO DE HOMBRE, LA CARRERA QUE NO TERMINA NUNCA

A continuación una breve autobiografía redactada por él y guardada en los archivos de la Unión de Expresos Políticos Cubanos Zona Noreste de EE.UU.

Nací en la Habana, de madre oriental y padre ingles (escocés).
Estudié en los colegios católicos De LaSalle, primero interno en Marianao y después comercio en la de Carlos III. Cuando salí fui a trabajar en un pequeño negocio de importación de mi padre, de ahí salté a una colecturía inmensa de un pariente cerca de la Plaza de Infanta y San Lázaro. Vendí billetes con el sobrino del dueño que estudiaba medicina, por cierto, el hijo del dueño (mi primo) fue a la Invasión con solo 17 añitos y peleó como un trastornado. De la billetería salté al Cabaret Tropicana de cajero en distintos departamentos, sobre todo en el Casino, en la caja central.
Cuando la Revolución que, como casi todos apoyé, en simpatía solamente, pero con cierta aprensión. Cuando empezaron los fusilamientos donde cayeron muchos compañeros De LaSalle, Maristas, Belenitas, Escolapios y demás, decidí hacer algo. Dicen que Fidel le comentó al Che que los alumnos de esas escuelas le iban a dar muchos problemas porque él venía de ahí y conocía el paño. Dicen que el Ché le comentó: “No te preocupes Fidel que le vamos a dar aspirina a todos”. Su frase favorita refiriéndose a los fusilamientos.
En Tropicana, donde era el Delegado general de todos los trabajadores, me uní, junto con tres o cuatro más a una célula que comandaba un abogado que pertenecía a la Junta Patriótica liderada por Tony de Varona. Ya se hablaba de grupos que se preparaban en Miami para desembarcar en Cuba, decidimos 3 de Tropicana unirnos y salimos para Miami, Jorge Vega Casas (QEPD), Arturo Menéndez Rodiles y yo. De ahí para Guatemala, el desembarco y el descalabro. Al regreso del la cárcel (El Castillo del Príncipe) decidí unirme al grupo más aguerrido de la guerra urbana y la de “Por los caminos del mundo”
En 1978 caí preso con Guillermo Novo y su hermano Ignacio por el famoso “Caso Letelier”. Hice tiempo en la cárcel más temible de aquellos tiempos, Marion, ILL, cuando pensamos que ahí se había terminado la historia de los hermanos Novo y Ross, resucitamos ganando una apelación de “movie”.
Regresé a mi trabajo de vendedor de carros hasta que llegué a “General Manager” y la familia Ascione cerró la agencia Lincoln/Mercury.
Alrededor del 2010 me uní, con otros veteranos de Girón, al aguerrido grupo de la Unión de Ex-Presos Políticos Cubanos”, casi todos veteranos del Escambray que cumplieron de 10 a 25 años.
Considero un honor que me hayan aceptado hombres de ese calibre en su Asociación.

Alvin Ross.

Regla Socarrás La Capitana de Bahía Honda*


    Por Teresa Fernández Soneira

  • «Que yo en mi suelo querido,
    al susurro de las palmas,
    exhalaré la existencia:
    quiero morir en mi patria».
    Catalina Rodríguez[1]
El primer grito de independencia en Pinar del Río fue dado por quince patriotas en Las Martinas, el 23 de septiembre de 1895. De allí los patriotas fueron a La Grifa y a Paso Real de Guane donde conferenciaron con la capitana Isabel Rubio[2] y, habiéndoles informado que la expedición esperada no había llegado a Dimas, se disolvieron.[3] Fue en el extremo occidental de Vueltabajo y en Guane donde Isabel Rubio inició los trabajos encaminados a formar núcleos de patriotas dispuestos a tomar las armas tan pronto como sonase el clarín de guerra.
Capitana Isabel Rubio
Es muy probable que la mambisa que nos convoca hoy, Regla Socarrás y Socarrás, natural de Bahía Honda, haya conocido a Isabel Rubio, y también a Adela Azcuy Labrador, a Catalina Valdés Páez y a Magdalena Peñarredonda, todas egregias patriotas de la Guerra del 95 de esta hermosa provincia occidental. Fueron miles de mujeres cubanas las que lucharon en las guerras de independencia de Cuba así como en las conspiraciones que se llevaron a cabo desde mediados del siglo XIX, pero sus hazañas y desvelos no son muy conocidos. Es por eso que hoy vamos a recordar y honrar a una de ellas.
Adela Azcuy
La familia Socarrás y las ansias de libertad 
Ya desde mediados del siglo XIX la familia Socarrás venía colaborando con los independentistas. Los Socarrás poseían haciendas y un trapiche de cañas en Las Pozas, y fueron ellos de los pocos cubanos que secundaron a Narciso López[4] en 1851 cuando este desembarcó en Playitas en su segunda expedición y en un intento por liberar a Cuba. Por su involucración en la conspiración de López, Miguel Socarrás, junto con otros miembros de su familia, fueron hechos prisioneros y conducidos a La Habana donde posteriormente fueron amnistiados. Uno de los hijos de Miguel, Carlos Socarrás Acosta,[5] contrae matrimonio con Antonia Socarrás Barrios, y de esa unión nacen cuatro hijos: Miguel, Antonio, Regla y Olalla. Al igual que sus ancestros, Carlos y Antonia también ansiaban la libertad de Cuba y les habían transmitido a sus hijos ese mismo sentir.
Aunque la Guerra de los Diez Años (1868-1878) no había traído la independencia, los cubanos siguieron pensando y haciendo planes para la soberanía, y cuando en 1895 estalla la Guerra de Independencia, que sería la definitiva, Carlos Socarrás se une a los mambises y se lleva a la manigua a su esposa Antonia y a sus hijos, así como a algunos hombres bien armados para prestar sus servicios en la Brigada Norte de Pinar del Río.
Reglita, como cariñosamente la llamaban, la tercera de los hijos de Carlos y Antonia, había nacido muy cerca del pueblo de San Diego de Núñez en el 1880. Aunque no disponemos de ninguna documentación para confirmarlo, pensamos que fue bautizada en la parroquia de San José de Bahía Honda que era la más cercana al hogar. Cuando se va a la guerra, Regla trabaja en los hospitales de sangre de la zona comprendida entre Río Blanco y Cacarajícara. Allí cura heridos y atiende a los enfermos. También, con la ayuda de sus compañeras de lucha, Regla y de su hermana Olalla, cavan fosas para enterrar a los caídos y velan los contornos de los hospitales. Pero Regla también es luchadora y maneja bien las armas. Una vez en un combate es herida en una pierna aunque no de gravedad. Un periódico[6] de la época que narra las hazañas de las que el periodista llama amazonas, reporta: «Una de estas ‘amazonas’ que recientemente mantuvo a las tropas españolas a raya fue la hija[7] de un líder de la insurrección, [Carlos] Socarrás. Ella peleó hasta el final como cualquier hombre, y cuando disparó su último cartucho, con aplomo y valentía entregó el revólver a los españoles que la tenían cercada, declarando mientras señalaba hacia los soldados que había matado: ‘¡espero que ustedes puedan hacer buen uso del revólver como yo lo he hecho!’».
Capitana Regla Socarrás
Por sus actos de audacia y de patriotismo el General Antonio Maceo confirió a Regla el grado de capitana. Prueba de ello es un documento que con cariño atesora en Miami una de las nietas de Regla, la Sra. María Elena Prío Tarrero[8]. Durante el curso de una entrevista, la Sra. Prío me muestra el documento, y emocionada me alerta diciendo: «Mira, la nombró capitana el propio Antonio Maceo». Y lo compruebo al leer el documento que dice así:
«El general Pedro Díaz y Molina, Jefe del Sexto Cuerpo del Ejército Libertador de Cuba:
HAGO CONSTAR: que la señora REGLA SOCARRÁS Y SOCARRÁS sirvió en el Cuerpo de mi mando, con el grado de Capitana Jefa de Sangre desde Cacarajícara hasta Río Blanco, desde el cinco de mayo de mil ochocientos noventa y seis, en que se le confirió dicho grado el Mayor General Antonio Maceo en su Campamento «La Madama», hasta que terminó la guerra de Independencia en mil ochocientos noventa y ocho; cuyo nombramiento, dice la interesada, le fue extraviado en una de las acciones de guerra en la que se encontró tomado parte, entre otras, en la de Cacarajícara, Sitio Café y La Palma, en una de las cuales fue herida de bala, levantándose en armas a favor de la Revolución, en seis de enero de mil ochocientos noventa y seis, y teniendo como jefes inmediatos durante toda la campaña a su padre, el Teniente Coronel Carlos Socarrás y Acosta, Teniente Coronel Adolfo Peña y al que suscribe.
Y para que la interesada pueda hacerlo constar donde le convenga, en defecto del nombramiento perdido, expido la presente en La Habana, a siete de agosto de (ilegible el año en el documento)» Firmado Mayor General Pedro Díaz y Molina
«No habla de amor mi corazón que late;
cuando en mi corazón hay un latido, 
es que me anuncia que en algún combate 
un héroe de la patria ha perecido».[9]

José Martí

Los Socarrás se inmolan
El General Antonio Maceo estimaba mucho al coronel Carlos Socarrás y Acosta que llevaba siempre sus huestes a la victoria. Es valiente y decidido, pero en el combate de Cacarajícara, el 30 de abril de 1896, lo tirotea una columna española y muere. La muerte del padre de Regla en combate no sería la única desgracia que sufriría esta heroica familia. Ellos guardan otro triste episodio de aquellos pavorosos días de la guerra. En presencia de Regla, de su madre y de su hermana Olalla, los españoles matan a sus hermanos: Antonio, quien es comandante y cuenta 18 años, y a Miguel, que es teniente y tiene en ese momento 16 años. Luego el tío cae gravemente herido a los pies de Regla muriendo poco tiempo después. La valiente mambisa no se arredra ante todo esto. Toma en sus manos el rifle del tío y en desenfrenada carrera se interna en los montes disparando por la libertad de Cuba. Más tarde, en unión de su madre y de su hermana, que ha quedado sorda por la detonación de un cañón, acompañada por algunas mujeres, vagan por la manigua durante mucho tiempo. Finalmente son sorprendidas y hechas prisioneras en San Diego de los Baños por la delación de un «presentado»[10]. Débiles, enfermas, hambrientas y extenuadas las llevan a La Cabaña en La Habana en calidad de presas políticas, pero terminada su prisión regresan a Bahía Honda y Regla sigue luchando por Cuba.

La Reconcentración 
Reconcentrados
Cuando el Capitán General Valeriano Weyler y Nicolau[11] promulga la orden de la reconcentración[12] de la población, en Pinar del Río se siente con crueldad el azote de esta orden sobre todo en la ciudad de Mantua y en Los Arroyos, donde hay un número considerable de víctimas inocentes. El hacinamiento, las inexistentes condiciones higiénicas, la falta de alimentos y las enfermedades, provocan el aumento de la mortandad. En el cementerio de este poblado encontraron sepultura los cientos de niños que habían perecido por el hambre y las enfermedades.[13] Pensemos por un momento el dolor de aquellas madres y lo impotentes que se sentirían al no poder hacer nada por sus hijos. ¡Cuántos niños no habrá auxiliado Regla Socarrás, no solo en la guerra sino también en aquellos penosos meses de la Reconcentración! [14] Al acabar la guerra un censo de la población arrojó que la cifra en pérdida de vidas en toda Cuba era sobrecogedora. En el término municipal de Mantua solamente, que en 1887 contaba con 11,122 habitantes, en 1899 tenía 8,366 habitantes. La disminución de población en esa región de Pinar del Río fue de 2,756 habitantes.[15]

La República
Mucho se tuvo que trabajar al terminar la guerra para reconstruir al país que había quedado en ruinas en aquellos terribles años finales del siglo XIX, y para la familia de Regla Socarrás, que además había perdido seres queridos en la contienda, tuvo que ser aún más difícil y penoso. «Regla tuvo que mantener a la familia con solo las pequeñas pensiones que ambas hermanas recibían como veteranas de la Guerra de Independencia», me cuenta su nieta María Elena Prío Tarrero. Y continúa diciéndome: «Su hermana Olalla quedó traumatizada, casi sorda y bastante inútil, por lo que Regla tuvo que también hacerse cargo de ella».
Ya en la República Reglita contrae matrimonio con el revolucionario Francisco Prío Rivas, quien había permanecido exiliado y regresa a Cuba al terminar la dominación española. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Francisco, Carlos, Antonio y María Regla. El segundo de los hijos, Carlos Prío Socarrás[16], llegaría a ocupar la Primera Magistratura de la nación. Sería presidente constitucional de la República de Cuba desde 1948 hasta el golpe de Estado de 1952. ¡Qué alegría para Regla ver que uno de sus hijos servía a la nación como ella también había hecho durante la guerra!
«Pero también tuvo penas, confiesa su nieta María Elena. «Su esposo, Francisco Prío Rivas, mi abuelo, estuvo en silla de ruedas durante años y murió bastante antes que ella. No tuvo una vida fácil mi abuela», concluye diciendo Prío.
Presidente Carlos Prío Socarrás y familia
Mi conversación con la nieta de Regla se vuelve muy interesante. Buscando en una caja algún material para mostrarme, mirando unas fotos antiguas me alerta enseñándome una y me dice: «Mira esta; mi abuela Regla siempre, siempre, vestía igual». Y la describe: «un vestido de lino blanco largo, o si no, otro jaspeado en blanco y negro con zapatos de cordones negros. En el refajo llevaba un alfiler de criandera con 6 o 7 medallas religiosas prendidas». Y luego añade: «Sus prendas eran solo un reloj tipo pasador pequeño que llevaba prendido a la blusa, y el anillo de bodas, nada más. Su pelo, muy blanco, lo llevaba recogido en un moñito, pegado a la nuca. Se pasaba la mayor parte del día sentada en una mecedora de mimbre y en su mano siempre un pañuelo. No recuerdo el propósito principal del pañuelo, pero sé que cuando no quería comer escondía la comida en el pañuelo o se la daba al perro. La lucha de mi Tía Yeyé para que comiera era a diario, pues mi abuela era muy delgadita».
Y recuerda: «No consumía productos españoles como jabones Maja, uvas, manzanas, sidra, etc., porque según ella, ¡venían de España! Su nacionalismo era muy grande. También era devota de Santa Ana. ‘¡Ay, Santana Bendita!’ era una exclamación que repetía con frecuencia. Hasta el día de hoy yo repito también esa frase y me acuerdo de ella. Mi hermana Marián y yo te podemos decir que era muy callada y serena. Nos besaba y acariciaba con mucho cariño, pero no recordamos haber sostenido conversaciones con ella. Éramos muy pequeñas».
« ¿Y qué me puede decir de sus hijos?», pregunto ahora a María Elena. «Sus hijos la veneraban: era puro respeto y adoración lo que tenían con ella. Cuando hacían algo que a ella le disgustaba los «controlaba» (dicen ellos) con solo abrir bien los ojos». Y luego apunta: «Mi prima, Ileana Prío, hija de mi tío Antonio, nació en la casa del Malecón[17] y la recuerda bien». «Me consentía en todo, comenta luego Ileana. Me relataba muchos cuentos y me hacía melcocha en la cocina». Y después agrega María Elena: «allí en Malecón vivían Regla, sus cuatro hijos, los cónyuges e hijos de estos; su hermana Olalla, más su primo, el tío Francisco junto con Felicia Ferrer, su esposa, y otros cuantos «adoptados» por Regla. No sé cómo cabía tanta gente», termina riéndose María Elena Prío.
Aunque habían pasado muchos años desde el final de la guerra, Regla Socarrás mantenía contacto con los combatientes del 95. La familia recuerda que recibía visitas, como por ejemplo de Rafael, un compañero negro que tenía de la Guerra y que había sido esclavo; y también un señor que había luchado en Pinar del Río y había perdido la vista y caminaba con mucha dificultad. También la visitaban otras personas de aquella época gloriosa que acudían a la casa a conversar y recordar otros tiempos.
Carlos Prío con su madre, Regla Socarrás
«Regla siempre andaba recogiendo gente y haciendo obras de caridad», relata ahora su otra nieta, Marián Prío Tarrero. «Cuando mi papá era Presidente, se llevó a mi abuela a vivir a Palacio, y recuerdo que varias ventanas del Palacio Presidencial daban a la iglesia del Ángel. Si mi abuela veía a algún desamparado acurrucado junto a una de las puertas de la iglesia, enviaba a alguien a que lo ayudara, quizás con comida, ropa, dinero, vivienda, empleo, no sé, pero siempre estaba al tanto». La revista Bohemia de febrero de 1960 comenta sobre ese rasgo de sencillez y humildad de la patriota. Dice la revista: «Cuando sus hijos ocuparon el gobierno de Cuba, Doña Regla no hizo esos falsos alardes de humanitarismo […] y cumplió con su deber de madre simple y discretamente».[18]
Luego de una larga vida dedicada primero a la libertad de la Patria, y luego a su familia, la valiente patriota Regla Socarrás y Socarrás falleció en La Habana el 3 de marzo de 1960. «El día que murió, señala María Elena Prío, se convirtió desde entonces en día de luto en mi casa, y aunque ese era el día de mi cumpleaños, como la venerábamos tanto, nunca más me celebraron el cumpleaños hasta que cumplí los 15, y para eso solo me compraron una torta». Los periódicos de la época reportaron que en La Habana el día del entierro fue sorprendente por la cantidad de personas que acudieron al Cementerio de Colón a darle a Reglita su último adiós. «Fue una abuela especial. Mi familia y yo nos sentimos orgullosos de haberla tenido entre nosotros», afirma María Elena Prío.
Por sus méritos guerreros y su amor y entrega a la Patria, Regla Socarrás y Socarrás, estimada hija de Pinar, siempre será un ejemplo, no solo para su provincia, sino para su país. Los cubanos también debemos sentirnos honrados por haber contado con una familia tan ilustre como esta en la historia de Cuba.

Bibliografía
  • Bohemia, «Doña Regla Socarrás», 28 febrero de 1960.
  • Fernández Soneira, Teresa: Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, vol. 1, Ediciones Universal, Miami, 2014, pp. 170, 201-205 y 367.
  • Gaiga, P. Joaquín: Mantua Mambisa y Martiana, apuntes para la historia de Mantua, Colección Memoria, Ediciones Vitral, 2009, pp. 41-42.
  • García de Coronado, Domitila: Álbum poético fotográfico de las escritoras cubanas, Imp. Militar de la Vda. de E. de Soler, La Habana, 1868, p. 83.
  • Martí, José: Revista Universal de México, 28 de noviembre de 1875.
  • Revista de Historia: «La reconcentración de Cuba», https://revistadehistoria.es/poco-conocido-genocidio-espanol-cuba-la-reconcentracion-cuba-1896-1898.
  •  The Miami Metropolis, vol. l núm. 14, Miami, Florida, 14 de Agosto, 1896, p. 8.
  • [1] Catalina Rodríguez de Morales (Madruga, 1835-1884). En Domitila García de Coronado: Álbum poético fotográfico de las escritoras cubanas, La Habana, Imp. Militar de la Vda. de E. de Soler, 1868, p. 83.
  • [2] Isabel Rubio Díaz (Pinar del Río, 1837 – 1898). Destacada patriota pinareña. Para datos de Isabel Rubio, consultar Teresa Fernández Soneira: Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, Ediciones Universal, Miami, 2014, vol. 1, pp. 170; 201-205, y 367.
  • [3] P. Joaquín Gaiga: «Mantua Mambisa y Martiana, apuntes para la historia de Mantua», Ediciones Vitral, Colección Memoria, Pinar del Río 2009, pp. 41-42.
  • [4] Narciso López de Urriola (Caracas, 1796 – La Habana, 1851), militar y político venezolano creador de la bandera y el escudo de Cuba junto a exiliados cubanos que residían en Nueva York, en 1849. El 11 de agosto de 1851 el barco El Pampero, con alrededor de 600 hombres, arribó a la playa El Morrillo, en Bahía Honda. Allí los expedicionarios contaron con el apoyo de algunos campesinos de la zona, destacándose de entre ellos los miembros de la familia Socarrás. López fue líder de cinco intentos para liberar a Cuba hasta que fuera ejecutado por las autoridades españolas en La Habana por alta traición, en septiembre de 1851.
  • [5] Nació en 1863 en Las Pozas, Bahía Honda, Pinar del Río.
  • [6] Reportó el St. Louis Post-Dispatch para The Miami Metropolis, Vol. l núm. 14, Miami, Florida, 14 de Agosto, 1896, p. 8.
  • [7] Se refiere a Regla Socarrás.
  • [8] María Elena Prío Tarrero y Marián Prío Tarrero son las hijas de Carlos Prío Socarrás y María Dolores (Mary) Tarrero Serrano, y nietas de la patriota Regla Socarrás y Socarrás. Residen en Miami, Florida.
  • [9] José Martí: «Patria y Mujer», Revista Universal, México, 28 de noviembre de 1875.
  • [10] Algunos cubanos temiendo por sus vidas, se presentaban a los españoles antes de que fueran fusilados.
  • [11] Valeriano Weyler Nicolau (Palma de Mallorca, 1838-Madrid, 1930), militar y político español. Fue nombrado capitán general de Cuba en febrero de 1896.
  • [12] La Reconcentración tenía como fin aniquilar el levantamiento independentista aglomerando de manera forzosa a los campesinos en poblados cercados con el fin de que no auxiliaran a los insurrectos. La medida no funcionó y vio su fin en noviembre de 1897 con la sustitución de Weyler por el general Ramón Blanco y Erenas.
  • [13] Teresa Fernández Soneira: Mujeres de la Patria, contribución de la mujer a la independencia de Cuba, vol. II, Ediciones Universal, Miami, 2018, pp.131-166.
  • [14] La Reconcentración duró de 1896 a 1898, diezmando a la población de manera considerable.
  • [15] Revista de Historia: «La reconcentración de Cuba», https://revistadehistoria.es/poco-conocido-genocidio-espanol-cuba-la-reconcentracion-cuba-1896-1898. Y también Teresa Fernández Soneira, Mujeres de la Patria, Ibídem.
  • [16] Carlos Prío Socarrás, (Bahía Honda 1903-Miami, Florida 1977).
  • [17] Casa donde residía la familia Prío.
  • [18] Bohemia: “Doña Regla Socarrás”, 28 febrero 1960.
Tomado de la revista Convivencia.


Monday, June 17, 2019

Cuba: ‘a la tercera va la vencida’

Por Roberto Alvarez Quiñones

Un antiguo adagio viene hoy como anillo al dedo a lo que puede ocurrir en Cuba cuando los chavistas salgan del poder en Venezuela: “a la tercera va la vencida”
Esa expresión, de polémico origen (que algunos remontan hasta la Roma imperial), al parecer se arraigó en la cultura occidental en los tiempos del Derecho Penal de los siglos XVI y XVII cuando eran condenados a muerte quienes robaban por tercera vez.
No obstante, aquí con dicha expresión no quiero sugerir que al caer el régimen de Nicolás Maduro –no sabemos cuándo y cómo, pero caerá--en Venezuela, mecenas de Cuba, morirá también la dictadura cubana, no.
Lo que todo indica que va a suceder es que será imposible mantener en Cuba el modelo estalinista centralizado, causante de que el cubano sea hoy unos de los pueblos más pobres de Occidente, luego haber sido antes del diluvio castrista uno de los que más alto nivel de vida tenía en toda América.
Ese absurdo sistema económico ha cambiado muy poco desde que fue montado por el Che Guevara, cuando él desde la Junta Central de Planificación (hoy Ministerio de Economía) y el Ministerio de Industrias dirigía la economía cubana.
A propósito, casi nadie sabe hoy en la isla que fue el comandante argentino, y no Fidel Castro, quien diseñó e instaló el sistema de economía centralmente planificada, y basándose en el modelo estalinista de los años 30 y 40 en la Unión Soviética.
Con una más sólida formación teórica marxista-leninista que Fidel, pero sobre todo como admirador confeso de Stalin, el Che no aplicó el modelo del cálculo económico que había en la URSS desde la muerte de Stalin porque lo consideraba una variante “vergonzante” de capitalismo. El más importante economista marxista del gobierno entonces, doctor Carlos Rafael Rodríguez, sí era partidario del cálculo económico, pero el Che convenció a Fidel Castro de que era muy peligroso.
En la URSS con el cálculo económico las empresas estatales tenían bastante autonomía en su gestión y obtenían un porcentaje de las utilidades si cumplían el plan trazado. Las empresas decidían los surtidos a producir y las inversiones a realizar. Y los trabajadores recibían primas en dinero y obtenían parte de las ganancias si lograban reducir los costos de producción, o lo mantenían bajo.

Fidel y el Che, más maoístas y trotskistas que leninistas


Lo mismo se hizo en todas las naciones comunistas europeas. En forma más atrevida en Alemania Oriental con sus combinados industriales, que pude conocer de cerca cuando visité la República Democrática Alemana. En Yugoslavia el mariscal Tito fue más lejos y creó cooperativas que gestionaban las empresas y obtenían parte de las ganancias. Claro, nada de aquello salvó de su derrumbe apoteósico al “socialismo real”.

Che Guevara saluda a Mao Zedong durante su visita a China en 1960
Para el dueto Castro-Guevara la autonomía empresarial y los estímulos en dinero eran una traición al socialismo. Ambos comandantes eran más maoístas y trotskistas que leninistas. Lenin, pese a la fuerte oposición de Trotski, fue más lejos que el cálculo económico cuando en 1921 lanzó la “Nueva Política Económica” que restableció en pequeña escala la economía de mercado en la Rusia bolchevique, hasta que Stalin la desmanteló luego de la muerte de Lenin.
En Cuba pasaron décadas hasta que por fin se flexibilizó el centralismo, pero muy poco. Los “Lineamientos…” del último congreso del Partido Comunista (2016) dejaron intacta la intromisión del plan central en todo el quehacer económico. De ese tutelaje estatal solo escapa muy tangencialmente el cuentapropismo (pequeños negocios familiares), y en cierta medida los campesinos individuales, pero solo ligeramente en cuanto al plan central, pues su actividad comercial y productiva sigue siendo controlada por el Estado.

Sin cash regalado no hay plan central estalinista


La economía socialista basada en un plan central único nace ya con el ADN de la improductividad y el fracaso. Por eso en Cuba solo ha sobrevivido financiada con dinero regalado. El país produce tan poco que se crea un círculo vicioso fatal: hay que importarlo casi todo, pero no se generan los recursos para ello.
El régimen castrista necesita entre 16,000 y 17,000 millones de dólares anuales para mantener un pobrísimo nivel de vida pero sin llegar a la miseria de una profunda crisis, el llamado “período especial”. Sin Maduro, Cuba apenas contará con la mitad de esa cifra, o menos.
El cash que recibirá Cuba en el postchavismo será el de las remesas, exportación de bienes (en 2018 no llegaron ni a $1,700 millones), la expoliación de los médicos que le queden en el extranjero (que serán muchos miles menos que ahora), y las pocas divisas netas que capta del turismo, pues hay que gastar en importaciones para esa industria 65 centavos de cada dólar bruto recibido.
Además, con la caída de Maduro a La Habana se le acabará el narcotráfico y lavado de dinero que ya se sabe realiza desde territorio venezolano en contubernio con las guerrillas de las FARC y el ELN.
Cuando Raúl Castro promovió el “diálogo” entre la dictadura de Maduro y la oposición en Noruega lo hizo con la pretensión de que en un gobierno de transición en Venezuela haya chavistas suficientes que le garanticen la entrega de petróleo, si no gratis, bien barato, y mantener a los médicos con una reducción del actual despojo de un 75% de sus salarios.

La fórmula ‘salvadora’ de dictadura arriba y capitalismo abajo

Pero no es sensato creer que un nuevo gobierno provisional venezolano, aun con chavismo incrustado, pueda regalar petróleo y divisas a Cuba. Surge entonces la pregunta de cajón: ¿qué hará la dictadura cubana para sobrevivir y mantenerse en el poder?
Desgraciadamente sí tiene para dónde mirar: la dictadura china. Allí ostenta el poder el mismo Partido Comunista (PC) que mató a 65 millones de personas. China ha mostrado que arriba se puede mantener en el poder una dictadura comunista si abajo libera las fuerzas productivas. Y Vietnam hizo lo mismo.
En 1978, dos años después de morir Mao Tse Tung, el mismo PC chino, ya con un nuevo liderazgo, lanzó las reformas capitalistas y se atornilló en el poder con la consigna antimarxista de “enriquecerse es glorioso”, acuñada por el número uno del país, el “liberal” Deng Xiaoping, a quien no le tembló la mano para ordenar en 1989 la masacre de miles de jóvenes que en la Plaza Tiananmen pedían libertades democráticas.

Con aquel monstruoso genocidio la comunidad internacional se molestó un poquito, pero como China era ya un paraíso para los inversionistas de Occidente nadie hizo nada para castigar a Pekín. Hoy Tiananmen sigue dominada por la foto gigante de Mao. Y la dictadura china es cada vez más represiva, y no menos.

Letal falacia china: la falta de democracia garantiza el desarrollo

Lo peor de todo, el Partido Comunista, ahora con el autócrata y ególatra dictador Xi Jinping al frente, le vende al pueblo chino y al mundo entero una idea letal, muy preocupante, que puede hacer mucho daño en naciones en desarrollo. Según Pekín la falta de libertades democráticas paradójicamente es un factor sine qua non para lograr el desarrollo económico y la estabilidad político-social de un país.
Lo mismo dicen los jerarcas de Vietnam. Y es también la fórmula que en buena medida se aplica en Rusia con su “democracia controlada”. Con todos estos antecedentes el “socialismo de mercado” chino y vietnamita es bien atractivo para la mayor parte de la élite castrista. Más atractivo que el modelo “putinista”, que implica más libertades civiles y políticas, a las que el castrismo teme como Drácula a la cruz.
El problema es que las reformas en Asia y Europa las lanzaron nuevos líderes y en Cuba sigue al mando la vieja guardia jurásica de hace 60 años, que se niega a traicionar el legado estalinista de Fidel y cree que la libre empresa arruinaría sus planes de capitalismo de Estado controlado por las fuerzas armadas

La caída de Maduro cambiará muchas cosas

Pero la caída de Maduro obligará a hacer reformas en Cuba. Será cuestión de vida o muerte para la economía y para la salud política del castrismo debido a los efectos psicológicos desestabilizadores que causará allí el fin de la “revolución bolivariana” .
Castro II y sus dinosaurios tendrán un dilema: o liberan ellos mismos las fuerzas productivas, o los menos trogloditas jerarcas los presionarán para que las hagan, so pena de ser “invitados” a la jubilación.
No importa si iguales o no a las de China y Vietnam, o parecidas a las de Putin, las reformas deberán poner fin al abrumador centralismo estatista y conceder más espacio a la propiedad privada y el mercado.
Es ese solo un escenario probable. Como sucede frecuentemente con los pronósticos, puede que surjan otros que podrían írseles de las manos a la mafia que de hecho ha acabado con Cuba. Ojalá.

Friday, June 14, 2019

La primera novia de Martí

Por Santiago Cárdenas
     

Fermín Valdés Domínguez y José Martí
La llegada de su íntimo amigo y compañero de aulas, Fermín Valdés Domínguez a Madrid en 1872 --expulsado de Cuba, como lo fue Martí el año anterior-- abrió nuevas perspectivas en la vida de Pepe , en aquél entonces  estudiante de  derecho en Madrid, sin un familiar cercano, enfermo de su región ínguino- escrotal derecha ; sin dinero y con solo 19 años de edad.

 Martí padecía de lo que modernamente los médicos llamamos en inglés “post traumatic stress disorder”, una mezcla de síntomas orgánicos y depresión severa después de seis meses de duros trabajos forzados en la cantera de San Lázaro y una salida o expulsión apresurada de su patria.

Fermín quería estudiar medicina en Zaragoza, lejos del ambiente tóxico político en que estaba sumergido Pepe en la capital. Valdés era un niño expósito de la Beneficencia, uno de los dos adoptados por un clérigo guatelmateco muy rico asentado en la Habana. Él ayudó a Pepe en su traslado y matrícula a la ciudad del Ebro en mayo de 1873. Allí permanecieron en la casa de huéspedes de Félix Sanz, en Platerías # 13, durante año y medio, graduándose ambos en tiempo récord: Martí de Derecho Civil y Canónico y Filosofía y Fermín como médico.

Zaragoza, la provinciana, de unos 80,000 habitantes, era culturalmente la tercera ciudad de España, con una universidad distinguidísima, numerosos cafés -El Iberia, el Matosi- con cultas tertulias, la tranquilidad de la Catedral de San Salvador, la Seo, donde Martí acostumbraba a meditar y con el palco número 13   siempre abierto a los estudiantes más pobres, dado el temor supersticioso de los  zaragozanos por ese número de la mala suerte.
Catedral de Zaragoza

 Allí el duetto, aficionado al teatro, hizo presencia continua en las obras de las   compañías itinerantes de toda España en los teatros El Principal y el López de Vega.

Fue en el intervalo de una función, -a decir de la biografía martiana novelada de Jorge Mañach- donde los ojos de Pepe se toparon con “una bella, blonda y distinguida señorita” como Fermín la describió en su poesía “Ofrenda de Hermano.”                      

En aquellos días Martí escribió :

Para Aragón, en España,/ Tengo yo en mi corazón/ Un lugar todo Aragón,/franco, fiero, fiel, sin saña.

 Si quiere un tonto saber/ porque lo tengo, le digo/ que allí tuve un buen amigo,/ que allí quise a una mujer.

Se trataba de Blanca de Montalvo. Sus padres se oponían al romance porque consideraban a los dos americanos como “aves de paso”. Eso resultó cierto cuando a fines de 1874 ambos escaparon a Francia y Martí dejó de escribirle a Blanquita.

Las plazas de Zaragoza asistieron al romance escondido de los jóvenes que hizo muy feliz al novio. Fermín decía: “Pepe sonríe como no lo había visto por largos años”.

 El mismo Martí escribió a su mamá: “Cuando termino mis clases me gusta pasear por la plaza del Mercado y llegar a la animada calle de Platerías donde vivimos Fermín y yo. Allí no estamos lejos de las ruinas romanas, y vivimos como en familia. Mis días en Zaragoza han sido los más felices de mi vida estudiantil.”

Al paso de los años ella se casó con un médico: Manuel Simeón Pastor. Blanca bautizó su primer hijo con el nombre de José.