Por Héctor Rodríguez, PhD
Miami es la obra del exilio cubano, teniendo en cuenta la pujanza de los cubanos, déjennos tener lo mismo en Cuba en 20 años.
Cuba se independizó de
España luego de la derrota en la Guerra Hispano-cubana-americana. Como
resultado, la isla pasó a ser controlada por Estados Unidos, que luego de una
intervención militar, le da la forma de una República.
El 20 de mayo de 1902,
el General Leonard Wood se retira de Cuba, y toma posesión el primer presidente
electo de nuestra naciente república: Tomás Estrada Palma.
Máximo Gómez iza la bandera cubana en presencia de Leonard
Wood, 20 de mayo de 1902. Foto: Gómez de la Carrera.
A partir de ese momento
y hasta el 1º de enero de 1959 ocurrieron 19 cambios de gobierno. Es decir como
promedio un presidente cada tres años. ¿Qué imagen le da eso de los cubanos? No
todos los presidentes cumplieron a término su mandato, y como ejemplo de ello
algunos datos curiosos:
En cuatro ocasiones Cuba
ha tenido 3 o más gobernantes en un mismo día. Ocurrió el 12 de agosto de 1933,
en que Gerardo Machado fue destituido, Alberto Herrera presidió durante solo
unas horas y posteriormente Carlos M de Céspedes que lo hizo por poco menos de
dos meses. ¡Todo en un mismo día!
El 4 de septiembre de ese mismo año 1933, Carlos M de Céspedes fue destituido y presidió el país una pentarquía constituida por Grau, Franca, Carbó, Portela e Irizarry que gobernaron durante seis días, hasta el 10 de ese mismo mes. Grau toma el poder y lo mantiene al menos durante cuatro meses, hasta el 14 de enero de 1934. El 14 de enero de 1934, Carlos Hevia, que fue presidente solo unas horas y sustituido por Márquez Sterling, cuyo “gobierno” duró cuatro días. Después Carlos Mendieta lograría mantenerlo al menos durante casi dos años…
Y para los que pueda
interesarles o no los recuerden, publico la lista con todos los presidentes
anteriores a 1959.
Palacio Presidencial, La Habana, Cuba. Construido entre1909 y 1920
por los arquitectos Rodolfo Maruri Paul Belau
1-TOMÁS ESTRADA PALMA
(20 de mayo 1902 a 28 de
septiembre 1906)
2- JOSÉ MIGUEL GÓMEZ
(28 de enero 1909 a 20
de Mayo de 1913)
3- MARIO GARCÍA MENOCAL
(20 de mayo 1913 a20 de
mayo de 1921)
4- ALFREDO ZAYAS Y
ALFONSO
(20 de mayo 1921 a 20 de
mayo 1925)
5- GERARDO MACHADO Y
MORALES
(20 de mayo 1925 a 12
agosto 1933)
6- ALBERTO HERRERA Y
FRANCHI
(12 agosto 1933 a 12
agosto 1933)
7- CARLOS M. DE CÉSPEDES
Y DE QUESADA
(12 agosto 1933 a 4
septiembre 1933)
8- LA PENTARQUÍA :
(Ramón Grau San Martín, Sergio Carbó,
Porfirio
Franca, José Miguel Irisarri y Guillermo Portela
(4 septiembre 1933 a 10 de septiembre 1933)
9- RAMÓN GRAU SAN MARTIN
(10 de septiembre 1933 a
14 enero 1934)
10- CARLOS HEVIA Y REYES
GAVILÁN
(14 enero 1934 a 14 de
enero de 1934)
11- MANUEL MÁRQUEZ
STERLING
(14 de Enero 1934 a 18
de Enero 1934)
12- CARLOS MENDIETA Y
MONTEFUR
(18 de Enero 1934 a 11
diciembre de 1935)
13- JOSÉ A. BARNET Y
VINAJERAS
(11 diciembre de 1935 a
20 de mayo 1936)
14- MIGUEL MARIANO GÓMEZ
(20 de mayo 1936 a 23
diciembre 1936)
15- FEDERICO LAREDO BRU
(23 diciembre 1936 a 10
octubre 1940)
16- FULGENCIO BATISTA Y
ZALDÍVAR
(10 octubre 1940 a 10
octubre 1944)
17- RAMÓN GRAU SAN
MARTÍN
(10 octubre 1944 a 10
octubre 1948)
18- CARLOS PRÍO SOCARRÁS
(10 octubre 1948 a 10
marzo 1952)
19- FULGENCIO BATISTA Y
ZALDÍVAR
(10 marzo 1952 a 1º
enero 1959)
A partir de aquí la
desgracia se multiplicó por todos ellos quiero decir que lo que no hicieron los
anteriores en 57 años tampoco lo hizo el último en 66 años ,lo que significa
que el pueblo cubano no ha recibido de sus gobernantes en 123 años es suficiente
,como para tener derecho ahora cuando caiga el comunismo, decidir en las urnas
que quiere y que necesita , que lo sigan maltratando gobiernos inescrupulosos o
que nos dirija el gobierno de Los Estados Unidos al cual podríamos pertenecer
si nos dan la posibilidad de un referendo de anexión no a este gran país.
Los cubanos tenemos una
carta de presentación para demostrar qué seríamos capaces de hacer si nos
anexamos: Miami.
Miami es la obra del
exilio cubano, teniendo en cuenta la pujanza de los cubanos, déjennos tener lo
mismo en Cuba en 20 años.
Le generación actual no
lo disfrutará plenamente, se irá apagando, pero tendrán la tarea de preparar la
felicidad de sus hijos y nietos y no habría mayor orgullo para ellos que
dejarles un país del primer mundo, que de seguir gobernados como hasta ahora nunca
lo alcanzarían.
Les dejo ahora un
análisis y mis reflexiones de los beneficios de la anexión según mi punto de
vista
Podríamos por vez
primera tener un país basado en los mismos principios que Estados Unidos.
Derecho y respeto a la
vida,
Derecho y respeto a la
libertad,
Derecho y respeto a la
propiedad.
¿Y si el pueblo cubano
pudiera decidir en referendo si quiere ser el estado 51 de los Estados Unidos?
¿Por qué temerle a la
libertad de elegir
Hoy nos enfrentamos a un
nuevo desafío anunciado por un gobernante de facto.
Que un gobernante diga
—o permita que se diga— que prefiere dinamitar la isla antes que entregarla,
como interpreta CNN en el contexto de las negociaciones en Cuba, no es una
metáfora: es una confesión moral.
Díaz-Canel no compró
Cuba.
Cuba no es su propiedad.
La isla no es un rehén
ideológico ni una finca personal del poder.
Ningún gobernante tiene
derecho a destruir una nación por orgullo, por miedo o por fanatismo.
Ninguno tiene derecho a
condenar a generaciones enteras a la ruina con tal de no soltar el poder.
Imagen de una calle de Centro Habana, Cuba.
Eso no es soberanía.
Eso no es patriotismo.
Eso es estulticia
política y bancarrota ética.
Cuando un poder afirma:
“prefiero destruirlo todo antes que perderlo”, lo que revela no es fuerza, sino
debilidad.
El que ama a su país lo
entrega vivo, no lo amenaza muerto.
Lo cuida, no lo
dinamita.
Lo hereda a su pueblo,
no lo secuestra.
Cuba es una obra
secular: ciudades, campos, cultura, familias, memoria.
Nada de eso pertenece a
un partido, a un apellido ni a un buró político.
Los países no se
gobiernan como trincheras.
Se gobiernan como
hogares.
Y ningún hogar se salva
cuando quien manda está dispuesto a prenderle fuego.
Decir que “antes de
entregar el poder se prefiere destruir la isla” no es una frase fuerte:
es una confesión
peligrosa.
Cuba no es propiedad de
ningún gobernante.
Nadie la compró.
Nadie tiene derecho a
amenazar su destrucción.
Eso no es soberanía.
Eso no es patriotismo.
Eso es miedo a perder el
poder.
Los países se gobiernan
para salvarlos, no para incendiarlos.
Cuba pertenece a su
pueblo, no a quienes están dispuestos a dejarla en ruinas.
Tomando las palabras de José Martí
En homenaje al destacado
periodista Adolfo Márquez Sterling en Discursos Políticos de sus obras
completas pronunciado bajo el título Prédicas Revolucionarias el 26 de abril de
1879 esbozaba al final igual que hoy sobre la política cubana lo siguiente:
Si tal y más amplia y
completa, hubiera de ser la política cubana; si hubieran de ponerse en los
labios todas las aspiraciones definidas y legítimas del país, bien que fuese
entre murmullos de los timoratos, bien que fuese con repugnancia de los
acomodaticios, bien que fuese entre tempestades de rencores:-si ha de ser más
que la compensación de intereses mercantiles, la satisfacción de un grupo
social amenazado y la redención tardía e incompleta de una raza que ha probado
que tiene derecho a redimirse; si no se ha extinguido sobre la tierra la raza
de los héroes, y a los que fueron, suceden los héroes de la palabra y del
periódico; si al sentir, al hablar, al reclamar, no nos arrepentimos de nuestra
única gloria y la ocultamos como a una pálida vergüenza ; por soberbia, por
digna, por enérgica, yo brindo por la política cubana.
Pero si entrando por
senda estrecha y tortuosa no planteamos con todos sus elementos el problema, no
llegando, por tanto, a soluciones inmediatas, definidas y concretas; si
olvidamos, como perdidos o deshechos, elementos potentes y encendidos; si nos
apretamos el corazón para que de él no surja la verdad que se nos escapa por
los labios; si hemos de ser más que voces de la patria, disfraces de nosotros
mismos; si con ligeras caricias en la melena, como de domador desconfiado, se
pretende aquietar y burlar al noble león ansioso, entonces quiebro mi copa: no
brindo por la política cubana (1).
Así nos deja una
enseñanza, que los gobernantes cubanos merecen igual que el apóstol declamó,
quebrar nuestras copas por las fallidas políticas cubanas. Yo quiebro la mía.
1-Jose Martí Obras completas, Predicas Revolucionarias Abril 26,1879.

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