Friday, October 27, 2023

LA ALQUIMIA MUSICAL DE KING KLAVÉ

 


Por Gloria Chávez Vásquez

El sonido y ritmo musical de New York City, el crisol original, es el sonido de la multitud, de los trenes, del tráfico; es el sonido social y multiétnico de los habitantes, preñado de memorias, que da pie a la melancolía, al baile o a la danza, en los eternos anocheceres. Descargar, musicalmente, es experimentar, la captura de esos sonidos. Como luciérnagas o mariposas. Es, en definitiva, la búsqueda de las raíces íntimas y culturales, familiares y amistosas, en medio de las cuales, los inmigrantes de primera y segunda generación viven el día a día.


Amaury Acosta

A la vida de este alquimista, se llega a través de su música, un sonido melódico, catártico, típico de NYC, que ha trascendido lo experimental porque sus acordes tienen alma joven. Te seduce. O más bien, te dejas seducir por el ritmo, como si te bañaras en un rio de notas musicales. Te pasa con 5/4 joint; o Dillicuta, dos composiciones que son como una descarga organizada, disciplinada, que te llena los sentidos. Los arreglos evocan imágenes de los chicos del Hood y del graffitti. Aquellos que surfean la ciudad en los techos del subway, desde el Bronx, Queens o Brooklyn. Los que se cuelan en el underground para rayar paredes y columnas, desafiando las entrañas del monstruo. Es posible ver su tag, sello oficial de la angustia urbana, en un tren de regreso a casa.

Nacido en 1987, en el barrio de Hell’s Kitchen, en el centro de Manhattan, a tres cuadras de Times Square, de padres cubanos exiliados. Amaury es producto neto del Nueva York multicultural y bilingüe y el sistema de educación pública, Class’06 (La Guardia H.S. for Performing Arts y la Jacqueline K. Onassis) y graduado en Jazz y Música contemporánea en The New School (2011).

Sus tempranas influencias musicales fueron el rock, R&B, metal rock y cantantes de Hip Hop como Emminem, Jay-Z y Tupac. Supo que lo suyo era la música, a los 12 años, cuando su padre, el artista y empresario músico/cultural Iván Acosta presentó en Town Hall, el concierto El Super Son cubano, con leyendas como Pedrito Martínez y Horacio “El negro” Hernández quien le obsequió a Amaury sus baquetas, después del show.

Música cubana


Enganchado por la música cubana y especialmente su belleza y sofisticación, sus primeros pasos los dio con la batería, la güira y la maraca. En la universidad se especializaba en percusión y composición, cuando conoció al pianista Austin Peralta de quien aprendió a amar el piano y quien lo preparó para la odisea en la que se desenvuelve hoy en día.

El notable compositor y director de orquesta Jon Batiste (1986) “bajaba de Julliard a la New School para “hacer sesiones y a janguiar con nosotros” –recuerda A. Acosta. Batiste, un artista versátil, ganador de 5 premios Grammy, ha grabado con artistas de la talla de Stevie Wonder, Prince, Willie Nelson, Lenny Kravitz y Lana Del Rey, con su banda Stay Human. “Fue un momento único y muy especial” – agrega – Ahí fue cuando supe lo que era la excelencia musical.

En una serie de cinco conciertos de música electrónica fusionada con el jazz, donde Austin P. presentó a lumbreras de la música norteamericana como Flying Lotus, Peralta le indicó el rumbo. Fue como haber visto un fantasma –recuerda AA. Era una música futurista de riqueza extraordinaria. Ese día empezó en forma, su carrera en el mundo de la producción.

Con los años se metió de lleno en el piano, su instrumento favorito. Descubrió en la música electrónica, el vehículo en el que podía expresarme más libremente. Aunque más estructurada, le permitía crear un ecosistema propio y adoptar estilos como el de J Dilla, Dr, Dre, grandes artistas del Hip Hop. Es en esos sonidos rígidos, combinados con la variación que es el jazz y los de su cultura, donde el musicólogo cubano encontró su filosofía personal.

– La música cubana es un fenómeno del Caribe y del mundo que ha influenciado muchos géneros; y la clave es como el matrix que abre portales y galaxias musicalmente. Sin clave no puedo tocar esa música.

Siendo cubano-americano, Acosta no se identifica con la narrativa prejuiciada con que perciben los americanos y extranjeros su cultura. No le hacen gracia los estereotipos del cubano que pintan las películas de Hollywood: fumando tabaco, tomando mojito o bailando salsa. Por eso su música es una forma de rebelión contra ese estigma. Es también su manera de innovar para que siga evolucionando la música y que exista en el espacio que no existía.

King Klavé

Acosta formó una banda de Jazz Fusion Afrocubana (U)nity con la que tocó por más de 10 años y realizó 5 giras internacionales. Se presentaron en ciudades del Japón, Australia, EE.UU. México, Honduras, Canadá, Corea del Sur y Cuba. En esos diez años grabaron 3 discos y AA se dedicó a desarrollar un álbum en el que encontrar mi voz, mi fe en mí mismo y en mi visión para crear este nuevo diálogo y expresar esta dualidad mía de tener dos culturas que se influyen mutuamente.

Durante su búsqueda por ese sonido propio la pregunta era: –¿Qué tal si pudiera mezclarse a Questlove y Jazzy Jeff en un solo artista? Ahmir K. Thompson (Questlove) es el baterista de Roots, la banda del Tonight Show desde 2014 y productor del álbum del musical Hamilton en Broadway. Jeffrey Allen Townes (Jazzy Jeff), productor musical y actor, fue miembro de la banda DJ Jazzy Jeff & the Fresh Prince con Will Smith.

El resultado fue King Klavé, un proyecto artístico que vincula la música, el cine y la pintura y que se terminó en Brooklyn, durante la pandemia. El mundo se apagó y lo vi como un momento oportuno para sumergirme y terminar mi disco, dice Amaury. El álbum King Klavé debutó en 2022, con la grabación de 17 canciones de Jazz, Hip Hop, R&B, Funk, fusionado con música afrocubana y los talentos musicales de Pino Palladino, Pedrito Martínez, DJ Harrison, Marcus Machado, Jake Sherman, J. Hoard y la portada del artista cubano Luis Cruz Azaceta.

El disco, de vinilo blanco, con sus arreglos y producción, fue grabado en varios estudios de NY y masterizado en Londres, con mezclas de Paul Wilson y Louis Benedetti y en él logró captar los sonidos de NYC filtrados en ritmo y mezcla de jazz conga y rumba. El álbum termina con una pieza melódica y reflexiva, titulada “Rezo” (oración), con Pedrito Martínez, y conecta tres puntos” Nueva York, Cuba y África, el triángulo de inspiración detrás del álbum.

Música urbana

Hay muchos estilos actuales en la música urbana: Hip hop, reggaetón, pop, alternativa entre otros. Amaury Acosta dice apoyar todo lo que tenga calidad, musicalidad y talento, porque me gusta escuchar buena música. Como en la moda, en la que usas una ropa y luego la tiras, en la música hay canciones hechas para existir y desaparecer rápido. Esa música no me interesa.

Como productor, Acosta escucha sonidos frescos y diferentes para inspirarse. Admira las nuevas producciones y lo que pasa detrás del escenario. De la música hispana le gusta el Techno y House, el Hip Hop bueno, nada prefabricado y sin intención ni propósito. Disfruta escuchando ideas y estudiar cómo impactan al público y especialmente el baile. En la música moderna, Amaury encuentra mucho talento e innovación en los sonidos.

Acosta ha colaborado con artistas como Iggy Pop, Wynton Marsalis, Kimbra, José James, Paquito D’Rivera, Cándido Camero, Israel “Cachao” López, Descemer Bueno, Arturo O’Farrill, Taylor Eigsti. Hace poco compuso, un solo de Jazz drum para la película de Gigi Hadid titulada: When Gigi met Gigi patrocinada por Vogue y Ralph Lauren.

– Me gusta el cine y hace tres años conocí a tres hermanos cineastas con quien hicimos un video. Fue bien rápido y no pudimos concretar la idea y por eso queremos hacerlo de nuevo. La bendición y pesadilla del artista es hacer las cosas siempre mejor. Fue un corto cinematográfico, para encapsular visualmente mi esencia artística y mi dualidad como cubano americano. Amaury calcula que el video estará listo a finales de este año.

– Mi música oculta muchas sutilezas –dice Acosta. Estoy sacando de tantos rincones culturales diferentes, tengo elementos que se mueven en diferentes direcciones para parecerse a la complejidad de los tiempos que estamos viviendo. Eso es lo que hace que el sonido se sienta tan etéreo”, dice Amaury. Mi meta artística es seguir creando nuevas posibilidades musicales y expandiendo la filosofía y diálogo entre la música. No tengo interés en tocar música reviviendo el pasado. Hay miles de gente haciendo eso. Mis referentes son los músicos del pasado que miraban al futuro.

Enlace: https://kingklave.bandcamp.com



Gloria Chávez Vásquez escritora, periodista y educadora reside en Estados Unidos. Su mas reciente novela Mariposa Mentalis acaba de ser publicada por Editorial Verbum en España.

José Martí, un hombre flor entre hombres máuser*

'Biche morte', Gustave Courbet, 1857

Por David Leyva González 

En el poemario Versos sencillos de José Martí, encontramos una imagen poética estrechamente relacionada con la pintura. Se encuentra en el Poema V, específicamente en la cuarteta: “Mi verso es de un verde claro / Y de un carmín encendido / Mi verso es un ciervo herido / Que busca en el monte amparo”.[1]

Sobre las posibles significaciones de esta simbólica poesía se realizó un documental en 2021 titulado Un ciervo herido de amor, interpretado por un variado grupo de actores cubanos (Osvaldo Doimeadiós, Jorge Enrique Caballero, Yudexi de la Torre, Ray Cruz, Maridelmis Marín y Ana Flavia Barrios), guión de Eduardo Vázquez Pérez y dirección de Alberto Luberta Martínez.

El audiovisual devela las analogías entre episodios de la vida de Martí y la pictórica escena del ciervo herido del poemario de 1891. El hecho es que la recurrencia de este cuadro se muestra en su escritura desde años antes, específicamente, desde 1884. Dos hipótesis expone el investigador-guionista sobre el origen del paralelismo entre el animal-perseguido y el poeta, ninguna de las dos excluyentes: una es el desencanto de una sensibilidad por la vida mezquina, competitiva, banalizada y falta de amor de la ciudad moderna, la otra es el dolor que le trajo a Martí la decisión de abandonar un movimiento libertario que le interesaba grandemente, conocido como plan Gómez-Maceo, que buscaba reiniciar la lucha por la independencia de Cuba.

En octubre de 1884, el entonces joven de 31 años, no pudo aceptar los métodos de dirección del general dominicano Máximo Gómez. Él se percató que la leyenda de la guerra de los Diez Años miraba el asunto de Cuba desde un punto de vista militar-centralizado, sin opciones para ir practicando –desde la propia organización de la guerra– el espíritu democrático de la futura República.

En la ética martiana era imprescindible evitar las dictaduras, y contraponer a este mal el constante ejercicio del voto y el respeto a la diversidad de criterios. Su oposición al plan Gómez-Maceo la sintetizó en versos a su amigo uruguayo Enrique Estrázulas: “Esto que en gorja le charlo, / Lo voy en gorja diciendo, / Pero se me van saliendo / Las lágrimas al contarlo! // Hallé que a poner corría, / So capa de santa guerra, / La libertad de mi tierra / Bajo nueva tiranía:— // Hallé —¡oh cállelo!— que aquellos / A quienes todo me di, / So capa de patria ¡ay de mí! / Solo pensaban en ellos:— // Y gemí, por la salud / De mi pueblo, y trastorné / Mi vida,— mas les negué / El manto de mi virtud!”.[2]

Su angustia sobre el temor del militarismo ligado a los destinos de Cuba quedó registrado en una legendaria carta a Gómez, en la cual, todavía quema la frase: “Un pueblo no se funda, General, como se manda un campamento”.[3]

El dominicano se contuvo, no contestó la misiva; pero los comentarios y las intrigas que provocaron la salida de Martí, fueron –como perros desatados– hacia la presa más expuesta de aquel conflicto de intereses: el joven habanero que, a pesar de sus dotes de orador y escritor, no contaba con hazaña militar alguna.

Buena parte de la emigración cubana puso en duda la integridad revolucionaria, valor personal y compromiso político del nacido en 1853. Fueron días muy difíciles para el poeta. Gabriela Mistral dijo que “Martí era un hombre flor que tuvo la desgracia de nacer, vivir y morir entre hombres máuser”.[4]


Según el código viril que imperaba en aquel tiempo, los que conocieron la retirada de Martí se sintieron con la libertad de juzgar lo hecho por el escritor y acusarlo de cobarde o de compararlo con alguien femenino, temeroso y asustadizo. Eduardo Vázquez cita cartas del poeta al amigo mexicano Manuel Mercado que corroboran ese ambiente de intriga y acusación comparado a la cacería de un ser vivo aún más indefenso que el ciervo… la cierva:

[…] mire que así me siento, como una cierva acorralada por los cazadores en el último hueco de la caverna.[5]

[…] vivo como acorralado y apaleado, y la brutalidad, deshonestidad y sordidez que veo a mi alrededor […] –creo que se lo he dicho a Vd. porque es verdad– como una cierva, despedazada por las mordidas de los perros, que se refugia para morir en el último tronco.[6]

El documental no deja de relatar tampoco el momento en que Martí tuvo que, para seguir fiel a su sueño de una Cuba descolonizada de España, dejar a un lado la mansedumbre de “cierva” y mostrarse a la altura de la conducta machista que caracterizaba el movimiento independentista de la isla.

En un mitin político, noviembre de 1884, Antonio Zambrana, amigo de Ignacio Agramonte y uno de los redactores de la Constitución de Guáimaro (1869), quiso, semejante a la frase popular: “hurgar en la herida”.

El respetado abogado tenía la palabra y, sin dejar de mirar a Martí, expresó: “Cuando falta valor sobre argumentos, lo cierto es que, los cubanos que no apoyen este movimiento [Plan Gómez-Maceo], deberían usar sayas en vez de pantalones”. La reacción de Martí fue eléctrica y de improviso se abalanzó hacia Zambrana. Los presentes evitaron –como pudieron– el enfrentamiento; y en medio de la separación y el tumulto, la voz del poeta, devenido pugilista, le recalcó al veterano de la Guerra de los Diez Años: “Yo soy tan hombre, que no quepo en mis pantalones. Y eso se lo pruebo aquí, y donde sea”.[7]

Por cierto, Antonio Zambrana fue uno de los profesores de Martí en el colegio San Pablo (1867) y admiró el trabajo intelectual realizado por su alumno en el poemario Ismaelillo y en La América de Nueva York, como lo demuestran las cartas que le envió en julio de 1884. Justo en noviembre de ese año, ocurre el lamentable altercado. Curiosamente, con el de cursar de los años Zambrana se afilió al Partido Autonomista y Martí se convirtió en el centro del movimiento independentista. En 1891, se trastocó el desenlace de 1884. Zambrana dictaba una conferencia en San José, Costa Rica, Martí entró al salón en compañía de Antonio Maceo y el auditorio, de manera espontánea, comenzó a ovacionar a los recién llegados.[8]

El autor de la “Rosa blanca” debió alternarse, en su carrera política, con el gladiador de “Pollice verso” e intentar demostrar, con acciones y palabras, que la creación de una Cuba independiente y digna no estaba solo en el coraje, sino también en el poder de conciliación, inteligencia y capacidad de sacrificio de sus líderes. Sin embargo, considero, que los hirientes comentarios que recibió el poeta, a lo largo de su etapa conspirativa, sobre su nula experiencia militar, fueron estimulando la insistencia de Martí de permanecer en la guerra y su conducta precipitada en el primer y único combate: Dos Ríos.

El año en que sucedió este conflicto del exilio cubano en Nueva York (1884), coincide con el momento en que Martí estudiaba, en su carrera como crítico de arte, la obra de Gustave Courbet. Observó el poeta los cuadros del francés en la exposición que se preparó para los fondos del pedestal de la Estatua de la Libertad y leyó un extenso estudio sobre este pintor en Century Magazine, a partir del cual escribió un texto en español para La América de Nueva York.

¿Y cuál es uno de los temas pictóricos más reiterados por Courbet? Curiosamente, a pesar de su apego por la vida moderna y su compromiso con los humildes en la Comuna de París, buscó siempre Courbet el regreso a los bosques de su Ornans, natal, donde representó, más de una vez, y de diversas maneras, la triste imagen del ciervo herido que huye de las mordidas de los perros y trata de encontrar refugio en lo intrincado del monte.

En la mayoría de estos cuadros se plasma la persecución o muerte del ciervo. El Century Magazine que leyó Martí, exhibe, por ejemplo, el grabado de una obra del pintor donde encontramos a un ejemplar macho capturado que es clavado por una pata a un árbol y custodiado por dos grandes perros. Sin embargo, existe una obra del francés: Muerte de Biche (la cierva), 1857, donde el centro y único personaje del lienzo es una cierva que, en su escapatoria, ha ido a morir a un rincón del bosque. Años antes, Courbet pintó El hombre herido (1844-1845), donde él mismo se representó, moribundo, al pie de un árbol, estableciéndose la analogía visual con los ciervos muertos o perseguidos de la década de 1850.

El tema de la cacería del ciervo y de otros animales es antiquísimo en la Historia del Arte (de cierta forma es consustancial a la propia historia del hombre si se analiza su aparición desde la pintura rupestre). Sin embargo, en Courbet, y, sobre todo, en esta obra: Muerte de la cierva, la cacería es referida, no es lo impactante. Cobra más valor la mirada de compenetración del artista con ese indefenso animal que, luego de las mordidas de los perros, logró morir tranquilo al interior del bosque. Esta correlación ciervo-hombre se sintetiza en el mito griego de Acteón que, por haber visto desnuda a la diosa Diana, es castigado a convertirse en ciervo y ser perseguido eternamente por los perros. De hecho, ya en el siglo XX, Frida Khalo expone un lienzo, donde simboliza todo el calvario de su experiencia con el dolor, a través de un autorretrato en que ella misma es un ciervo macho, cubierto de flechas como San Sebastián, en el interior de una floresta.

Miquel Molina en su artículo “La historia oculta de un cuadro de Courbet” devela que el autorretrato representado en El hombre herido, a pesar de las urgencias económicas, nunca fue vendido ni se separó del pintor. Un dibujo anterior, Siesta campestre (1844), enseña al propio Courbet durmiendo en el bosque, tiernamente abrazado a una mujer. Este dibujo es el antecedente de Un hombre herido, y la mujer se identifica con Virgine Binet, amante del artista. El estudio radiográfico de la obra (1973) determinó que “bajo la superficie subyacen no uno, sino dos cuadros diferentes. En uno aparece el perfil de una cara de mujer, y en otro, una pareja tiernamente abrazada”.[9]

Binet dejó plantado a Courbet en 1851 y el cuadro de amor se refundió en cuadro de dolor; por tanto, ese proceso analógico entre artista y animal herido que ocurrió en el pintor francés, dialogó, años después, con el Martí neoyorquino de 1884 que anhela un trozo de monte para huir de las intrigas políticas. Fue así como encontró ese oasis visual en las obras de arte de los catálogos y los salones del siglo XIX. Sin embargo, la relación con Courbet continuó y el poeta, al escribir los Versos sencillos en 1890, reactivó esa imagen del ciervo en los Montes Catskill. Por cierto, los bosques de Catskill, constituyen una reserva natural de los ciervos de cola blanca, aunque, ya aquí, el paralelismo no ocurre con el poeta, sino con algo muy querido para él, tanto como la amada misma: el verso.


Notas:

[1] José Martí: “Poema V”, Obras completas. Edición crítica, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, t. 14, p. 307.

[2] José Martí: “A Enrique Estrázulas”, Obras completas. Edición crítica, ed. cit., t. 15, pp. 266-267.

[3] José Martí: “Al general Máximo Gómez” (1884), Obras completas, ed. cit., t. 1, p. 177.

[4] La cita la tomo de Guillermo Cabrera Infante “Un diario que dura más de cien años”, en José Martí: Diario, Galaxia Gutenberg, Barcelona, 1997, p. 10.

[5] José Martí: “Carta a Manuel Mercado”, Obras completas, ed. cit., t. 20, p. 84.

[6] José Martí: “Carta a Manuel Mercado” (1886), Obras completas, ed. cit., t. 20, p.88.

[7] Las frases fueron transcritas del propio documental.

[8] Los hechos de 1867, 1884 y 1891 están registrados en Ibrahim Hidalgo Paz: José Martí. Cronología (4ta Edición)Centro de Estudios Martianos, 2018, p. 14, pp. 56-57 y p. 102.

[9] Miquel Molina: “La historia oculta de un cuadro de Courbet expuesto en el MNAC (Museu Nacional d’Arte de Catalunya)”, La Vanguardia, 14 de mayo del 2011.

*Tomado de Rialta Magazine

Thursday, October 26, 2023

Yesenia Selier: notas sobre el vacío

 


Por Enrique Del Risco

Ha muerto Yesenia Selier, bailarina, coreógrafa, performer, investigadora, educadora, promotora cultural, activista por la igualdad racial y orgullosa madre soltera de trillizos. La lista de títulos podría ser mucho más extensa pero dejar de mencionar tan solo uno de los anteriores sería disminuir demasiado a alguien a quien la ahora corta vida que vivió desde siempre le quedó pequeña, estrecha a sus ambiciones múltiples y abrumadoras.

Yesenia, nacida en La Habana pero con hondas raíces en San Diego de Núñez, Pinar del Río, (la patria chica del novelista Cirilo Villaverde como no cesaba de recordarme) se graduó de psicología en la Universidad de la Habana para luego hacer un máster de Estudios Latinoamericanos en la New York University. Esa era la misma institución con la que pensaba graduarse de doctorado una vez que le pusiera punto final a la tesis sobre danza que pensaba defender el próximo año. Porque todo lo que había hecho hasta ahora —desde promotora de hip hop hasta profesora de danzas afrocubanas, desde realizadora de audiovisuales hasta colaboradora de artistas visuales estrellas musicales y cinematográficas como Wynton Marsalis, Chucho Valdés, Pedrito Martínez, Teresita Fernández, Coco Fusco, April Yvette Thompson o Matt Dillon— no era nada en comparación con lo que planificaba hacer en los próximos días, meses, años. Con todo y su abultado currículum cabía sospechar que lo mejor siempre estaba por venir.

“Pitia”, “maga”, “sacerdotisa” preferiría llamarse antes que cualquier clasificación ortopédica con la que los resumés reducen a quien desborda sus cuadrículas. Yesenia, ser tan actuante como inteligente, era capaz de explicar la naturaleza y el sentido de una danza con la misma precisión con que la ejecutaba. Verla inundar el escenario del Rose Hall con su interpretación de Yemayá que era a la vez orisha y oleaje marino suponía un privilegio y a la vez el redescubrimiento que el mundo se nos resiste a ser descuartizado en magia y razón. Maga era también Yesenia cuando convertía a un puñado de gringos pálidos, tan bienintencionados como cortos de talento rítmico, en solvente conjunto rumbero.

Cuando dije en su presencia que los cubanos en el exterior solíamos sobreactuar nuestra cubanía Yesenia se lo tomó como algo personal. La entiendo: lo que en otros sería sobreactuación en ella era naturaleza manifestándose. Nada tenía de complaciente o turístico su interpretación de lo afrocubano. Su performance sobre José Antonio Aponte, pionero de la rebeldía afrocubana fue justo lo contrario al exotismo complaciente. Había que ver las caras de terror mal contenido de los académicos espectadores cuando Yesenia, ataviada de Yemayá, destrozó una muñeca plástica lanzando griticos agudos, escalofriantes: más que de Aponte el público parecía sentirse cerca de los hacendados que celebraron su ejecución. Con un gesto similar Yesenia no acudía a los subterfugios de la meticulosa clasificación racial cubana para identificarse: negra se llamaba a sí misma para dejar claro que, aunque fuera mulata y bailara rumba, para nada quería congraciarse con el exotismo cómodo de la mulata rumbera.  

No puedo calcular hasta qué punto Yesenia sufrió el racismo o la misoginia en su tierra o en ésta pero sospecho que, aparte del desprecio grosero y asustado ante el fenómeno que era ella, su fina sensibilidad debió resentir el sofisticado racismo de salón de la academia norteamericana. Me permiten calcularlo los obstáculos que encontró como directora de Religiones Afro-Globales en el Smithsonian National Museum of African Art. O que, en medio de su actuación en el Rose Hall, al explicarle a alguien que además de bailar cursaba un doctorado comentara: “Ah, una mulata intelectual”. Como si ante el tremendo reto mental que representaba Yesenia para mi interlocutor su cerebro solo pudiera proporcionarle clasificaciones salidas del teatro bufo.

El respeto que merecía Yesenia por sus investigaciones, su reconstrucción y difusión de las danzas afrocubanas, su activismo, me llevó a proponer su candidatura como miembro de la Academia de Historia de Cuba en el Exilio, propuesta que fue aceptada de inmediato. Recuerdo el discurso que dio en al Asociación de Ex-Presos Políticos de Union City aceptando su inducción a la AHCE sobre la presencia afrocubana en la historia del país como uno de esos momentos que enaltecen y dan sentido a una institución que se precia de rescatar el pasado de la nación. Los múltiples compromisos de Yesenia académicos y artísticos hizo que su colaboración con la AHCE fuera menos abundante de lo que hubiera deseado. No obstante, y tras mucha insistencia, el mes pasado conseguí publicarle su magnífico ensayo “La habitación propia de la negra cubana”.

Sin embargo, de los sucesivos avatares de Yesenia creo que ninguno la define mejor que el de amiga. Esa continua exigencia entre iguales que es toda amistad verdadera Yesenia se la ofrecía y demandaba lo mismo a una estrella de cine que a su familia. Nos conocimos por más de tres lustros, fue maestra de mis hijos de todas las maneras posibles, vivíamos a quinientos metros de distancia, compartimos montones de alegrías y unas cuantas angustias, sus hijos crecieron junto a los míos, pero aun así nuestra complicidad con el mundo de Yesenia no tenía nada de especial: todos sus amigos, (que constituíamos legiones porque era imposible sustraerse al encanto de su entrega) éramos especiales. Especiales al punto que, pasadas las presentaciones en la sala de su casa, parecíamos un cónclave de los mayores genios que ha dado la humanidad, inflados por la inagotable generosidad de nuestra anfitriona.

Imposible no llegar a las lágrimas al pensar que esa sonrisa franca de trompeta de carnaval no estará esperándonos tras la puerta de su apartamento oloroso a puerco y pollo al horno. Junto al dominó de su madre y el cariño tímido de sus hijos ya hombres. Tan imposible como asomarnos al balcón desde donde contemplábamos el majestuoso paisaje de Manhattan entretenidos en despellejar el universo y no pensar que fue el último sitio que pisó, el último paisaje que retuvo antes de saltar al vacío. Desde donde escapó de sus bien disimuladas angustias quien tanto nos dio hasta decidir que ya era suficiente.

Empecé escribiendo “ha muerto Yesenia Selier”. “Fallecer” me parece un eufemismo cuando la muerte se te estrella contra la cara con su violencia congénita. En el caso de Yesenia “fallecer” solo tiene sentido si se recuerda su sentido original de “faltar”. Al margen de la imposible digestión de su muerte lo más definitivo que nos deja Yesenia Selier es el vastísimo vacío que intentamos ir rellenando con el recuerdo de su deslumbrante paso por nuestras vidas, ahora mucho más pobres; con la reunión de su obra ahora dispersa; con la tremenda mentira de que así no se irá del todo, cuando lo único cierto es que alguna vez una sola persona (mujer y negra, recalcaría ella) fue capaz de rellenar todo eso. Y no le pareció suficiente.

 

 

Tuesday, October 24, 2023

Eduardo Hidalgo Gato: Cubano a carta cabal

 


Por Guillermo A. Belt

 

Cuando recordamos a Eduardo Hidalgo Gato como figura destacada de entre los patriotas que a la larga hicieron posible la República de Cuba, vemos a un hombre extraordinariamente generoso que puso su fortuna al servicio de la independencia de nuestro país. Como pocos, me apena agregar, en aquellos como en estos tiempos.

Hidalgo Gato fue más que un mecenas de la guerra. Si bien el amor a la tierra natal no nace exclusivamente de la antigüedad del asentamiento de la familia en ese territorio – pienso en Antonio Maceo, y no es el único patriota sin esa distinción – vale señalar que los Hidalgo Gato se establecieron en La Habana a fines del siglo XVI, según lo consigna Joaquín de Santa Cruz en su Historia de familias cubanas.

Eduardo nació en Santiago de las Vegas en 1847. “Su niñez pasó sin acontecimientos que merezcan citarse.” Así lo expresó Raoul Alpízar y Poyo, Secretario de Correspondencia de la Asociación Nacional de Emigrados Revolucionarios Cubanos en el discurso pronunciado el 28 de enero de 1896 en sesión solemne de dicha institución. Casi en la pubertad aprendió a hacer tabacos. “Excelente y aventajado tabaquero, ganaba Eduardo Hidalgo Gato cuanto quería con la habilidad de sus manos”, continúa Alpízar, quien lo conoció y conversó ampliamente con él.

Al comienzo de la Guerra Grande, Eduardo se pone a las órdenes de Federico Pons, jefe del Departamento Occidental y desempeña varias comisiones de servicio. Los voluntarios de Bejucal lo delatan, y Pons lo oculta en La Habana en la casa de huéspedes propiedad del marido de una hermana del poeta cubano Francisco Orgaz. Luego Pons lo lleva al vapor La Alianza, que viaja a Nueva Orleans vía Cayo Hueso. Dice Alpízar que tras de mil peripecias, incluyendo un serio accidente con peligro de naufragio, los pasajeros fueron recogidos por una goleta, y finalmente Hidalgo Gato llega a Nueva York.

Allí, ni corto ni perezoso, Eduardo se alista en la expedición al mando del general Goicuria, que debía viajar en el vapor Katherine West. En espera del general, los tripulantes, entre los cuales estaba Juan Clemente Zenea, fueron apresados por una embarcación de la Marina de Guerra de Estados Unidos y conducidos al Arsenal de Brooklyn. Gracias a gestiones de la Junta Cubana de Nueva York, presidida por Miguel Aldama, los expedicionarios fueron liberados. Agrega Alpízar que Hidalgo Gato fue miembro de la 4ª Compañía de Infantería, y resume esta etapa de su vida con estas palabras: “Hay que decir, ajustándose a la verdad histórica, que antes de ser millonario, fue expedicionario y patriota.”

Durante la Guerra Chiquita, siendo su fortuna de tamaño mediano, Hidalgo Gato contribuyó con sumas tan grandes que causó asombro en los dirigentes de aquel intento. Nunca aceptó recibos ni comprobantes de sus donaciones, por lo que no se puede comprobar lo afirmado por Alpízar, que “…él solo dio más que ningún otro cubano para la Libertad de su Patria.”



Cuando comienza a organizarse el Partido Revolucionario Cubano, ya Eduardo Hidalgo Gato es sumamente rico, millonario. Apoya financieramente las actividades de Martí, pero no se limita a ello. Viajaba a Cuba con frecuencia como hombre de negocios, dueño de una fábrica de tabacos. La mayoría de los viajes los aprovechaba para llevar comunicaciones y órdenes relativas a los preparativos de guerra, a riesgo de ser descubierto y encarcelado o, más probablemente, fusilado.

Al producirse el desastre de Fernandina, Martí recurre nuevamente a la generosidad y el patriotismo de Hidalgo Gato. El 27 de octubre de 1894 le escribe una carta. Su texto parcial (faltan párrafos iniciales) ocupa cuatro páginas completas, 51-54, Tomo III, del Epistolario de José Martí, Colección de Libros Cubanos, Cultural, S.A., La Habana 1931. Martí le pide desesperadamente 5,000 pesos, ofreciendo plenas garantías de su devolución puesto que califica la operación de préstamo.

Grave error, lo del préstamo con garantía formal, lo cual no impidió la respuesta positiva que permitió a Martí viajar a Montecristi para reunirse con Máximo Gómez. Ya en marcha la Guerra Necesaria, el Gobierno de la República en Armas había acordado un empréstito mediante la venta de bonos a 25 centavos, con valor nominal de un peso pagadero al triunfo de la república. Una comisión visitó a Hidalgo Gato. El millonario que tanto dinero había dado se negó a comprar los bonos. Los comisionados apelaron a Estrada Palma. Don Tomás mandó a buscar a su amigo Hidalgo Gato y le preguntó los motivos de su negativa.

Volvamos al discurso de Alpízar, nieto por cierto de José Dolores Poyo.

Entonces, el señor Gato, con un rasgo muy suyo, suficiente a hacerle inmortal y a colocar su nombre junto al de los fundadores de la Libertad cubana, dijo así al venerable Estrada Palma:

“La Patria tiene derecho a exigirme dinero, sacrificios, esfuerzos y hasta la vida misma, si es preciso para su Libertad. Pero ni la Patria, ni usted, ni nadie tiene derecho a hacerme aceptar esos Bonos, que el día cercano del triunfo de nuestra causa, vendrían a destruir mi historia de sacrificios por la Libertad…Y para demostrar que no es porque me niegue a contribuir, como siempre, al fondo de la Guerra, ahí va ese cheque de $10,000.00 con los que contribuyo esta vez a la cuestación…”

Mi hija Mimi, tataranieta por línea materna de Eduardo Hidalgo Gato, recuerda que en la familia del patriota se guardaba con orgullo esta afirmación suya sobre los bonos: “La República no se hipoteca.”

BANQUETE DE TIRANOS




INTRODUCCIÓN

Ante la internacional camaradería pública en nuestros días de tiranos de países y lenguas diferentes tales como el ruso Vladimir Putin, el chino Xi Jinping, el iraní Alí Hoseiní Jamenei y, en nuestro continente, el nicaragüense Daniel Ortega, el venezolano Nicolás Maduro y el cubano Raúl Castro (o su ignorante títere, incapaz de administrar eficientemente ni un “puesto de fritas”) entre otros, Circe ‘desempolvó’ un trabajo mío sobre una polémica que tuvo lugar en la prensa miamense en 2008, catapultada por un artículo de Carlos Ripoll (1922-2011), y en la cual yo hube de inmiscuirme.

            Carlos Ripoll es el único cubano que conocí que fuera 3 veces exiliado. Primeramente siendo niño, cuando durante el machadato su padre decidió salir al exilio con su familia. Una vez terminado el período caótico que siguiera a la dictadura de Gerardo Machado, la familia regresó a Cuba. Luego, en el batistato, el joven Carlos Ripoll salió por sí mismo al exilio, regresando una vez derrocado el tirano Fulgencio Batista. Pero, tempranamente percatado del rumbo totalitario del castrismo, de nuevo abandonó el país. En el Exilio desarrolló una considerable obra historiográfica con Cuba impresa en medio de la mente, tratando de conjugar la falsificación de la Historia de Cuba por el totalitarismo. Al final, terminó siendo el que más investigaciones ha realizado y más libros ha publicado sobre la vida y la obra de José Martí, habiendo hecho del estudio y registro del acontecer martiano un objetivo de vida. Dada la profundidad, la calidad literaria, la objetividad histórica y la vastedad de su obra, ésta habrá de ser cantera imprescindible para cualquier estudio martiano futuro. Especialmente en una Cuba realmente cimentada en el ideario del Apóstol.[1]

A continuación, mi breve artículo.

E.L.

 

 

CARLOS RIPOLL Y LOS TIRANOS DEL BANQUETE

 

Por Eduardo Lolo

 

Visto desde mi óptica lejana (vivo en Nueva York), tal parece que se ha comenzado a producir en la prensa de Miami una especie de revisionismo histórico con tintes apologéticos de Gerardo Machado y Fulgencio Batista. Dan pie inicial a esta impresión los trabajos de José A. Mijares (“Presidente Gerardo Machado y Morales”, Diario las Américas, martes 20 de mayo de 2008) e Ivette Leyva Martínez (“Despierta singular interés vida y obra de Batista”, El Nuevo Herald, 23 de mayo de 2008) sobre esos conocidos personajes de la historia de Cuba.

            A raíz de la aparición de dichos escritos, el estudioso martiano Carlos Ripoll –quien siempre se ha caracterizado por salirle al paso a todo lo que considere falso, injusto o equivocado con relación a José Martí y/o Cuba–, envió a El Nuevo Herald un artículo titulado “Banquete de tiranos” (tomado de un verso martiano) que saldría publicado en ese diario el pasado 27 de junio y que la Editorial Dos Ríos (fundada por el mismo Ripoll) reproduciría poco después con igual título en forma de folleto.

En su reacción a los artículos de Mijares y Leyva Martínez, Ripoll llama al primero “una justificación del machadato” y acusa a la segunda de “ofrecer una cándida memoria de Batista”. Una lectura atenta de los trabajos que Ripoll refuta dan la impresión de que ambos autores olvidaron que las tiranías se diferencian entre sí únicamente por ser unas peores que otras, pues nada bueno desde el punto de vista histórico puede atribuirse a quien cercene, viole o destruya un orden democrático legalmente constituido, por muy imperfecto que éste sea y por muy variadas y vistosas que sean las razones –reales o inventadas– que se esgriman a manera de justificación. Tampoco es determinante el comportamiento del tirano previo a su constitución como tal: si algo de bueno hizo antes de convertirse en dictador, su propia deformación histórica lo anula moralmente por deshonra.

Si Machado no se hubiera vuelto un tirano, no se habría producido la Revolución del 33 y Batista no habría tomado la historia por asalto. Es posible que éste hubiera alcanzado de todas formas los grados de general por méritos castrenses honrosos, o que simplemente, ya anciano, se hubiera retirado de sargento taquígrafo para cuidar nietos en Banes, finales ambos que pudieran haber sido igualmente dignos. Por la misma razón, sin el Golpe de Estado de 1952 no se habría producido el ataque al Cuartel Moncada en 1953 y mucho menos la Revolución del 59, siendo lo más probable que Fidel Castro hubiera terminado asesinado en una callejuela habanera en un tiroteo entre gángsteres ‘políticos’ de poca monta. Un dictador dio pie a la emergencia del siguiente, en una especie de tétrica carrera de relevos ensangrentada.

            El lógico razonamiento anterior, sin embargo, todo parece indicar que constituye un juicio ‘incorrectamente político’ en cierto sector del actual ambiente intelectual miamense. La unidad y semejanza de las tiranías por su raíz similar o aproximada, al parecer se quiere sustituir por una división entre ‘tiranías malas’ y ‘tiranías buenas’, reservándose en la historia de Cuba el primer rótulo para el castrismo y, por probadas diferencias en el nivel de barbarie, endulzándose el machadato y el batistato con el segundo. Ello es algo que considero podría inferirse del tono y la posible intención de la ‘respuesta’ de Emilio Ichikawa (“No es propaganda, ¡es la historia!”, El Nuevo Herald, 25 de septiembre de 2008) al artículo de Ripoll.

El trabajo de Ichikawa debe haber sido escrito con mucha premura o al descuido, pues desde el mismo principio adolece de evidentes inexactitudes, como cuando hace referencia a dos artículos de Ripoll a los que objeta, cuando en realidad se trata de uno solo. Más adelante pone en boca (o en pluma) de Ripoll cosas que no aparecen en el trabajo que rechaza, como al aseverar que “Ripoll se posiciona en la creencia de que hay que criticar más a las figuras republicanas y no tanto a Castro” cuando pocos intelectuales como Carlos Ripoll han criticado tanto, tan profundamente y por tanto tiempo a Fidel Castro y su régimen (y claro que Ichikawa no puede comparársele ni en constancia ni en profundidad en el intento).

Pero donde parece haber una mala intención rayana en el vituperio es cuando asevera que “Banquete de tiranos, de Carlos Ripoll, puede ser leído y hasta aplaudido en cualquiera de las Escuelas del Partido de la Isla”. Aun cuando los alumnos y ‘profesores’ de dichas ‘escuelas’ desconozcan el resto de la obra de Ripoll, resulta absurdo y ridículo pensar que habrían de leer y aplaudir un texto que, entre otras cosas, asevera que Fidel Castro “con todo derecho ocuparía puesto de honor” en el señalado Banquete de Tiranos, o que dejaran pasar por alto el evidente paralelo que hace Ripoll entre las Damas de Blanco del castrismo y las Mujeres Martianas del batistato en la versión ilustrada de la Editorial Dos Ríos.

Ichikawa titula su trabajo “No es propaganda, ¡es la historia!”, el cual justifica al señalar que, en sus juicios sobre el artículo dedicado a Machado, Ripoll “parte rebajando el texto con malicia al llamarlo ‘publicidad’. Este lance marcará ya todo el tono de su réplica”. Pero es el caso que el marbete de “publicidad” no fue inventado por Ripoll ni constituye una interpretación suya del texto que refuta, sino que puede leerse calzando las tres páginas del número del Diario las Américas en que aparece el trabajo sobre Machado en cuestión, de donde se desprende que éste no era más que un anuncio pagado en forma de artículo periodístico. De no ser así, habría que asumir que se trata de una semejante errata triple (no enmendada hasta donde tengo conocimiento), lo cual, aunque posible, no resulta lógico ni probable. ¿Es que Ichikawa ni siquiera se tomó el trabajo de leer con cuidado el artículo que defiende? Si lo hizo, cómo es que no se dio cuenta de que, contrario a lo que pregona con su título, no era historia, sino propaganda. Ante semejante incongruencia entonces cabría preguntarse: ¿Quién intenta rebajar a quién con malicia?

            El hecho de que Fidel Castro haya opacado en el horror a sus predecesores, no los libra de culpa. Un tirano es un tirano es un tirano. Ni justificaciones históricas ni colores ideológicos políticamente ‘correctos’ sirven de atenuantes para juzgar a ninguno de ellos. En realidad, no hay lenitivo alguno a la hora de enjuiciar a un dictador: una tiranía, por su propia naturaleza, es una prueba de cargo. Irrefutable.

 

 

(Tomado del extinto cibersitio del Exilio La Nueva Cuba, publicado el 27 de octubre de 2008.)



[1] Ver Su mano franca: acerca de Carlos Ripoll. Ed. de Eduardo Lolo. Miami: Alexandria Library, 2010.

Yesenia Selier Crespo (1975-2023)


 

La artista e investigadora Yesenia Selier Crespo, miembro de la AHCE desde marzo de 2017, murió el pasado domingo 22 de octubre. Su muerte repentina ha dejado a esta Academia sin uno de sus miembros más jóvenes y prometedores y al resto de sus académicos aturdidos por un dolor inexpresable. Llegue a su madre, Mercedes Crespo y a sus hijos Leandro, Malcolm y Salvador nuestro adolorido pésame. 

A continuación reproducimos la informada nota publicada por Diario de Cuba:

La investigadora, bailarina y actriz cubana Yesenia Selier Crespo falleció este domingo en West New York, NJ, EEUU, a los 48 años. Uno de sus hijos lo informó en el perfil de Facebook de la artista, sin dar a conocer la causa de su muerte.

"Hola, es Malcolm Selier, uno de los tres hijos de Yesenia. Desafortunadamente, mi madre falleció ayer. Será recordada como una persona de gran pasión, una artista, una pensadora, una madre, una hija y una amiga. Descansa en paz mamá", escribió este lunes.

Nacida en Cuba en abril de 1975, Selier migró a EEUU en 2004, allí fue estudiante del programa doctoral Media, Cultura y Comunicación en la Universidad de Nueva York.Trabajó como actriz y bailarina con artistas como Teresita Fernández, Coco Fusco, April Yvette Thompson, Ivan Acosta, Septeto Nacional de Cuba, Jane Bunnett, Melvis Santa, Venissa Santi, Wynton Marsalis, Chucho Valdés,  Pedrito Martínez y Roman Díaz.

Yesenia Fernández Selier es Máster en Artes y Estudios Latinoamericanos y Caribeños por la Universidad de Nueva York (NYU) y se desempeñó como manager en Religiones Afro-Globales en el Smithsonian National Museum of African Art.  

En Cuba, Selier había trabajado como investigadora cultural en el Instituto Juan Marinello, en La Habana. Es además la creadora de espectáculos que ponen el foco en la historia y la identidad afrocubana como Women Orishas, Miami (2013), Cuba en Clave, Nueva York (2014) y Día de Reyes, una performance-procesión que propone al público interactuar con la escultura Fata Morgana, de la artista Teresita Fernández en Madison Square Park, en Julio del 2015.

Otras de sus obras son la performance Oshun-Inform, realizada en el Washington Square Park (2016), Love Vibration, en el Queens Museum (2017), Nigra Suns, en el Kennedy Center for the Performing Arts (2018) y Cachita, APAP (2019).

Durante su carrera recibió varias becas y reconocimientos de CLACSO, CUNY, la organización Save Latin America y la Colección de la Herencia Cubana en la Universidad de Miami. También es autora de artículos de referencia sobre música, cultura hip hop, raza e identidad afrocubana publicados en Brasil, Cuba y EEUU.

La artista fue fundadora de la iniciativa The Path of the Sibyls: The Past & Present of Feminine Power, donde hace confluir las espiritualidades griega y afrocubana.

Allegados y familiares de la artista han publicado condolencias en redes sociales. Su hermana, Yuniet Selier, escribió: "Hoy la vida me acaba de arrancar un pedazo de mi corazón, uno de mis más grandes complementos, mi alma gemela, mi única y gran hermana, única como nadie en este mundo. Ejemplo de mujer guerrillera incansable, grandeza de alma y espíritu, buena hija y maravillosa madre. My sister Yesenia Selier Crespo. Mujer llena de vida, amor, alegrías, proyectos encaminados hacia un futuro mejor. Sol que irradiaba con su luz el universo infinito en la vida de todo el que la conoció. No tengo palabras para expresar el dolor tan profundo que siento en mi corazón que me ha dejado tú partida, sin despedirte de mí, sin un abrazo, sin un beso".

Natalie Romero, amiga de la artista y académica cubana, ha abierto una recogida de fondos en la plataforma Gofundme "para honrar la memoria" de Selier. "Ella dejó huellas en muchas que tuvimos la fortuna de tenerla en nuestras vidas. Una fuerza inspiradora, madre, hija y amiga dedicada, artista, genia y visionaria. No hay suficientes palabras para manifestar el dolor de tu ausencia. Este fondo fue creado por sus amigas cercanas para apoyar a la familia con los gastos funerarios", escribió Romero.

"Yemayá": baila Yesenia Selier



Monday, October 16, 2023

Historia y masoquismo: presentación en Miami

El miembro de la AHCE Enrique Del Risco presenta su último libro en Miami este sábado 21 de octubre a las 8:30pm en Artefactus Cultural Project, 12302 SW 133rd Ct, Miami, FL.

"Más allá de lo posible —esa tierra de nadie que tratan de cartografiar las utopías— solo existen formas de sujeción mucho más arduas que la realidad más opresiva, pues en ellas resulta quimérico intentar discernir entre deseo y deber, entre libertad y necesidad. Enrique Del Risco nos invita a que hurguemos en la trastienda aquello que solo se revela en negativo —las dosis de humillación que esconde el anhelo por lo perfecto— de los regímenes totalitarios"

                            Jorge Brioso



Friday, October 13, 2023

XXII Congreso Anual del Centro Cultural Cubano de Nueva York

 

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Centro Cultural Cubano de Nueva York
le invita a nuestro 

XXII Congreso Anual





A 170 AÑOS DE SU NATALICIO

Todo un día de estudio y diálogo sobre

la figura cumbre en la historia de Cuba

¡Con films y fotografías de archivo

nunca antes vistos!


Domingo 12 de noviembre, 2023

Incluye desayuno, almuerzo, merienda y recepción


Para más detalles y para registrarse, pulse aquí:
https://www.cubanculturalcenter.org/events/2023/09/xxii-congreso-anual-jose-marti-legado-vigencia-y-guia/


Envíe sus preguntas y comentarios a:
info@cubanculturalcenter.org



Saturday, October 7, 2023

TRANSMISIÓN EN VIVO DEL II CONGRESO BIENAL DE LA AHCE

 



El Comité Gestor del II Congreso Bienal de la Academia de la Historia de Cuba en el Exilio anuncia que las dos sesiones del evento a celebrarse el sábado 7 de octubre en la Biblioteca Pública de Hialeah (FL) se van a transmitir EN VIVO para los que no puedan asistir presencialmente. Para acceder a dicha transmisión a partir de las 9:00 AM (ET), hacer click en el siguiente enlace:

https://www.youtube.com/live/AO7PdPkjVBc?si=ZRREPPjnfwP_0-9l

El tema del II Congreso es “La República 1902-1959”. Los ponentes programados son especialistas en materias específicas que van a valorar tanto los éxitos como los fracasos de la Primera República de Cuba.

¡Quedan todos invitados!

PROGRAMA DEL II CONGRESO BIENAL DE LA AHCE SÁBADO 7 DE OCTUBRE DE 2023. BIBLIOTECA PÚBLICA JFK, HIALEAH, FL. 8:30 AM a 9:00 AM. Período de inscripción de los ponentes. 9:00 AM Apertura del Congreso. 1- Himnos Nacionales de los EE.UU. y Cuba. 2- Palabras de bienvenida de un directivo de la Biblioteca Pública de Hialeah. 3- Palabras de inauguración del Congreso por Pedro Corzo, presidente del Congreso. PRIMERA SESIÓN DE PONENCIAS (9:30 AM – 12:30 PM) “La sabia dubitación de Máximo Gómez”, de J. Marat-Peres “La República que perdimos”, de Pedro Corzo. “La diplomacia en la República de Cuba”, de Guillermo A. Belt “El aporte de los israelitas a la República de Cuba”, de Raúl Moncarz, con Ivy Torres Morales “La Habana: las condiciones que la convirtieron en el centro de la industria musical del Caribe durante la República”, de Antonio Gómez Sotolongo “La Patrona de Cuba y la Cuba de la Patrona”, de Julio Estorino ALMUERZO/DESCANSO: 12:30 PM – 2:00 PM SEGUNDA SESIÓN DE PONENCIAS (2:00 PM – 5:00 PM) “Los servicios de salud en La Habana republicana”, de Federico R. Justiniani “La polémica Chibás-Sánchez Arango: preludio de la debacle republicana”, de Octavio de la Suarée “El béisbol cubano no escapó de la destrucción de la República”, de Jorge Morejón “Fracasos de la República, la aparición de Fidel Castro y el ocaso de la democracia en Cuba”, de Manuel Gayol Mecías. “La Constitución de 1940: obra cumbre de la República”, de Néstor Carbonell Cortina. PALABRAS DE CLAUSURA por Octavio de la Suarée, presidente de la AHCE

 

Tuesday, October 3, 2023

Entrevista a Eduardo Lolo

El periodista y miembro de la AHCE Luis Leonel León entrevista al también miembro y vicepresidente Eduardo Lolo: 

"Uno de los elementos fundamentales de nuestra labor es conjurar la falsificación de la Historia en Cuba.